viernes, 15 de mayo de 2026

CRUCIFIXIÓN

 No voy a tratar específicamente del Redentor, que sus motivos tendría para soportar a esta pobre humanidad agobiada y doliente y encima de todo meterse de redentor y por ello murió en la cruz, como me decía mi mamá, cuando me metía de lambón.

 Mi tema se dirige a otro punto, respecto de los demás mortales que sí, nos metemos a redentores y salimos crucificados, pero por lambones, que es otra cosa. En tiempos romanos, a los no romanos, delincuentes de alto calibre o alborotadores que ponían en peligro el imperio, uno de sus máximos castigos era la crucifixión, para que sirviera de ejemplo y de escarmiento[1], y así demostrar que con los romanos nadie se metía, eso quedaba claro, mientras ellos fueron los mandamases del occidente.  Y vea lo curioso de la ley romana, el Redentor no cometió ninguno de ellos, pero murió en la cruz. Eso se llama justicia para los de ruana, me digo. Y de una forma infame, si no tenemos en consideración su especial condición.

 Dice Wikipedia: La crucifixión[2] es un método de ejecución en el que el reo es clavado o atado a una cruz de madera, normalmente desnudo, y es abandonado allí hasta su muerte por el agotamiento físico y la asfixia. La crucifixión era usualmente utilizada para exponer a la víctima a una muerte particularmente lenta, horrible (para disuadir a la gente de cometer crímenes parecidos) y pública, utilizando todos los medios necesarios para su realización. Los métodos de la crucifixión variaban considerablemente con el lugar y el tiempo donde se efectuaban. En algunos casos, antes de la crucifixión, los romanos acostumbraban a dar latigazos (flagelar) al reo. Luego, y durante el trayecto hasta el lugar de ejecución, el condenado era obligado a cargar un yugo de madera ("Patibulum" o "furca") sobre sus propios hombros, que posteriormente solía ser usado como travesaño de la cruz. (Al Cristo se la aplicaron completa, por meterse de redentor de este pueblo desagradecido y por demás ingrato).

 Pero vuelvo al cuento, el ser sentenciado a la crucifixión, previos latigazos y torturas, con qué ganas se alzaba una cruz y en Jerusalén, la distancia, en el caso del pobre Jesús, entre la cárcel y el Calvario: Aunque son menos de 1 km, era un camino empinado, irregular y estrecho que recorrió cargando el travesaño[3] de la cruz tras haber sido flagelado.

 El Cristo lo aguantó, porque como dice mi tía: Cristo pa’ guapo, un caso muy particular y le tocaba hacerlo. Pero refiriéndome al resto de mortales que murieron flagelados y crucificados, muchos pelotas, por decirlo con cierto eufemismo, porque después de la tortura, ponerse a cargar el travesaño, un kilómetro en subida y fuera de eso con centurión al lado dando latigazos para agilizar el paso, yo, personalmente paso. Y muchos pelotas (güevones sin eufemismo) si uno es condenado a muerte para qué carajos se las va a dar de valiente, mejor que acaben de una vez por todas con un tiestazo, de todos modos se va a morir. De igual manera me hace acordar de todos los casos en que les van a pegar un tiro pero primero les hacen cavar la tumba, suena como estúpido, pero lo cierto es que cuando uno se va a morir para qué ponerse a ayudarles a hacerles más simple la ejecución, que al menos además de la bala pongan algo de su parte, me digo. 

Es una mera inquietud que tenía, porque hasta ese punto llega el sinsentido común del ser humano. 

… todos debemos vivir hasta que morimos. 

El hombre siempre aspira a limitar su sufrimiento[4].

Tomado de Facebook
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[1] Los romanos utilizaban la crucifixión como pena máxima para esclavos, rebeldes, piratas y enemigos del Estado, principalmente por delitos de sedición, traición y agitación política. Era una forma de tortura pública diseñada para humillar y sembrar el terror, raramente aplicada a ciudadanos romanos. La crucifixión era una muerte lenta y agonizante, por lo que se reservaba para los delitos que Roma consideraba más peligrosos para la estabilidad del Estado, actuando como un escarmiento ejemplar. Los romanos habitualmente rompían las piernas de los condenados para acelerar su muerte y evitar su entierro. El emperador Constantino abolió la crucifixión en el Imperio romano al final de su reinado.

[2] Como dato curioso no fue exclusivo de los romanos: métodos similares habían sido inventados por el Imperio persa. … Actualmente, en ciertos países con interpretaciones legales de la sharía dentro de su código penal como Arabia Saudita, los Emiratos Árabes Unidos,[3] Sudán[4] y grupos terroristas como el Estado Islámico la usan como método de tortura y ejecución.

[3] Otro dato curioso que nunca me habían aclarado ni lo había pensado. Se estima que la cruz completa utilizada para la crucifixión de Jesús pesaba alrededor de 136 kg (300 libras). Jesús probablemente cargó solo el travesaño horizontal (patíbulum), que pesaba entre 32 y 57 kg (70-125 libras), durante el trayecto al Gólgota. Detalles del peso: Especialistas indican que la estructura total superaba los 130 kg. El travesaño (Patíbulum): Era común que los condenados romanos cargaran solo el travesaño (aprox. 34-57 kg), no la cruz entera. Estimaciones históricas: El arquitecto Charles Rohault de Fleury estimó en 1870 que la cruz completa pesaba aproximadamente 74.8 kg, con una altura de 3 a 4 metros.

[4] El enigma Turing. David Lagercrantz.


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