viernes, 22 de julio de 2016

DECADENCIA


Estuve viendo la transmisión del Tour de Francia. No es que me apasione el tema del ciclismo, como creo que lo dije en otra oportunidad, pero lo veo para conocer mundo, desde mi cómoda cama. Es así como, gracias a la vuelta a España, el giro de Italia (pronunciado con y de yiro, para que se sienta la sangre italiana!, siento que me dicen), vengo conociendo las partes de los países del mundo que un turista no conoce por estar enfocado en los grandes monumentos que turísticamente son dirigidos al parecer por la genética dominante.

Como dije, sin conocer del tema ciclístico, que es lo que menos me interesaba, desde las primera etapas veía cómo los ciclistas se iban charlando en el recorrido, como si fueran de turismo, cosa que me llamó la atención, dado que en las vueltas a Colombia, de mi época naturalmente, porque hoy ya pasa desapercibida, desde la primera etapa salían a ganar, sin esperar estrategias, ni el carbono o las lentejuelas que ahora dominan los “caballitos de acero”.

Inicialmente hago un paréntesis. (Abro paréntesis, falta que diga! Ejem, contesto con indiferente menosprecio). Por aquello del “caballito de acero” veo cómo los locutores deportivos van ayudando a degenerar el idioma y en la etapa de hoy, el locutor colombiano, tal vez ya contagiado por la palabrería del argentino Sábato, hablaba con insistencia y con una propiedad propia de un académico, de la “entrante semana”, se le oía como cuando uno oye hablar a un fantoche que quiere descrestar. Pero bueno. La idea es que los honorables locutores, creyéndose cultos de una parte y maestros del arte, por la otra, han venido generando un idioma paralelo que, a nosotros los legos (será a usté, que es al único que no está fanatizado con los deportes, oigo que me recriminan). Está bien, a mí, ese idioma que están generando no es de mi agrado, no sé a los demás, porque creo que soy, estadísticamente, el cero cero cero cero uno por millón, que considera que sentarse a ver un partido es una pérdida de tiempo, aunque he de confesar que contradictoriamente sí me gusta ver una ronda de golf o de gimnasia, por ejemplo. Cierro paréntesis para ser congruente.

Continúo con el Tour. Decía que en varias etapas parecía más que una carrera una reunión de amigos departiendo por el camino en subida a la Calera o al Alto del Vino, sin intención de sudar pero si de tomar cerveza nada más llegados a la cima. Esa apreciación se hizo patente cuando los mismos locutores dejaban ver que esa modorra hacía que la transmisión se atrasara hasta media hora. Adicionalmente en el mismo Tour se han venido presentando una seria de irregularidades administrativas, imprudencias de grupos de apoyo, todo lo que me ha llevado a pensar en que la seriedad del Tour se está viniendo abajo. Y los mismos locutores, que son los que saben del tema, se han quejado de algunas decisiones administrativas e improvisaciones, demostrando malestar.

Y a que viene toda esta disquisición. A Europa. No es que me preocupe lo que le pase a Europa, sinceramente, me tiene sin cuidado; sin embargo lo veo como el fenómeno, que no sé si los que saben lo han visto o no, pero creo que, así como ha iniciado en Estados Unidos, que ha venido en declive, como áreas de liderazgo y de empuje. Bélgica, la más respetada de Europa en un tiempo, hoy es un hazmerreír y no lo digo yo, el liderazgo de Bruselas ha caído de tal manera que ya sus opiniones son oídas como por necesidad, pero no por su seriedad. Lo demostraron los hechos de los últimos atentados, la falta de seguridad que tenían, las incoherencias e improvisaciones de las decisiones que a raíz de ello adoptaron y dejo constancia que no son opiniones mías, aunque sí las compartimos. Las oí en noticieros europeos y en la prensa. Las percibí, aún antes de que otros con más autoridad lo dijeran! (Uyyyy no, el sabihondo! Me replica el humillativo que tengo también dentro de mí. A lo que le refuto, con ese mismo tonito, deje y verá que en unos años, cuando relean estas palabras… ni profeta que fuera!).

Las experiencias de los atentados, cuando involucra la necesidad de intervención de varios países europeos ha hecho que salgan las quisquillosidades de cada cual, con aquello de que yo lo vi primero, yo tengo mejor tecnología, mataron más de mis nacionales, etc. Reculando en decisiones que anuncian con bombos y platillos y al otro día en contradicción, sin que ya se sonrojen al decirlo. Es allí donde se ve que la Europa unida no funciona, por los nacionalismos, por los celos y por el deseo de predominar, no de unificar. Es un motivo de más para seguir insistiendo en que la Comunidad Europea no está funcionando y difícilmente va a funcionar. Soy pesimista con ese experimento (Ya empezó a comprenderme, me dice mi pesimista!). Curiosamente en el Espectador apareció un artículo cuyo título llega como caído del cielo: Un mes desastroso para el mundo! (http://www.elespectador.com/noticias/elmundo/un-mes-desastroso-elmundo-galeria-643667).

Pero tampoco es el punto propiamente el que quería mencionar. Mi pregunta es: será que este mundo se está volviendo loco? Y la más suspicaz: Será que nos estamos enfrentando a la caída de imperios? Tal como ocurrió con el romano, Europa y Estados Unidos al unísono? La sintomatología, para mí, un lego en predicciones, en estudios y en conocimiento, parece indicar que efectivamente el mundo occidental está en declive. Nos estamos volviendo más agresivos, más intolerantes, serán síntomas? Y me pregunto: Alguien importante, conocedor del tema y no invisible se habrá dado cuenta?

Y continúan las preguntas que no tendrán respuestas y que pueden resultar incómodas: en cuánto tiempo se produce una caída de ese tipo? Serán pensamientos de un pesimista? (Téngalo por seguro, oigo decir). O de alguien que a la distancia lo siente? Y parece que el contagio es de medio mundo: Europa y Estados Unidos, Medio Oriente, Corea del Norte, centro de África, por mencionar algunas. Pero curiosamente Putin, por no decir Rusia, calladito, tal vez lo habrá notado y está esperando haciéndose el pendejo, para coger la tajada que le corresponde en la hecatombe. China, con su mirada de desconfianza, igualmente pasiva, haciéndose la pendeja, como saben hacerse los pendejos profesionales.

Y vuelve y juega, soy un invisible para decisiones y cuando hablo de Estados Unidos, China, Rusia aparentemente estoy hablando de países, con millones de millones de pobladores que deciden, pero que son igualmente invisibles a mí, cuando realmente las decisiones del curso de la historia está en manos de unos pocos, poquísimos que me aventuro a decir que no llegan a cincuenta cristianos. En manos de ellos estamos millones, esa es la ironía. Y lo mejor, los elegimos o ellos se eligieron solos? (Buena pregunta!)

Al comentar el tema en voz alta, mi alter ego dice: No será que se están haciendo reales las predicciones de los indios hopis? (No los recordaba y menos que tenían profecías, pero no quiero entrar en ellas ni en las de Nostradamus, ni otros, porque nunca he entendido los mensajes celestiales ni de dioses o humanos, porque todos ellos hablan en idiomas insondeables y enredados. Siempre he pensado por qué Dios no puede hablar claro? Toda profecía es enredada, por eso es mejor dejárselas a los abogados, expertos en interpretaciones! Puede que en el futuro se hable en este blog al respecto. Sólo puedo decir a mi alter ego: “… Pero Pluma Blanca no podrá presenciar todo esto. Ya estoy viejo y me queda poco tiempo. Tu quizás lo verás. A su tiempo, a su tiempo…”[1]) 

A propósito y como para ampararme otra vez en palabras ajenas, la columna de Esteban Carlos Mejía[2], hablando de Rubem Fonseca (ni idea quién era, hasta que supe que es escritor brasileño y hasta ahí con mi ignorancia[3]), precisa en mi defensa: “A él se debe esta joya, que suscribo al pie de la letra: “El escritor debe ser esencialmente un subversivo, y su lenguaje no puede ser ni el lenguaje mistificador del político (y del educador), ni el represivo del gobernante. Nuestro lenguaje debe ser el del no-conformismo, el de la no-falsedad, el de la no-opresión. No queremos poner orden en el caos, como suponen algunos teóricos, ni siquiera hacer el caos comprensible. Dudamos de todo siempre, incluso de la lógica. El escritor tiene que ser escéptico. Tiene que estar contra la moral y las buenas costumbres. Propercio puede haber tenido el pudor de contar ciertas cosas que sus ojos vieron, pero sabía que la poesía busca su mejor materia en las ‘malas costumbres’ (véase Paul Veyne). La poesía, el arte en fin, trasciende los criterios de utilidad y nocividad, incluso los de comprensibilidad. Todo lenguaje muy inteligente es mentiroso”. Y a renglón seguido, añade: “Estoy diciendo esto hoy, pero no aseguro que dentro de un mes crea aún en esta o en cualquier otra afirmación, pues tengo la buena cualidad de la incoherencia”. Oh, dioses y demonios, esto es música para mis oídos: “la buena cualidad de la incoherencia”.

Y me gustó la siguiente frase que me sirve para escudarme finalmente en mis escritos y poder concluir por hoy: “Fonseca dice que un escritor debe tener el coraje para mostrar lo que la mayoría de la gente teme decir.”

Amén, por hoy.



[1] http://www.taringa.net/post/info/12027393/Indios-Hopi-Las-9-predicciones-del-fin-del-mundo.html
[3] “Tello Garrido nos narra un comentario que le hizo Fonseca durante una visita a México sobre los motivos que lo llevan a mantenerse al margen de los reflectores literarios: Al parecer Rubem Fonseca prefiere pensar que un escritor puede decir todo lo que a él le parezca importante, independientemente de lo que los lectores puedan opinar al respecto, pero siempre a través de sus obras y no como personaje público que dicta sentencias en cuanto tiene un micrófono enfrente. Él mismo me comentó después que John Updike le había dicho alguna vez que la fama es como una máscara que los hombres suelen ponerse, y que resulta peligrosa porque devora el rostro original, le impone gestos, niega la identidad de quien se la ha echado encima.” (Wikipedia) 

miércoles, 20 de julio de 2016

ANDO FILOSOFANDO


Una cosa es verdad,
no dos.

Grafiti

No entiendo mucho de filosofía. Puedo concebirla como que filosofar es ser, ser es pensar, pensar es filosofar. Siendo así, ser es vivir, filosofar es vivir. Es decir, ando filosofando (Pero qué profundidad de pensamiento, me dice el yo cínico). A ese no hay que pararle bolas, tiene su venenito!

Pero la cuestión está, creo, en que uno debe filosofar en sintonía con su mundo real, no en ideales generados por otros, es decir tanto filosofar como vivir deben ir de la mano.

Pero uno dice una cosa –filosofa- y vive otra –realidad-, porque las circunstancias (si sirven las excusas, continúa aquél) llevan a la separación de uno con otro (Ahora en qué se metió Juan? En qué me metió? Inquiere el desconfiado).

De los mejores libros de filosofía que leí en épocas pretéritas (pero muy pretéritas), uno era la historia de la filosofía (publicación de la BAC –Biblioteca de autores cristianos, ediciones que eran de lujo, papel de seda, creo que se llamaba y el tomo era del Humanismo a la Ilustración, naturalmente si confío en mi memoria, ayudada por la Web). (No lo recuerda bien por lo del pretérito, bien pretérito. Ah! pero Internet me ayuda, es del cura Guillermo Fraile, dominico español, curiosamente).

Era interesante, pasaba por todas las corrientes y teorías (recuerdo que el cura, que para serlo, parecía que no tomaba partido, se limitaba a exponer, sin mayor crítica, porque la crítica la hacían precisamente los que se oponían, los que hacían la antítesis, la tesis, los que apoyaban, los eclécticos y uno terminaba, en todo caso, sin saber cual teoría o corriente era la verdadera, porque cada teoría y todas al mismo tiempo, o la gran mayoría, le dejaban el sinsabor de que es ésta, pero también la contraria. (Juan, ya está filosofando, ya se está enredando… Hágame caso, deje las cosas como están, dice el pesimista).

Siempre me pregunté, por qué hacen las cosas tan difíciles, especialmente en este tema? En teoría, porque dicen que la filosofía es cosa seria.  -Si hoy me preguntan sobre lo leído en aquella época, en lo leída en menos pretéritas, en materia de filosofía termino enredado, como me recuerda en pesimista aquél.

Y en el tiempo apareció otro libro fabuloso, releído unas cuantas veces, pero como verán… Digo, que apareció El Mundo de Sofía. Si bien decía lo mismo de la Historia, éste le quitaba la seriedad a la filosofía, lo volvía más lego, por no decir popular.

Luego de leerlo, una y otra vez, de igual manera terminé en las mismas y preguntándome: Por qué la filosofía no puede ser más simple? Al menos más casera. Con tanta teoría a través de los tiempos, cómo esperan que sobrevivamos? Aún sigo a la espera de una respuesta, al menos medianamente aceptable. (Seguirá esperando, dice el pesimista de marras).

También es cierto que son tantas las corrientes y escuelas, que nada más pensar en lo que dijeron los maestros, lo que los alumnos transmitieron y tergiversaron los enemigos, ya uno termina alejando el tema. Hice un intento, pero me rendí, aún en el rincondelvago, tratando de saber cuántas escuelas y corrientes filosóficas ha habido. De entrada quedé listo para el paseo: de cuál quiere saber? Europea? India? Musulmana? Judía? Oriental? De qué época? Griega? Prejónica? Jónica? Medioevo? Ilustración? Moderna? Postmoderna? Con eso ya fue suficiente ilustración, será por eso, me pregunto, que la mayoría tiene a la filosofía rebajada a términos de palabrería, de pérdida de tiempo y de blablablá? (La tilde de la última palabra la puso automáticamente el Word, y estoy de acuerdo con ella, no sabía que así era! Cada día se aprende algo, cada día se enseña algo, dijo uno de mis críticos).

Y pensando en eso, parece que la historia olvidó –no sé cómo catalogarlo- mencionar si hubo una filosofía indígena –maya, azteca, chibcha, siux?- y si hubo una negra, africana. Hubo algo en esas zonas? Debió haberlo, nunca he escuchado al respecto y por eso solo, dejo escrita mi protesta.

Y pensando también en el tiempo, cada época ha tenido sus movimientos, sus corrientes (Pues claro, la escuela pasó al movimiento, el movimiento a la corriente… dijo… quién dijo eso?), siendo para nosotros la más conocida la europea, por la influencia occidental, pasando por una época naturalmente en que la filosofía se confundía con la religión y los padres de la iglesia eran quienes la determinaban, para pasar al humanismo, a la ilustración… como cuántas teorías puede haber? Creo que los puntos suspensivos al respecto son más de tres.

Esto es muy enredado y complica la cosa, con lo que me llevaría a concluir que efectivamente en la filosofía como en la religión, hay mucha palabrería, pero es un asunto hasta interesante.

Eso me lleva a un paréntesis: Nunca he oído sobre filosofía negra, no la de raza, sino a la que debe existir, así como existe la magia negra. De allí a que si llegara a descubrirla y si compruebo que hay infierno, que debe ser el cielo para ellos, me matricularía. Uno debe tener la mente abierta, porque uno nunca sabe! (“Las matemáticas son consistentes, por eso Dios existe. Pero no podemos demostrarlo. Por eso el diablo también existe” Andres Weil) Cierro paréntesis, antes de ser excomulgado (Nuevamente? Me dice el incrédulo? O es el cínico?).

Y ya que lo menciono, los cínicos. La curiosidad me llevó a releer, en versión de internet, natural y curiosamente, si se le ve desde el punto de vista más elemental, el cínico sería muy bueno ejercerlo en los tiempos modernos, si nos atenemos a que, en resumidas cuentas: “Reinterpretaron la doctrina socrática considerando que la civilización y su forma de vida era un mal y que la felicidad venía dada siguiendo una vida simple y acorde con la naturaleza. El hombre llevaba en sí mismo ya los elementos para ser feliz y conquistar su autonomía era de hecho el verdadero bien. De ahí el desprecio a las riquezas y a cualquier forma de preocupación material. El hombre con menos necesidades era el más libre y el más feliz.”

De las anécdotas predicables a los cínicos más famosos, vale la pena transcribir:

De Diógenes:
§ “Cuando fue puesto a la venta como esclavo, le preguntaron qué era lo que sabía hacer, y él contestó: “mandar; comprueba si alguien quiere comprar un amo”.
§ “Una vez le preguntaron por qué la gente daba limosna a los pobres y no a los filósofos, a lo que respondió: “Porque piensan que pueden llegar a ser pobres, pero nunca a ser filósofos”
§ “Cuando le invitaron a una lujosa mansión le advirtieron de no escupir al suelo; acto seguido escupió al dueño, diciendo que no había encontrado otro sitio más sucio.

De Antístenes, de quien dicen fue el creador:

·  “Una vez le preguntaron qué había aprendido de la filosofía; respondió: “A ser capaz de hablar conmigo mismo”
·  “Hay que prestar atención a nuestros amigos, porque son los primeros en descubrir nuestras debilidades.
·  “Decía que por todo equipaje se debería llevar solo el que en el caso de naufragio, pudiera nadar con él.
·  “Al preguntarle qué cosa era mejor para los hombres, dijo: "Morir felices".

Y como dije, la teoría ha evolucionado hasta que “Con el tiempo, el concepto de cinismo fue mutando, y hoy se asocia a la tendencia a no creer en la sinceridad o bondad humana, ni en sus motivaciones ni en sus acciones, así como una tendencia a expresar esta actitud mediante la ironía, el sarcasmo y la burla.”

Y si le paráramos bolas a la teoría original, que bueno ser cínico (pero sin ironía! dice el cínico), entre menos tengo, menos necesito y como todo lo tengo, nada necesito, podría decirse. Y lo que más me gustó, la posibilidad de poder morir feliz, pudiendo ser feliz! (En vida, entiéndame, no envidia, dijo el poeta? El docto? El anónimo? Dije simplemente yo).

Tengo mucho talento,
para los problemas.
Grafiti




La fuente del blog está en: https://es.m.wikipedia.org/wiki/Escuela_c%C3%ADnica

lunes, 18 de julio de 2016

RECORTES DE PRENSA


Previendo que algún día se me acabara la labia, (difícil en usted, dice la ironía) he tenido la manía de ir guardando artículos que pueden nutrir mi blog en el futuro, aunque de antemano ya sé que el guardar no me conduce a nada, porque o bien olvido en dónde lo guardé, o bien por descuido mental no recuerdo para qué lo hice o si ya se perdió el momento para rememorarlo.

 

Revisando precisamente este tema, me encontré con una serie de artículos, los que copio a continuación, en la parte que me interesó (tan vivo, por eso se llama esta vez recortes de prensa, advierte el sapo que hay en mí). Casi todos ellos dicen lo que me hubiera gustado decir, pero como ya está dicho, me pregunto: vale la pena la repetición, en estos casos? (Excúsese, excúsese. Deje los eufemismos y diga las cosas tal como son… Le paré aquí al acusetas, porque ya no tengo tanto rubor para ir repartiéndolo cada vez que quedo en evidencia).

 

Futurología[1]

“Si es difícil predecir el pasado, con mayor razón lo es conocer el futuro”. El pasado tal como lo conocimos o lo aprendimos va modificándose, de forma que hace irreconocible el conocimiento previo.”

Europa rota[2]

“Europa nunca ha estado unida. Ni ahora ni en ningún periodo de su historia ha aclimatado la unidad política en sus pueblos desde la perspectiva del territorio. La suya es una historia de rupturas consigo misma; con su geografía y su población. De las guerras que han asolado a la humanidad.”

La voz del pueblo no es infalible[3]

“Está de moda, aquí y en el mundo, escuchar o pretender escuchar la voz del pueblo soberano, sin intermediarios, como resultado del agotamiento y el descreimiento ciudadano en la democracia representativa tradicional. En el papel esa democracia directa se ve  impecable, como la más elaborada expresión del sueño de Abraham Lincoln - del gobierno del pueblo, para el pueblo y por el pueblo -. Pero algo parece estar fallándole cuando esa voz popular acaba por hacerle  el juego a intereses que riñen con el interés general.” 

Los otros, los que no tienen ni quieren el poder[4]

“Por esta vez no hablemos de los que quieren o tienen el poder, sino de aquellos que no lo quieren. Hablemos de quienes no buscan riqueza ni reflectores. De los que no gritan ni destruyen. Son centenares de personas que, sin proponérselo, pueden estar sembrando las bases de una revolución silenciosa. Hablo de esos hombres y mujeres que en los últimos años se han vuelto unas figuras recurrentes que aparecen con ideas simples pero poderosas. Son de todas las edades, variados estratos, sobre todo de clase media, con un denominador común: quieren regresar a la esencia, buscar una vida tranquila, en paz con los otros y con el planeta, sin acumular. Quieren dejar de perseguir el éxito y la fortuna.”

Juan Esteban Constaín (catuloelperro@hotmail.com)
“Y lo que ha terminado por ocurrir es lo que muchos optimistas previeron también, y es que al final, más que un dilema entre los dos mundos, el digital y el de antes, lo que hay es una síntesis y un complemento. Y muchas de las maravillas de lo nuevo han servido sobre todo para valorar más las maravillas de lo viejo. Como ha pasado con los discos de vinilo, que están otra vez en furor gracias a que suenan mejor y a que se compran por internet. Ahora leo la noticia alentadora de que Amazon, la célebre tienda virtual, acaba de abrir en Seattle su propia librería de verdad. Una como las de siempre, con techo y goteras y gente adentro. Una librería con libros de papel, porque a veces nada tiene más futuro que el pasado.”

El verbo que hiede[5].
¿Cómo comienzan las riñas callejeras o domésticas que dejan uno o cinco muertos? ¿Qué chispa incendia el potencial homicida de las barras bravas del fútbol? En el inicio de estos hervideros están las palabras. Las palabras no se quedan quietas, crecen o menguan. El tráfico vehicular es muestra de la gradación de los insultos entre conductores, desde el primer grito superlativo hasta la esgrima de la palanca de acero o el batir de la pistola. Los improperios pelan los dientes de lobo, tiñen de púrpura las caras, ponen a rugir la sangre por los canales venosos. A continuación vienen los empellones, mazazos, perforaciones, desplomes. La lid empieza con el verbo. Se encrespa con los desafíos. Revienta con las sentencias sumarias: !muérete! De la lengua, baja la repugnancia al puño. El brazo ejecuta la condena signada por las interjecciones. … la siguiente proposición del poeta William Ospina: "El lenguaje puede ser un arma. Puede servir para serenar o para intranquilizar, para explicar o para confundir, para acusar o para absolver, para investigar o para distraer".

 

Percepciones[6]

“A cuenta de las primeras impresiones, de las percepciones, fui ejecutado y ejecuté, fui despreciado y desprecié, y juzgué y fui juzgado. Por cuenta de esas impresiones, mil veces me dejé llevar por aquello que decían en los periódicos y en la televisión y en la radio y la gente en la calle sobre un color de uñas, una marca de ropa, una comida, y confundí la parte, una mínima e insignificante parte, con el todo. Creí en quienes decían que la primera impresión era lo que valía, y hasta llegué a contar ocho segundos en uno que otro primer acercamiento y, convencido, le dije que sí o le dije que no a alguien por aquellos ocho segundos, como lo aconsejaban los defensores de las primera impresiones. Fui estúpido, cada vez lo comprendo con mayor claridad. Fui estúpido por creer en la veracidad de una percepción, por no entender que las percepciones estaban ligadas a un pasado, a unos discursos que nos taladraron, al bombardeo de los medios, a los mandamientos de la iglesia y los dioses, a las charlas del barrio, en fin, a todo aquello que nos formó. O nos deformó. Las percepciones, hoy lo comprendo, me llevaron durante muchos años a repetir los lineamientos de quienes las defendían. Defendí su sistema de vida cuando concluí, por una primera impresión, que una compañera de la universidad no era digna porque tenía los zapatos embarrados y olía a campo. Defendí sus mandamientos y su bien y su mal cuando me alejé de un visionario porque fumaba marihuana. Defendí su estupidez cuando huí de la amiga de una amiga porque no había pagado sus impuestos. Defendí a los multiplicadores de lo mismo con los mismos cada vez que me incliné por creer en la ciencia de la percepción. Y me equivoqué, y fui cómodo, y fui injusto y arrastré en mi injusticia a unos cuantos en nombre de las percepciones. Fui facilista con ese facilismo para todo de los colombianos. Por muchos años, viví de percibir en lugar de pensar, y rechacé lo distinto, y juzgué y condené, hasta que un día vi en alguna noticia que la percepción de los colombianos sobre cualquier tema era tal. Luego encontré encuestas sobre percepción y estudios sobre percepción, nunca sobre pensamientos o experiencias. Era más importante creer que saber, juzgar que comprender.” 

¿Será que yo no tengo pregrado?[7]
“Con los recientes escándalos respecto a personalidades con altos cargos públicos que no tenían los estudios que decían tener, me desperté en medio de la noche, empapado en sudor, y me cuestioné: ¿será que yo no tengo pregrado?”

Aquí hago un paréntesis. Tengo legalmente adquirido el diploma de bachiller y el profesional, del cual tengo tarjeta profesional (aunque ni idea en dónde está archivada, creo que solo la he usado dos veces en mi vida). Sin embargo, por muchos años y aún en retiro, han sido recurrentes los sueños en que me veo cursando unas materias pendientes de la carrera, lo cual me preocupaba en el sueño para el desempeño laboral, supongo y suponía, y dentro del mismo sueño, aparece un tranquilizador sujeto, idéntico a mí, que me tranquiliza diciéndome: es un sueño, recuerde que usted ya tiene tarjeta profesional, pero aún así la duda persiste. Los sueños recurrentes, ya tendré que hablar de ellos.

El gran engaño[8]

“La pregunta no es: ¿quiere usted la paz?, sino esta otra: ¿aprueba usted lo que se está negociando para obtenerla? Tan sencillo como eso. Sustituir una pregunta por la otra, es decir, omitir la segunda para formular solamente la primera, que es fácil de responder afirmativamente, constituye el gran engaño al que se está sometiendo a la opinión nacional. Todo el mundo lo entiende, pero no muchos lo dicen, porque les cae la descalificación de quien se atreve a cuestionar esa esencial pregunta sobre la paz. Todo ser sociable quiere la paz, pero responderlo en elecciones no refrenda nada, no aprueba nada; a menos que se trate de esconderle algo al votante detrás de esa pregunta capciosa, de aquellas que desestima el derecho en pruebas de confesión y testimonio.”

Insisto, por qué no se le puede decir pan al pan y vino al vino? El eufemismo reinante?

 “Dios te bendiga”[9]

“Dios se apiade de mí –si es que existe- pero hay una expresión que me cuesta enorme dificultad entender, aceptar y asimilar de buen grado. Es cuando me dicen “Dios te bendiga”.  Esa frase me la dicen personas cercanas a mis afectos y la recibo de buen grado, porque significa que quieren lo mejor para mí, pero también la escucho de personas que acabo de conocer y me producen desconfianza, pues suena en el ánimo de aparentar bondad. Y si se lo dicen al primero que conocen, qué pereza. Es como cuando te dicen “amigo” la primera vez que te ven: algo se traen entre manos. … Un día le escuché a mi madre decir que “Dios no le dio inteligencia a todo el mundo pero se la dio a usted, y eso tiene que agradecérselo”. Ante lo cual, no resistí la tentación de preguntarme: ¿y por qué son precisamente las personas menos inteligentes las que más le agradecen a Dios por lo que no les dio? … Sea como fuere, sigo esperando con infinito anhelo (a falta de fe) el día en que Dios resuelva salir de su anonimato y aparecerse al planeta entero, y resuelva así de una vez por todas quién es el único y verdadero, si el Yahvé de los Judíos o el Jesús de los Cristianos o el Mahoma de los musulmanes o el Brahmán de los hindúes o el Zeus de los griegos o el Júpiter de los romanos o el Quetzalcóatl de los toltecas, y con su viva presencia refute para siempre las sospechas de quienes afirman que su silencio sepulcral es la prueba reina de que nunca ha existido.”

Paréntesis. Eso me ha pasado, muchas veces siento que ese Dios te bendiga es más un insulto, una forma como me quieren ofender y entonces… me abstengo!

Deponer la codicia[10]

“La paz sí es responsabilidad de todos, pero especialmente de la clase dirigente, que con su comportamiento deshonesto y corrupto motivó varias generaciones a persistir en la lucha armada, que dejó como resultado las estadísticas que describe el editorialista. Según como se plantea, es el pueblo raso quien debe asumir todas las responsabilidades para hacer que los propósitos gubernamentales empiecen bien y lleguen a un mejor fin. ¿No estarán olvidando las estadísticas que por violencia social se presentan todos los días en puertas de clínicas y hospitales, debido a que los recursos de la salud han sido sistemáticamente saqueados sin que haya responsables y, si los hay, están en su mansión/cárcel disfrutándolos, mientras la tragedia diaria de la salud continúa? No solamente es “hacer las paces en las calles y en las casas”, también es necesario hacerla en los despachos oficiales, pensando que cualquier actuación corrupta afecta los propósitos buscados. Es ponerle fin a esa codicia asesina. Resulta que violencia no sólo es tener un arma en la mano para imponerse violentando o asesinando a quien no comulga con la misma ideología; es también desfalcar instituciones o empresas que necesitan de esos fondos para fomentar la búsqueda de una mejor calidad de vida de todos y cada uno de los colombianos; violencia es también autolegislar en favor de un grupo de privilegiados que elegimos para que con sus propuestas de campaña abrieran nuevos y prometedores horizontes, para que algún día en este hermoso país exista una igualdad social digna entre todos, pero que se convirtieron en insaciables depredadores económicos del fisco para su beneficio personal. Es violencia también que, con todas las evidencias y pruebas de esa corrupción, la justicia no encuentre méritos para castigar debidamente a los culpables.” 

Y hasta aquí dejo, ya que el veneno lo pusieron otros, aunque mis pensamientos son compartidos y les agradezco que lo hayan dicho por mí.





[1] José Fernando Isaza. http://www.elespectador.com/opinion/futurologia

viernes, 15 de julio de 2016

CONTRADICCION ES!

La vida humana es trágica;
termina en el dolor y en la muerte.

Mika Waltari. Sinuhé el Egipcio

Si alguien pudiera enseñarme cómo comprender al hombre, para ver si logro comprenderme a mí mismo, en este mundo en que “todo es mentira, vanidad, locura” (Espronceda).

Viendo los documentales de NatGeo se hacen evidentes las contradicciones que sufrimos (o que sufro y soporto, si nadie más las tiene). Y son contradicciones que hacen que tomemos partido, de inmediato, no luego de reflexión, sino para antier, pues hasta en esos documentales nos manipulan.

Estaba viendo las persecuciones a que están sometidos los diferentes animales, los depredadores contra los vecinos, entre ellos mismos, depredador contra depredador, todos luchando por la supervivencia, la de ellos y la de su progenie. En el mundo salvaje, eso es así, salvaje, supervivencia, sobrevivencia del más fuerte, muchas veces; pero algunas, sobrevive el más vivo, el más inteligente. Sabiendo que eso es así, aún así tomamos partido.

El zorro polar, por alimentarse él y su manada, persiguiendo a las liebres árticas, a ellas y a sus crías. Ver cómo los zorros comienzan por identificar a su presa y los televidentes ya tratando de avisarle a la liebre que cuidado, porque ya se toma partido por la bella liebre. A su vez, el zorro perseguido por un oso necesitado y uno ya toma partido, el pobre zorro, minutos antes un villano. Pero acaso de villano pasó a ser víctima? Uno se ve obligado a tomar partido, porque manipulan nuestros sentimientos, aún en un documental. Uno toma partido y lucha internamente porque no sea alcanzada la víctima, no importa quién sea en ese momento el villano, la víctima debe salvarse, debe ser avisada.

Ver al zorro y a sus crías en su cubil, ver a la liebre y a sus crías en el suyo. Como espectador uno queda en un mundo de manipulación. Si muestran a las crías del zorro: ayyy tan lindas! Si las de la liebre, pero qué belleza! La cría inspira más compasión, inspira ternura, no importa la raza, el animal, casi siempre, porque recién paridos, esos no son mostrables, como los seres humanos, parecemos ratones al nacer, pero ayyy tan lindoooo (y lo que es peor es lo que normalmente agregan quienes no son capaces de asumir la realidad: se parece al papá!)

Y pienso, el zorro si no come liebre, desaparece; el oso hambriento, si no come zorro, desaparece y así sucesivamente. Es ley de la vida animal, la pantera, el búho, el tigre, si no cazan no comen, si no comen, desaparecen.  Es la ley de la naturaleza y el morir como presa, para el animal, es simplemente una realidad, lo ven objetivamente, saben cuándo muere y le lloran, si tienen tiempo, si no están acosados. Nada más ver la despedida de la manada de elefantes de un ser querido. Ellos lo ven con objetividad, pero aún así demuestran su tristeza.

Una prima nos contaba que estando en una finca bien adentro de los llanos, vio cómo iban a matar a un becerro. Sintió el miedo que el pobre animal tenía, porque éste presentía que iba a morir y era miedo lo que sentía el novillo, en el ambiente se sentía y el resto del ganado lo sintió. Poco a poco, según nos narraba, el resto de animales se iba acercando a la cerca, como si estuvieran brindando solidaridad al sentenciado. Su vida fue arrebatada de una puñalada, como se mata al ganado y al parecer, en el momento en que sintieron el último suspiro del becerro, al unísono, como si se hubieran puesto de acuerdo, todas las reces mugían con lamento, como si el mundo se hubiera acabado. Era el coro más triste que ella había escuchado, un solo lamento mientras el becerro terminaba de desangrarse colgado del árbol donde fue sacrificado. Un lamento que inducía a las lágrimas, según nos relataba, tanto que en su voz de narración se oía la tristeza que padeció en ese momento y nos la contagió imaginando la escena. Cuando ya no había nada más qué hacer, todo el ganado silenció y se fue retirando, al parecer a llorar en su soledad y mudez la vida del sacrificado.

Ese es el mundo real de los animales. Ese es nuestro mundo también, pero no somos objetivos, ni siquiera ante la muerte, siempre sometidos a la subjetividad de la situación, tal vez por eso somos hombres, porque gracias a esa subjetividad nos negamos a ver la realidad, llenando todo de calificativos, de excesos y con exceso de subjetividad. Así como nacemos, hemos de morir, pero nunca nos educan para ello, por el contrario, nos enseñan que morir es para viejitos y que de eso no se habla, no se es imprudente ante la muerte. Ni se le mira a los ojos; hay que desviar la mirada para otro lado; la muerte está vetada, aún sabiendo que llega, en su momento, en el instante declarado. De Samarcanda nadie se salva, allá nos hemos de encontrar obligatoriamente. Allí estaré, puedo asegurarlo y más temprano que tarde, porque como ya no soy joven, la muerte es para los viejitos y es tema de ellos.

Y sigue con esos pensamientos? Oiré decir a mi alter ego externo. Por qué no escribe cosas bonitas como sabe hacerlo? Ya veo decir. (Dirá oigo, dice el cínico!). Me prepararé a responder: “Un hombre prudente obra con cautela en previsión de todo lo que puede ocurrir”. (Oriana Fallaci. Un Hombre.)

Ya llegarán mejores reflexiones, pero mientras llegan…

El crepúsculo de la desaparición lo baña todo
con la magia de la nostalgia.


Gore Vidal. Juliano el Apóstata.

Foto: JHB (D.R.A.)

miércoles, 13 de julio de 2016

TEMA HAY PARA RATO, PERO…

 Quien no comprende una mirada

tampoco comprenderá una larga explicación.

 

Proverbio árabe


No es que no tenga tema, todavía tengo cuerda para mucho rato, hasta que llegue el fin de mis días o simplemente me canse o llegue al hartazgo, o simplemente me aburra, lo que suceda primero. Sin embargo, me encontré dentro de los guardados que tengo, unas cortas lecturas, que servirán más para que descansen un poco de mí y lean a otros –anónimos ellos, al no tener su nombre en la mayoría de relatos-, bastante cortos, pero que lo dejan a uno pensando, pero, como dije, se merecen un descanso en mis escritos, ya que han tenido la paciencia de leerme de tanto en tanto.

 

LA VERDAD


“Cinco ciegos se encontraron con un elefante, animal que desconocían, y cada uno de ellos palpó la parte que tenía al frente. Uno lo tomó de la cola y concluyó que el elefante era como un lazo. Otro tocó el costado y pensó que el animal era como un muro. El tercero topó con la oreja y dijo que el elefante se parecía a un abanico. El cuarto sobó una de las patas y afirmó que era como un pilar. Finalmente el quinto lo agarró por la trompa y gritó que el animal se parecía a una serpiente. Todos dijeron la verdad, todos estaban equivocados.”

ERASE UNA VEZ


“Erase una vez en que habían cuatro personas cuyos nombres eran: TODO MUNDO; ALGUIEN; NADIE; Y CUALQUIERA. Cuando había un trabajo importante que hacer, "TODO MUNDO" estaba seguro de que "ALGUIEN" lo haría, "CUALQUIERA" pudo haberlo hecho, pero "NADIE" lo hizo. Cuando "NADIE" lo hizo, "TODO MUNDO" se enojó porque el trabajo era de todo mundo, "TODO MUNDO" pensó que "ALGUIEN" lo haría, pero "NADIE" se dio cuenta que nadie lo haría. Así es que esto terminó de tal manera que "TODO MUNDO" culpó a "ALGUIEN" cuando "NADIE" hizo lo que "CUALQUIERA" pudo haber hecho desde el principio.”

 

¡COMO VER A DIOS!


“Un aldeano se acercó a un sanyasi (místico hindú) que estaba meditando a la sombra de un árbol y le dijo: Quiero ver a Dios, dime cómo puedo experimentarlo. El sanyasi, como es típico en ellos, no dijo una palabra y continuó su meditación. El aldeano volvió con la misma petición al día siguiente y al otro y al otro, sin recibir respuesta, hasta que al fin, al ver su perseverancia, el sanyasi le dijo: Pareces un verdadero buscador de Dios. Esta tarde bajaré al río a tomar un baño. Encuéntrate conmigo allí. Cuando aquella tarde estaban los dos en el río, el sanyasi agarró al aldeano por la cabeza, lo sumergió en el agua y lo mantuvo así durante un rato largo mientras el pobre hombre luchaba desesperado por salir a la superficie. Al cabo de un par de minutos, el sanyasi lo soltó y le dijo: Por qué luchabas de esa manera cuando estabas dentro del agua? Porque quería respirar, de lo contrario habría muerto, respondió el aldeano. El sanyasi sonrío y le dijo: El día en que desees a Dios, con la misma ansia con que querías respirar, ese día lo encontrarás, sin ninguna duda…”

 

LAS DOS PERLAS


“Un maestro espiritual estaba meditando a la orilla del río, cuando llegó un discípulo y le dio dos enormes perlas, como prueba de respeto y devoción.
El santo hombre abrió los ojos y tomó una de las perlas con tan poco cuidado, que ésta rodó hasta caer al río.
Horrorizado, el discípulo se zambulló en el agua para recuperarla. Buceó sin tregua hasta la noche pero no consiguió dar con ella.
Al fin, completamente empapado y exhausto, sacó al maestro de su meditación y le dijo: Tu viste donde cayó. Indícame el lugar exacto para que yo pueda encontrarla.
El buen hombre tomó la otra perla, la lanzó al río y dijo: "Justo allí".

 

LA PAZ PERFECTA


“Había una vez un Rey que ofreció un gran premio a aquel artista que pudiera captar en una pintura la paz perfecta. Muchos artistas intentaron. El rey observó y admiró todas las pinturas, pero solamente hubo dos que a él realmente le gustaron y tuvo que escoger entre ellas.
La primera era un lago muy tranquilo. Este lago era un espejo perfecto donde se reflejaban unas plácidas montañas que lo rodeaban. Sobre éstas se encontraba un cielo muy azul con tenues nubes blancas. Todos los que miraron esta pintura pensaron que reflejaba la paz perfecta.
La segunda pintura también tenía montañas. Pero eran escabrosas y descubiertas. Sobre ellas había un cielo furioso del cual brotaba un impetuoso aguacero con rayos y truenos. La montaña abajo parecía retumbar un espumoso torrente de agua. Todo esto no se revelaba para nada pacífico. Pero cuando el Rey observó cuidadosamente, miró tras la cascada un delicado arbusto creciendo en una grieta de la roca. En este arbusto se encontraba un nido. Allí, en medio del rugir de la violenta caída de agua, estaba sentado plácidamente un pajarito en el medio de su nido... Paz perfecta.
El Rey escogió la segunda. Y explicó a sus súbditos el por qué. "Paz no significa estar en un lugar sin ruidos, sin problemas, sin trabajo duro o sin dolor. Paz significa que a pesar de estar en medio de todas estas cosas permanezcamos calmados dentro de nuestro corazón. Creo que éste es el verdadero significado de la paz".
Cuando encontremos la paz en nuestro interior, tendremos equilibrio en la vida.”
 Jorge L. Vázquez.


Son reflexiones, para meditar. (Ya empezó con la redundancia, me dice el intolerante docto que tengo; acaso los pensamientos no son para pensar? Le contesté, como fiel educado de jesuitas, la que no pierdes, empatas!)




Errata a MI YO, MI OTRO YO Y LOS DEMÁS: Recibí el correspondiente llamado de atención que por un error cometido merecí. Dice: "Mi yo lo leyó (creo que uno de ellos) y el corrector me pidió que le mandara el siguiente recorte de la RAE; infligir Del lat. infligĕre 'herir', 'golpear'. 1. tr. Causar daño. 2. tr. Imponer un castigo. porque "infringir" un castigo debe ser escapar de él o eludirlo." Gracias por la corrección porque eso demuestra que cada día uno puede ser menos bruto!