miércoles, 5 de agosto de 2026

PUBLICIDAD

                Me entretengo en momentos de ocio, que para un pensionado son muchos, en jugar en el celular y en entrejuegos aparece necesariamente publicidad que sea o no del gusto de uno. Y pareciera que entre más odie uno alguna, con más frecuencia aparece, como castigo divino.

                En una de esas hace referencia a un tal Wallance. No sé qué tipo de música es[1], lo único que sé es que odio ese tipo de música. Cantada por un negro (para quienes se ofenden con esta designación pueden cambiarla por un no blanco, si sufre de sutilezas), joven, con cara de que no ha terminado la primaria (sin eufemismo o con él, pobre), con voz gangosa que apenas es audible, ropa de asilo o de hermano mayor (calzones más debajo de la cadera, casi en el suelo, camisón desgreñado), mal encarado en conjunto, en una palabra, con baile de epiléptico (en versión femenina basta con Shakira, así se ofenda alguien), manos en posición artrítica, casi siempre dirigidas a sus partes, no digo nobles porque no se merece el apelativo, pero sí centradas en esa zona tórrida para esos cantantes cogiéndoselo a cada rato como si tuviera temor de que se le fuera a caer, con rima de un solo renglón a lo largo de lo que dicen que es una canción (tal como ven acá mamita, quiero metértelo y cosas parecidas) es decir, de una profundidad poética que abisma. Y entre telones aparecen mujeres, de igual color y una que otra blanquita para que no los tilden de discriminadores, desarropadas, con los mismos movimientos epilépticos y después dicen que por qué a las mujeres las cosifican, si ellas mismas ayudan.

                Para colmo, a pesar de poner, cada vez que aparece, mala cara en un aparte de la publicidad que tiene anuncio: Te gusta este aviso? Irónicamente me dicen a continuación: Informe sobre este anuncio para ayudarnos a mejorar, como si eso fuera posible.

                Y decía que, para colmo, me aparece otro igualito, pero con personaje diferente, un tal Yan Block, este blanquito, pero a semejanza del otro, es decir que si lo veo en la calle, cambio de acera por temor a ser atracado. Sinceramente no se entiende lo que canta, aunque a veces se oyen retazos de palabrejas poco recomendables para un anciano como yo. Y sus gestos, con mano artrítica a la presa, insinuando que lo tienen bien grande o bien chiquito tratando de buscarlo, y mejor no sigo.

                Y nada qué hacer, ese es la generación del futuro, afortunadamente no estaré para verles gobernar, nada más pensar en lo que decía mi mamá, no hay nada peor que un pobre levantado con plata. 

Cuando uno pasa tiempo solo termina haciendo teorías sobre cualquier cosa y discutiéndolas con las sillas o los ganchos de ropa…[2]


Tomada de Facebook
593439906_844356071558853_8487977382160848441_n



[1] Dicen que es Yan Block es un género urbano latino. Su estilo no se limita a una sola categoría, ya que fusiona ritmos de reggaetón, trap, pop y hip hop, creando un sonido característico que a menudo incluye matices más melancólicos y emocionales, ya se podrán imaginar…

[2] El síndrome de Ulises. Santiago Gamboa.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Para ser incluido en entregas personalizadas pueden solicitarse en: jhernandezbayona@gmail.com