No tanto para aprender sino para distraer mi cerebro con temas diferentes, me ha dado por leer física cuántica, escrita de manera amena e interesante por un físico, Michio Kaku, al que encontré por casualidad de la vida[1], con temas variados sobre las posibilidades de que algo de lo que se considera imposible pueda ser en un momento dado posible y no por comprobaciones de laboratorio sino a partir de las meras matemáticas (sobre recordar que soy negado para la matemáticas y para la física mucho más[2]). Lo que me hizo pensar que en cada época hay cuestiones que se consideran imposibles, pero ello ha obligado a los científicos a redefinir lo que entendían por «imposible». Como dijo en cierta ocasión sir William Osler, «las filosofías de una época se han convertido en los absurdos de la siguiente, y las locuras de ayer se han convertido en la sabiduría del mañana»[3].
Me acerqué a lo de la teoría de cuerdas, mundos paralelos y demás viendo a Sheldon, The Big bang theory, nada menos; ya pueden ver lo que es mi cultura. Y para mejorar el tema, me encontré el mejor resumen de los universos paralelos donde menos se puede pensar, en una novela, sí en una novela para colmo de las catalogadas negras[4] y en ella aprendí lo que no había encontrado en otras fuentes:
La interpretación de los universos paralelos afirma que vivimos en un multiverso, un lugar en el que todos los resultados posibles de una acción están produciéndose de forma simultánea. El gato de Schrödinger está vivo en un mundo y muerto en otro. (…) Los acontecimientos que se producen en universos paralelos al nuestro no siempre cambian de manera tan drástica. Los físicos creen que los universos más similares al nuestro son los que existen más cerca de nosotros en el devenir del tiempo cuántico. Según la teoría de branas[5], esos universos están estratificados uno al lado del otro, como membranas, en un espacio dimensional más elevado. Están tan cerca que a veces se tocan y, de ese modo, se abre una ventana o portal entre ambos.[6]
Y de ser cierto, me gustaría saber de la vida del otro Juan, poder avistar, desde la hendidura de una persiana, sobre su vida cotidiana y saber si le debo envidiar o es él el que debería envidiarme o, a lo mejor, sea él el que me está avistando desde otro momento de nuestras vidas.
Recuerden, todo es posible, en la dimensión desconocida, como anunciaba ese viejo programa[7].
[1] Y realmente fue toda una casualidad, estaba tomando un
expreso en alguna cafetería y la persona de al lado estaba leyendo un libro,
cuya carátula me cautivó y haciéndome el pendejo logré ver el autor.
Naturalmente lo consulté en el entretanto con mi doctor Google y las
referencias que me dio sobre lo didáctico que eran sus libros me llevó a mi
página de búsqueda de libros gratis, naturalmente, y allí estaban todos sus
escritos y voilá, en las noches me entretengo con la física que, insisto, no
entiendo pero que me llevan a la reflexión.
[2] Baste recordar que en 5º de bachillerato perdí física,
(como cálculo, trigonometría y demás afines), pero para pasar física ese año el
profesor nos dijo que si le traíamos todas las respuestas a los problemas del
libro que teníamos, cuyo autor ya olvidé (aunque recuerdo que el de química era
de un señor Quiñones) y como no era el único, sino que los vagos del salón
éramos varios, logramos hacernos a una copia y de copia en copia logré pasar
ese año física. A su turno, en 6º perdía creo que cálculo, no tenía ni idea de
qué iba a estudiar, pero ya presintiendo la pérdida, un día me acerqué al
profesor y me lo charlé y lo último que le dije, aún sin saber que estaba
previendo el futuro, le dije que si iba a ser abogado para qué necesitaba el
cálculo. Parece que la frase caló en él y me pasó o al menos no perdí esa
materia, a Dios gracias.
[3] Citado en Física de lo imposible.
Michio Kaku.
[4] Me dice la IA de Google: La
novela negra (o roman noir / hard-boiled) es un subgénero de la literatura
policial que trasciende la simple resolución de un misterio para retratar la
corrupción social, la violencia y las zonas grises de la moral humana. A
diferencia del policial clásico (en el que un detective brillante resuelve un
enigma y se restablece el orden social), la novela negra expone un entorno
urbano decadente donde las instituciones suelen estar corrompidas y la justicia
es difícil o imposible de alcanzar.
[5] La
teoría de branas es una extensión de la teoría de cuerdas que postula
que nuestro universo es una "brana" tridimensional (o de 4
dimensiones contando el tiempo) que flota dentro de un espacio de dimensiones
superiores llamado bulk. No entendí gran cosa, pero logré desentrañar que
brana significa membrana.
[6] Sin una gota de sangre. Lincoln Child, Douglas Preston
[7] Si la memoria no me falla, algún
capítulo de la Dimensión desconocida trataba algo parecido o pueden ser
suposiciones de la memoria de un viejo. Vaya uno a saber.
[8] Citado en Física de lo imposible. Michio Kaku.



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