miércoles, 28 de octubre de 2026

TIEMPO

  

El tiempo es uno de los grandes misterios del universo. Todos nos vemos arrastrados en el río del tiempo contra nuestra voluntad. Alrededor del 400 d. C., san Agustín escribió extensamente sobre la naturaleza paradójica del tiempo: «¿Cómo pueden ser pasado y futuro, cuando el pasado ya no es, y el futuro no es todavía? Respecto al presente, si siempre hubiera presente y nunca llegara a convertirse en pasado, no habría tiempo, sino eternidad». Si llevamos más lejos la lógica de san Agustín vemos que el tiempo no es posible, puesto que el pasado se ha ido, el futuro no existe y el presente existe solo por un instante[1]. 

 Y eso por no hablar del tiempo tiempo, del que experimentamos en la vida cotidiana, que cité, si mal no recuerdo ya hace algún tiempo, de ese tiempo que va acompañado de sentimientos que son los indicadores de su duración, del tiempo de espera, si se tiene afán, si se tiene angustia, si se tiene deseo, en donde un segundo es eterno o simplemente tan efímero como una brisa de mar. 

Y pensar en la posibilidad de viajar en él que al parecer no es tan imposible como se cree, según la cuántica, a pesar de las dudas que también conlleva, basta con citar a Stephen Hawking (aunque parece que luego de dichas ha evaluado la otra posibilidad) que dijo: Si el viaje en el tiempo es posible, entonces, ¿dónde están los turistas que vienen del futuro? A lo que H.G. Wells respondió:

El viaje en el tiempo es contrario a la razón —dijo Filby—.

¿Qué razón? —dijo el Viajero en el Tiempo[2].

 Irónico no?

 Y si se pasa a la teoría de las cuerdas Los universos alternativos nos permiten explorar el mundo del «qué pasaría si» y sus deliciosas e intrigantes posibilidades[3]. Esa eterna dubitativa cuando se presentan alternativas y que uno termina preguntándose qué hubiera pasado si me hubiera casado con aquella otra, si hubiera aceptado ese otro empleo, si hubiera hecho eso otro. Pudiendo ver esos universos alternativos, que no sería uno adicional sino múltiples, en cuanto las alternativas fueran variadas, deberíamos darnos por satisfechos pues en alguno de ellos habríamos cumplido con el deseo íntimo que realmente soñamos y eso ya es un gran consuelo.

 Cualquiera diría que son reflexiones de un viejo pensionado al que nunca le gustaron las ciencias físicas ni matemáticas, pero que en su aburrimiento le dio por leer de todo un poco.

 Viaje al pasado, para qué? Viaje al futuro, para qué? Ser eterno ... Salvo que sea siendo rico, saludable y feliz. Tal vez por intereses mezquinos, avaricia, venganza…

  

Henry Miller escribió: «Hasta que aceptemos que la vida está fundamentada en el misterio, no aprenderemos nada».[4]

 

El universo no solo es más extraño de lo que suponemos. Es más extraño de lo que podemos suponer.

—¿Y a quién pertenece esa perla inmortal de conocimiento?

—A Heisenberg.[5]

Tomado de Google

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[1] Física de lo imposible. Michio Kaku.

[2] Citados en Física de lo imposible. Michio Kaku.

[3] Física de lo imposible. Michio Kaku.

[4] Versos para un muerto. Lincoln Child, Douglas Preston.

[5] Sin una gota de sangre. Lincoln Child, Douglas Preston.

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