En este mundo en
que todos y todas las actividades se escudan en discursos ecológicos que no
buscan realmente protegerlo sino proteger su propio negocio, pensaba en, por
ejemplo, la imposición de vehículos eléctricos movilizados por sus
correspondientes baterías. Están planeándolo para que sea realidad hacia el
2030 o 2040, en que desaparecerá, según ellos, la necesidad de la energía
fósil.
Y cuántos vehículos
hay en el mundo hoy? La IA me responde que Actualmente existen
aproximadamente 1.699 millones de vehículos en circulación en todo el mundo, cifra
que abarca desde automóviles de pasajeros hasta camiones y vehículos
comerciales. Digamos que hay 1.500
hoy por hoy, sin pensar en la chatarra que hay de vehículos viejos y que según
la misma IA solo actualmente hay 80 millones eléctricos.
Muy bonito lo
ecológico, está bien que piensen en eso, no hay problema. Pero… siempre tengo
un pero; alguien se ha puesto a pensar qué va a pasar con la basura que dejarán
esos 1.500 millones de chatarra cuando se produzca la transición? Digamos que,
siendo optimistas, pero muy optimista, que el cincuenta por ciento de esa
basura se recicla y me pregunto en dónde van a enterrar el resto? Estarán
colonizando la luna para mandar toda la basura para allá? O usarán las tierras
del tercer mundo como cementerios, tal como parece que están haciendo con el
resto de basura que ya no les cabe en el primer mundo? Y si se piensa solo en
las baterías actuales que mueven esa millonada de vehículos, con los ácidos que
contienen, qué va a ser de ellos. Buena pregunta, a alguien se le ha ocurrido
qué va a pasar con las consecuencias de las nuevas tecnologías? Preguntas que
me hago y que me confirman las inquietudes con un artículo que leí, que se
titulaba: China llenó sus calles de coches eléctricos y ahora empieza la
parte más difícil de la revolución verde. Para 2030 tendrá que gestionar más de
un millón de toneladas de baterías usadas cada año.
Y eso que se refiere solo a las baterías de los eléctricos y de los carros
chinos que, como los paneles solares, grandes y estorbosos, tienen que
cambiarse periódicamente y naturalmente desecharse el sobrante.
Gíreme ese trompo
en la uña, decían mis ancestros.
Sé que negocio es
negocio, pero alguien, con poder, claro está, se habrá hecho estas preguntas?
Yo ya me las hice y
no tengo clara ninguna solución y aclaro, no soy ningún experto en nada, pero
me encanta hacer preguntas retóricas.
Naturalmente, los componentes sociales entran
en juego, y sin duda hay más hijos de agricultores que hijos de jefazos en la
gran familia de la bicicleta. No voy a ocultar que también hay tipos sin
interés. Y también, como en cualquier otro lugar, gilipollas: la gilipollez es,
como sabemos, la cosa del mundo mejor repartida.
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