lunes, 25 de mayo de 2026

IMPERCEPTIBLES

                Por lo general los cambios son imperceptibles y nos damos cuenta de su ausencia cuando ya no están. No nos damos cuenta del cambio que se va produciendo sino cuando ya no hay remedio.

                Recuerdo mis primeros viajes a Armenia, el ir al parque de los Fundadores era todo un espectáculo, todo amarillo y no propiamente de flores sino de canarios, era tal la cantidad que a veces el paso había que hacerse con cuidado para no chocar con ellos. En otro viaje los seguía habiendo, pero no en tal cantidad. En este último viaje en el parque no había ninguno a la vista y me preguntaba a dónde se habían ido en estos años. Hasta le pregunté a alguien al respecto y admirado dijo que no se había dado cuenta de esa ausencia.

                Por la mera curiosidad tomé una de las fotos que tenía a mano y le pregunté a Google Lens sobre el nombre del que yo conocía como canario. Me supo contestar que Este pájaro amarillo brillante es comúnmente conocido como chirigüe azafranado o canario costeño (Sicalis flaveola). Vea pues. Y, en otras oportunidades, había fotografiado el pájaro emblema de la ciudad, el barranquero[1], hermoso pájaro por demás. Esta vez no logré ver ni uno solo y eso que mi estancia fue larga. Y parece que nadie se ha dado cuenta de su ausencia, desde que no sea cuando se den cuenta de su extinción, ya tarde se quedarán sin el pájaro emblema y solo quedará constancia de su existencia a través de los murales que le han dedicado.

                Ya su hábitat original había cambiado, sutilmente, nadie se había dado cuenta y por eso nadie había hecho nada al respecto, supongo que nadie se tomó la molestia de investigarlo y las autoridades, ajenas a detalles tan nimios, ni les importaba.

                Esas son las sutilezas que dejamos pasar diariamente y que solo en su ausencia nos damos cuenta que algo pasó, pero a su vez, no nos interesa saber qué fue lo que pasó. Eso somos la raza que se llama humana. 

—Querida amiga, ¿por qué tratas de conocer nuestro destino si, de todas maneras, no podemos cambiar nada en él?[2] 

Foto JHB. El grito.



[1] Barranquero (Momotus aequatorialis) Se le llama "barranquero" porque cava túneles en los barrancos para anidar.

[2] La Egipcia. Gilbert Sinoue.

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