Matando
el tiempo, al no haber otros canales ni plataformas disponibles, me puse a ver
un reality, que para mi gusto da vergüenza, pero no había más en qué matar el
tiempo. Y hay que recordar que al pueblo hay que darle pan y circo para que
esté embolatado viendo estupideces en vez de pensar en cosas más importantes.
(Eso último fue mi caso, he de reconocer sin vergüenza, pues de vez en cuando
uno debe acercarse a los medios que están embruteciendo a este pueblo mío).
Tipos
mayores, llorando como señoritas (sin eufemismo diría llorando como maricones),
porque mi esposita está como enfermita, que porque hace días no veo a mis niños
por estar en este concurso, porque mi abuelita está en sus últimas pero me dijo
que persistiera y así un montón de estupideces que terminan enervando, al menos
a mí.
Me
llevó a pensar en la victimización, iniciando con el presidente de la
república, sus hijitos y sus mujercitas, a las que echó (o lo echaron, aunque
para los efectos es lo mismo) y a los que nunca crió por estar borracho.
Supongo
que en algún momento de mi vida acudí a la victimización para oír ese
pobrecito, muchas veces no tan sincero pero preciso para la ocasión.
Afortunadamente hace tiempo me deshice de esa… cómo se podría calificar, tara
social? Pero dentro del gen social, particularmente colombiano, se imbricó de
tal manera que ya es un deporte victimizarse, naturalmente para conseguir algo,
así sea obtener una cara de tristeza mientras afirman pobrecito, ese que nos
hace sentir el centro del mundo al menos por unos segundos.
Nada
más veo que una persona comienza a victimizarse (para conseguir algo, recalco)
solo veo a un estúpido abusivo que pretende algo que no logró conseguir por sus
propios méritos.
He
dicho y amén.
Eso sí, siempre simulando que estás
trabajando. Recuerda que quien es bueno para engañar ya no necesita ser bueno
para nada más. Recuérdalo solamente. No lo digas. Eso es de mal gusto y caería
muy mal entre quienes sí creen en el trabajo duro y esforzado. O que por lo
menos simulan creerlo.
Tomado de Google
Burócrata
imperfecto. Wilson Orozco.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Para ser incluido en entregas personalizadas pueden solicitarse en: jhernandezbayona@gmail.com