Dicen los que se suponen que saben que al principio de los tiempos no había nada y entiendo que de la nada no podía surgir nada, lo cual creo que mantiene su actualidad, al menos en el campo filosófico[1], como me indica la IA (significa la ausencia total de algo o ninguna cosa). Para que algo surja debe haber algo y ese algo no pudo surgir de la nada porque resulta contradictorio, entonces antes había algo, más que nada y de ese algo pasó algo que hizo que la nada se quedara en nada y algo fuera algo, por lo tanto sigue resultando inexplicable el inicio del universo, según la mirada con la que se vea, porque de algo debía surgir, pues si fuera que no había algo sino nada, hoy seguiría siendo nada, pues la nada no sale de la nada y por tanto las teorías que lo sostienen, están miando fuera del tiesto y entonces la pregunta se voltea y se pregunta uno de dónde surgió el algo, pues de la nada no fue.
El pasado
era un niño jugando; se escondía en los lugares menos pensados y podía salir
del escondite con una sorpresa en las manos, pero también con un cuchillo.[3]
[1] La
ciencia moderna demuestra que el "vacío absoluto" perfecto no existe.
Incluso en el espacio más vacío del universo, ocurren fluctuaciones cuánticas
de energía de las que surgen partículas de manera constante.
[2] En
la teoría cuántica, incluso la nada se halla en un constante estado de agitada
incertidumbre, donde electrones y antielectrones podrían saltar del vacío de
repente, colisionar y volver a desaparecer en el vacío. Así que la nada es, de
hecho, un hervidero de actividad cuántica. La ecuación de Dios. Michio Kaku.
[3] Los
nombres de Feliza. Juan Gabriel Vásquez.
.jpg)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Para ser incluido en entregas personalizadas pueden solicitarse en: jhernandezbayona@gmail.com