Hasta quedar en deuda conmigo
mismo. Oí a Franco De Vita (Tú de qué vas). La letra la tomo fuera del
contexto de la canción, porque me hizo pensar si estoy en deuda conmigo mismo.
Estar en deuda es deber, más que
obligación, aunque el deber es obligación, obligación de pagar algo que le fue
prestado, pero no es ese deber precisamente al que me refiero. Me hace pensar
en el uso de las palabras y en sus diferentes variaciones y acepciones, pues el
deber es una obligación que se tiene por algo que le fue prestado, como dije,
pero que no cuadra con lo que quiero significar, aunque en últimas sí.
Con esta disquisición demuestro la
existencia de la galimatías, es decir el enredo que
formé. Y así es, si partimos de la definición de la IA de Google: Un galimatías es un lenguaje oscuro,
confuso o incomprensible, ya sea por el uso incorrecto de palabras o por el
desorden en las ideas. Se refiere a un discurso o escrito que parece no tener
sentido, un "jerigonza" o un enredo que dificulta la comprensión.
También se utiliza coloquialmente para describir una situación caótica, un lío
o un gran desorden.
Vaya qué desorden de ideas y así sucede cuando uno pretende explicar algo,
debido al desorden de ideas y el uso incorrecto de la palabra.
De allí que quedé en deuda conmigo
mismo, al no poderme explicar, ni quererlo hacer después, porque la confusión
quedó y el tratar de desembarrarla lo lleva a uno a enredar más de lo que está.
Será el principio de mi senilidad, me pregunto.
Mejor dejar así y pensar que no
estoy en deuda conmigo mismo, aunque sea cuestión De Vita.
El problema es que no hay males menores.
Tomado de Facebook
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