lunes, 24 de enero de 2022

LA MALDAD HUMANA


En el interior de las personas se esconde un mundo de oscuros secretos.[1]

 

                Para tener un contexto, la lectura de unos libros[2] me llevó a pensar en la maldad, la humana para mayor precisión, pues dicen los estudiosos que los animales, por lo general, no cuentan con ese ingrediente genético y habrá que creerles.

                 Era tema que me rondaba desde hace algunos días, al escuchar y leer tantas noticias que de alguna manera (y de todas, también), involucran la maldad que hay entre nosotros. Siempre hemos escuchado que entre el bien y el mal hay un límite muy impreciso que corresponde al hilo que separa sutilmente los actos que nos hacen mantenernos dentro del bien o traspasado, dentro del mal, hilo que naturalmente también cubre el espacio aquél en que, para consolarnos o exculparnos, un acto no es totalmente bueno o totalmente malo, lo que permite mantener la estabilidad emocional al poder repetirnos que no somos del todo malos (ni del todo buenos, si se ve con otros ojos).

                 Naturalmente en este tema soy totalmente lego, por no decir ignorante, y simplemente presento mi opinión, tratando de verlo desde la distancia y no sé con qué tanta objetividad, pues al parecer no lo soy tanto (objetivo, porque puedo considerarme bueno pero mi granito de maldad está por allí -minimizando la posibilidad, por lo que no soy tan objetivo como pretendo, pero es dicho así para mi propio consuelo-).

                 Pero iniciemos esta historia, precisamente a través de la historia.

                 En un principio todo era caos[3]. No importa si la afirmación proviene de los creacionistas o de los cultores del big bang, aplica a todos. Eso me lleva a pensar que la palabra caos[4] implica desorden, anarquía, desorganización, en una palabra maldad. Aunque recuerdo que alguien sostenía que aún en el caos había orden (lo recuerdo solo de pasada[5]).

                 Apartándonos un poco del caos volvamos a la noción de la maldad. La RAE se limita a definirla como Acción mala e injusta o la cualidad de malo, lo que no dice mucho (y la cualidad de malo trae catorce acepciones, hasta la que tilda de diablo, pero no es el tema por el momento). De allí que prefiera esta otra definición, más explícita: La palabra maldad proviene de latín malitas, cuyo significado es malo. La misma hace referencia a la tendencia que presenta una persona a actuar de manera negativa hacia otra, con el fin de generarle un daño. Esta inclinación puede manifestarte de diferentes maneras y tener diversas consecuencias[6]. (Este párrafo téngase como una desviación necesaria de la ilación de la narración).

                 Habiendo tenido una educación religiosa, me obliga a pensar en la maldad nacida a partir de los comienzos de la humanidad (según los creacionistas), con el hecho de haber surgido la maldad a través de una culebra[7] y luego con el cuento de la muerte que Caín le brinda a Abel (le brinda porque de esa manera liberó a Abel de todas las penurias que le esperaban, me digo). Y no me meto con la sempiterna bondad de Dios, pues a Él se supone que uno nunca lo vería emberracado, amenazador y vengativo (pero desde que echó a Adán y Eva del paraíso no demostró mucha bondad que digamos y eso hablando solo del inicio o génesis, pues a lo largo de la Biblia… dejo así, porque voy a terminar desviándome).

                 Decía que desde los inicios de la humanidad la maldad al parecer siempre estuvo presente, de alguna manera porque a la naturaleza humana le atrae el misterio de la maldad[8].  A través de la envidia, de la codicia, de la ira, por poner algunos ejemplos. Nada más pensar en los primeros primitivos, cuando se cazaba para comer y en cómo la fuerza se imponía sobre la razón (aunque el mismo hecho aún perdura miles de siglos después). Y la fuerza (impuesta a la brava, claro está y si era así se requería de algo de maldad y entonces pienso en que el poder al tener ingredientes de codicia y corrupción, implican un germen de maldad), decía que la fuerza lleva al sometimiento de los del grupo y el de los vecinos en cuanto lograran superarlos, creando los clanes. Esto es prehistoria o si se quiere protohistoria como precisan los conocedores, es decir cuando no había lenguaje escrito ni se tenía la noción del estado, que nace en la edad antigua, después de la edad de hierro. (de todos modos necesitaba ilustrarme con el doctor Google que lo sabe todo y sobre todo, Wikipedia). Y si se verifica con la historia (Europa, Asia, África, América) todos tienen la misma historia. El vecino sometiendo o siendo sometido por otro más fuerte y el sometido naturalmente se vuelve esclavo, hasta que logra su liberación, si lo logra.

                 Y con la superación de la edad de hierro al pasar a la que conocemos como edad antigua[9], la historia se repite, como dije, y el ingrediente de maldad se ve en las continuas guerras no nacidas de los mejores impulsos del ser humano, como cualquiera creería si se cree en el llamado patriotismo que las impulsaba. Detrás de toda buena obra, siempre hay un interés mezquino, aprendí en alguna oportunidad.

                 Y hablando de estados, la mancha de sangre (si se asemeja a maldad) está por todos lados, ningún país está libre de mancha. Nada más piénsese en Roma, surgió porque Rómulo mató a su hermano Remo y así fundó el inicio de lo que sería un imperio, no libre de culpas, en muchos casos llenos de la maldad en su mejor esencia (Nerón o Calígula, entre otros). Y si se ve la historia de cualquier continente o país, el común denominador es que todos tienen una historia igual, un feudal sometiendo a otro, éstos sometidos por reyezuelos, para ser sometidos por reyes, para ser sometidos por emperadores y es claro que el poder no se logra ni se mantiene con la bondad. Ni ayer ni hoy. Alguien ha pensado por qué en todos los países y todos son todos (hasta en la ONU), hay un servicio de espionaje, hay un servicio secreto? Y no es nada nuevo, los espías están desde tiempos inmemoriales, en la China de Gengis Kan, la Mesopotamia de Hammurabi, la persa de Ciro, la romana desde tiempos antiquísimos, la griega o si se prefiere la ateniense de Pericles o la espartana de Leónidas, o en las culturas americanas anteriores a la conquista y en la misma África, y el espionaje se vale de sobornos, chantajes y otras actividades que en últimas conllevan la maldad. El país que esté libre de pecado, que lance la primera piedra, podría afirmar uno y seguro nadie se salva. Históricamente nadie se salva. En todos lados ha estado presente, ni siquiera la iglesia se salva, pues no hay que olvidar la Inquisición y su malévola historia. Los comunistas menos, con la KGB, los chinos con la oficina central de seguridad de Mao, por no hablar de la Stasi de los alemanes orientales, las SS, la CIA, MI5, etcétera, etcétera y un largo etcétera, servicios que vistos con lupa contenían una buena dosis de maldad, necesaria para que subsistieran los estados. En todos los tiempos, desde que se inició la civilización, en todas las culturas - hasta las que sirven de ejemplo al resto de humanidad, como la griega-, ninguna ha estado libre de pecado y nótese que pecado es sinónimo de maldad.

                 He hablado de maldad, en singular, pero de modo genérico. Entonces me preguntaba, la maldad tiene su escala? Naturalmente es el doctor Google quien me apoya en mis más locas preguntas y me enseñó que más que escalas tiene niveles, aunque vienen a ser lo mismo. No voy a meterme con la criminología[10] que establece escalas respecto de los mayores crímenes que se pueden cometer, solo adelanto que son 22 tipologías desde el de autodefensa hasta el del sicópata, pasando por el de ira e intenso dolor y el pasional.

 Pero bueno, los niveles, según Lars Svensen son cuatro, teniendo en cuenta sus palabras iniciales: “Todos hacemos el mal, solo cambia nuestra motivación para hacerlo” y yo agrego, si fuéramos buenos no habría código penal. Son:

 ·       -  la maldad demoniaca (Hacer el mal por el simple hecho de hacerlo, no hay beneficio en el acto malvado sino más que por el puro placer al hacerlo[11]),

·                - la maldad instrumental (Es aquellos seres que hacen un acto malvado a sabiendas de que mal, pero lo hacen con el fin de llegar a un fin[12]);

·                - la  maldad ideológica (Es alguien que puede hacer daño sin ningún freno moral porque sus creencias y valores lo autorizan para ello. Hitler no era un loco. Era un malvado ideológico convencido de que debía exterminar a los judíos, a los gitanos, a los Testigos de Jehová o a los homosexuales porque eran seres dañinos para la especie. Lenin, Stalin o Mao eran también malvados ideológicos. Para ellos el asesinato en masa de los "enemigos de clase" no constituía un crimen sino una necesaria obra de limpieza revolucionaria que se ajustaba al catecismo marxista y a la dictadura del proletariado.[13]) y

·                 - la maldad estúpida (estas personas que no se detienen a pensar si lo que están haciendo está bien o mal simplemente actúan y no piensan en las consecuencias morales y si es que estas acciones son perversas o no, lo que caracteriza la maldad estúpida es la ausencia de cualquier tipo de reflexión y actuar de forma compulsiva.[14]).

           Naturalmente la mayoría pensará como Rousseau: el hombre nace bueno, pero la sociedad lo corrompe. Pero a su turno Hobbes decía: el hombre es malo por naturaleza y a causa de un egoísmo fundamental y por un primario instinto de supervivencia en la guerra de todos contra todos, "es un lobo para el hombre"[15] Vaya uno a saber quién tiene la razón, pero me inclino por el segundo, pues todos tenemos esa parte oscura que nos inclina al mal, sea por necesidad, por venganza, por capricho, pero que la tenemos la tenemos, santos no somos, de eso estoy totalmente seguro.

 Y otro factor importante y consecuente es que estamos rodeados de maldad y de gente mala, así estén cubiertos por la piel de oveja, ese es el gris panorama que quería expresar, sin olvidar que no mencioné la maldad normal, esa que nos acompaña y nos hace reaccionar por gusto, por venganza o la que no surge por miedo, al qué dirán, o a las consecuencias. El tema dé para muchos escritos pero el cansancio, tanto mío como del posible lector, hace que sea mejor dejarlo aquí, tal vez algún día prosiga, tal vez.

                                                                                «Para sobrevivir al mal, a veces es necesario ignorarlo».[16]

Tomado de Facebook
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[1] El cazador de la oscuridad. Donato Carrisi.

[2] Los de Donato Carrisi (El tribunal de las almas y El cazador de la oscuridad) y Cuentos de sombras de Aa.vv (que no sabía quién era, pero parece que son las siglas que significa autores varios, edición de José María Parreño).

[3] Teogonía de Hesíodo -en la que se afirma que «en el principio era el caos-, se usa este término para describir un estado del mundo anterior a toda organización, expresando así un estado de indistinción de la materia, oscuro e informe, y para expresar el punto de partida o ámbito inicial que hace posible la aparición de toda determinación y orden. https://encyclopaedia.herdereditorial.com/wiki/Caos

[4] del griego χάος, caos, hondonada, abismo. https://encyclopaedia.herdereditorial.com/wiki/Caos

[5] Y lo rartifica la teoría del caos. A diferencia de los fenómenos meramente aleatorios, el caos presenta un orden subyacente. https://encyclopaedia.herdereditorial.com/wiki/Caos,_teor%C3%ADa_del

[6] https://ladefinicion.com/maldad/

[7] El diablo sólo existe porque los hombres son malvados. El tribunal de las almas.  Donato Carrisi.

[8] El cazador de la oscuridad. Donato Carrisi.

[9] La Edad Antigua o Antigüedad es un periodo tradicional, muy utilizado en la periodización de la historia humana, definido por el surgimiento y desarrollo de las primeras civilizaciones que tuvieron escritura, llamadas por ello «civilizaciones antiguas». Tradicionalmente ha sido el período inicial de la historia propiamente dicha, iniciada con la invención de la escritura, precedida de la prehistoria. Algunos esquemas periódicos consideran que existe una etapa denominada «protohistoria», entre la prehistoria y la Edad Antigua, definida por el surgimiento de las primeras civilizaciones sin escritura. Durante la Edad Antigua surgieron y se desarrollaron cientos de civilizaciones de gran importancia en todos los continentes, muchas de las cuales generaron productos, instituciones, conocimientos y valores que aún se encuentran presentes en la actualidad, desde Sumeria (IV milenio a. C.) y el Antiguo Egipto, pasando por las antiguas civilizaciones védicas en la India, la China Antigua, las antiguas Grecia y Roma, el Imperio aqueménida en Persia, la Antigua Sudamérica, entre muchos otros. En el curso de la Edad Antigua surgieron las ciudades y el proceso de urbanización, el Estado, el derecho y la ley, así como grandes religiones como el budismo y el cristianismo. Wikipedia.

[10] https://es.wikipedia.org/wiki/Most_Evil

[11] https://www.transpersonalplaya.com/post/los-4-tipos-de-maldad-seg%C3%BAn-svendsen

[12] https://www.transpersonalplaya.com/post/los-4-tipos-de-maldad-seg%C3%BAn-svendsen

[13]https://www.libertaddigital.com/opinion/carlos-alberto-montaner/maldad-patologica-y-maldad-ideologica-60547/

[14] https://ejemplius.com/muestras-de-ensayos/los-cuatro-tipos-de-maldad/

[15] https://es.wikipedia.org/wiki/Mal. El conocido homo homini lupus que me enseñaron tiempo ha.

[16] El cazador de la oscuridad. Donato Carrisi.

viernes, 21 de enero de 2022

SENSACIONES PELIGROSAS

             Hay sensaciones que causan malestar. Veamos unos ejemplos: salir de casa y sentir que se le quedó algo; sentir que algo nada bueno va a suceder. Es sentir, en una palabra, un algo inquietante en un no sé dónde. O si se quiere, tener un mal presentimiento.

 

            Esas sensaciones corroen, lastiman la tranquilidad, encausan el malestar y generan un sentimiento de culpa, siéndose inocente. Es sentirse culpable confeso y si se hacen realidad esos presentimientos (por qué no hice caso a esa sensación o por qué no hice…), además lleva a la frustración por impotencia (si yo hubiera, si yo… ese eterno si yo que acrecienta la culpa no generada por uno).

 

            Y lo curioso es que esas sensaciones o palpitaciones no son verdaderas, en la mayoría de casos, son producto simple de un cerebro desocupado que le gusta inventarse situaciones que llevan al estrés, pero que carecen de todo fundamento.

 

            Es entonces cuando me pregunto si no es el pensamiento generado en nuestro cerebro el mayor enemigo de uno mismo? O es una venganza del mismo al vernos desestresados, pues no puede ver a un pobre acomodado.

 

El cerebro es una máquina muy puñetera que no solo no se detiene nunca, sino que te obliga a pensar en lo que a él le viene en gana. Te pones a evocar un momento feliz de tu vida y, al cabo de menos de cinco minutos, el cerebro ya te ha obligado a recordar lo que no te apetecía.[1]

Tomado de Facebook
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[1] Nido de víboras. Andrea Camilleri.

miércoles, 19 de enero de 2022

HILO CONDUCTOR

             Estaba en mis lecturas, cuando una frase llamó mi atención, decía: Había reducido al mínimo sus necesidades. Y de inmediato a mi cabeza vino la frase que comúnmente usaba que, aunque decía lo mismo, usaba otra palabra contradictoria: Había reducido al máximo sus necesidades. Y me pregunté cómo una palabra dentro de un mismo contexto diga lo mismo siendo contrarias: mínimo y máximo.

 

            La frase me quedó sonando, pero la dejé por ahí vagando. Y entonces unas páginas adelante me encontré con esta otra: La verdad está en los detalles. Y recordé la que solía usar con frecuencia que decía: el diablo está en el detalle. Dos contextos, dos verdades, si se ven con lupa.

 

            Esta otra frase me quedó sonando, tal vez por la coincidencia que había entre ellas y eso me llevó a pensar en el champú. Nimiedades de mis pensamientos. Me acordaba de la angustia que producía cuando uno andaba desplatado a fin de mes y quedaba poquito champú, en que además de la angustia de que se acabara había que rendirlo hasta el final. Mientras que a esta misma circunstancia se oponía en aquellos momentos la contraria, en la que uno tenía repuesto de champú y quería que se acabara el poquito que había para poder iniciar la otra botella. Una misma circunstancia, dos situaciones diferentes, una de angustia y la otra de deseo de terminar lo más pronto posible.

 

            Y entre la lectura, me vino la respuesta, una perfecta, la del hilo conductor que uniera las inquietudes presentadas. Era perfecta, pero me entretuve admirando la frase hilo conductor, certeza de una respuesta genial y por estar entretenido, leyendo pero con la mente puesta en ese hilo, la desgracia vino a mí. Se me olvidó la historia que uniría esos momentos, el descuido, por andar pensando en otra pendejada hizo que se evaporara la genial respuesta y después, los momentos de decaimiento al no poder recordar la genialidad y mientras se piensa más en una cosa que se olvidó pero que no se quería olvidar, menos aparece la respuesta. La tenía en la punta de la lengua, sí, pero no logró verbalizarse, a pesar de haberse iluminado en el cerebro. Eso sí da piedra. Y aún hoy, escribiendo esta experiencia, no logró recordar cuál era la respuesta. Mucha güeva, me dije, se le aparece la virgen y se le olvida lo que le dijo. Seguro que dentro de veinte años se me iluminará la respuesta genial, pero olvidaré la pregunta que le dio origen. Así son las cosas.

 

            Y el hilo conductor qué tenía que ver, se preguntarán. Pues eso mismo me pregunto. Tenía el origen, el hilo conductor y se me perdió la genial respuesta. Todo por no haber escrito en su debido momento la respuesta tan anhelada.

Dios a veces es grandioso en las pequeñas venganzas.[1]

Tomado de Facebook
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[1] El tribunal de las almas. Donato Carrisi.

lunes, 17 de enero de 2022

SOLO UNA FOTO

             Es un click, aunque para mayor precisión es solo pulsar el obturador, pues las cámaras de hoy ya ni hacen click. Son muy sofisticadas.

 

            Ese click, llamémoslo así, es la captura de un instante, de un todo captado en una milésima de segundo, pero que recoge la esencia del instante, que le hace perdurar por toda una eternidad, que le hace eterno, como el capturar una flor, viva en ese instante, perdurable mientras exista la foto; o el pájaro enfocado, cuya vida intrascendente queda reflejada por los años en que esa foto perdure, más allá de su propia vida.

 

            Son objetos inocuos, testigos mudos de un instante, según leí en alguna parte. (Me hubiera gustado que esa frase fuera mía, pero en un instante, la plasmó Donato Calleri, aunque con otras palabras, creo recordar).

 

            Pero si la foto es un reflejo de lo que fuimos? De nuestra niñez, juventud o adultez? O la de un ser querido que aún perdura o de quien ya se fue? Y bastó un instante para que perdurara en el tiempo y con ella lograra que se aglomeraran los recuerdos a través de ella y de ella misma.

 

            Pero, además, la foto no es solo la imagen que refleja. También tiene su trasfondo que no percibimos, por estar centrados en la imagen principal. Es un rostro que visto en detalle trae consigo una serie de invisibles recuerdos, de una mueca simulando una sonrisa, o de una boca reflejando la alegría de ser fotografiada, o la insinuación de una arruga no vista en su momento, que conllevaba el paso del tiempo que se venía con ella o de unos ojos relucientes llenos de vida. Son detalles que pasan desapercibidos.

 

Y qué decir de la ambientación que viene con ella. Una biblioteca al fondo, dejando percibir los gustos literarios o el recuerdo de cómo se adquirió una colección. O un florero con flores perennes o el estilo de vida que en su época se estilaba. Todos ellos también contienen recuerdos, muchas veces olvidados.

 

Una fotografía contiene mucho, contiene demasiado, pero siempre rodeada de recuerdos, inolvidables, eso es cierto.

 

Llegaba (…) con sus cámaras y el único objetivo de detener el tiempo. Todo quedaba congelado bajo el resplandor del flash. Nada cambiaba desde el instante en que el objetivo lo establecía así.[1]

Foto JHB (D.R.A.)


[1] El tribunal de las almas. Donato Carrisi.

viernes, 14 de enero de 2022

UN SUEÑO AJENO

           Eso es lo que voy a relatar, un sueño que me fue contado, que podría requerir de una interpretación, así fuera freudiana, uno nunca sabe lo que esconden los sueños o simplemente era un sueño que no requería de interpretación, así no se complicaría la vida, como si fuera posible, al menos en el mundo de los sueños, que no se requiriera de los abogados, para no complicar la vida.

 

Me lo relató de la siguiente manera:

 

Muchas cosas raras pasan en mi vida. A veces sueño dormida... (será por eso que son muchas las cosas raras que le pasan, pensé y el pensamiento agregó que creía que esas frases solo se me podían ocurrir a mí, pero no). Anoche estaba durmiendo dormida y estaba de visita en la casa de un excolega de por acá cuya esposa era la exesposa de mi excuñado. El excolega iba a vender la casa, pero ya mismo porque le urgía la plata y yo me ofrecí para limpiársela sin costo alguno. Había mucho que aspirar, estaba descuidada, se notaba que hacía algún tiempo estaba inhabitada. Una vez pasada una mirada al conjunto de la sala comedor, en un rincón se encontraba una planta que estaba igualmente descuidada, no sé por qué decidí empezar a aspirar en ese rincón. A un lado, tirada con descuido había una talega de plástico, de cualquier compra que se hizo a último momento, antes de dejarla por última vez. La levanté, como se levantan aquellos objetos que están destinados a su última morada, la caneca. Pero algo llamó mi atención y la curiosidad me llevó a mirar dentro de la bolsa y mi curiosidad se vio satisfecha, no sin admiración pero con un gran aturdimiento, pues no podía creer lo que estaba viendo, dentro de la bolsa estaba creciendo la misma planta, pero al revés. Es decir la raíz, sin tierra, era la parte más próxima que asomaba, mientras el tronco y la hojas ocupaban la parte inferior de la misma bolsa. Una imagen surrealista, un espejo que reflejaba lo contrario, e inverso. Mientras miraba embelesada esa extraña representación, oí en el fondo, detrás de mí, que entre el excolega y la exesposa de mi excuñado se entablaba una conversación. No pude entender nada de ella, pero mientras ello sucedía, yo simplemente dije: "Hay feos que se pertenecen..." Inmediatamente me desperté a altas horas de la noche y me acordé de ti, tu nombre apareció de inmediato en reemplazo del the end de cualquier película, solo decía: Juan. Esa imagen me llegó inmediatamente a mi mente tan pronto como me desperté, pero aclaro que no por tu fealdad porque eres hermoso y bello, sino porque me dije a mí misma, mimisma, tienes que compartir esa frase con Juan, el bloguero filósofo de la familia: "Hay feos que se pertenecen..."

 

                Hay feos que se pertenecen, frase que me hubiera gustado que hubiera sido de mi inspiración, pero no, es ajena, como ajeno fue el sueño, a pesar de haber sido protagonista, aunque fuera el que cerrara el teatro.

 

Cada vez que emergía del sueño traía algo consigo. Una imagen, una palabra, un sonido. Esta vez era el ruido de un cristal al hacerse añicos.[1]

Tomado de Google
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[1] El tribunal de las almas. Donato Carrisi. Esta frase fue la que me llevó a contar lo que me contaron. Marcie, merci.

miércoles, 12 de enero de 2022

Sin malquerencias

             Pensé iniciar el año sin malquerencia alguna, con la mente libre de la novedad del año, son el deseo de empezar de cero, pero…

             Naturalmente el pero que hace que todo se trastoque, que las cosas no salgan como uno quiere, como al menos uno desea, pero no es así. Las cosas no son como uno quiere y, con tal motivo, la mala leche me hace escribir este nuevo blog, de año nuevo, rodeado de noticias que definitivamente, por su propia estupidez, sacan lo peorcito que tengo, debido a la misma estupidez, que no sobra decir no cambia, propia del ser humano, porque al parecer ningún otro animal la tiene, a pesar de que el apelativo animal, mal direccionado, nos hace animales, con la correspondiente inflexión.

             Y los periodistas y las noticias que me encuentro son los culpables de que salga lo peorcito que tengo, como es la crítica, el notar la falta de sentido común, en una palabra, reitero, la estupidez humana.

          Y empiezo: Explorarán asteroide que podría convertir en “multimillonarios a todos los habitantes de la Tierra”[1]. La estupidez radica en la noticia y quería explayarme pero el solo titular ya explica la pendejada en sí misma. Si todos nos volvemos multimillonarios quién hará el trabajo que hoy realizan tantos, llamémoslos pobres? 

Y ya que digo pobres, épocas en las que ya no se pueden usar palabras que indicaban su sentido natural y obvio, pues son hoy consideradas peyorativas e insultantes, por toda esa caterva de inclusionistas y fanáticos de… (mejor me callo, de todos modos se ofenderán, pienso igual). Entonces llego a una frase que dijo la alcaldesa, con razón y en mi sentir, dicha como debía decirse, aunque sin excusarse por decirla, y que decía: “Yo no quiero estigmatizar, ni más faltaba, a los venezolanos, pero hay unos inmigrantes metidos en criminalidad que nos están haciendo la vida a cuadritos, y en eso aquí hablaba con Luis Ernesto, tenemos que volver a traer a Migración Colombia. Aquí el que venga a ganarse la vida decentemente pues bienvenido, pero el que venga a delinquir deberíamos deportarlo sin contemplación”, expresó López en aquel entonces[2]. Ah! saltaron unos cuentos estúpidos indignados, no sé por qué,  y hasta a la Corte Constitucional fueron a dar y ésta, en su eterna sabiduría sentenció que eran palabras discriminatorias. No, qué pena con los hampones, vengan de donde vengan, ya no se les puede maltratar diciendo lo que son, ahora hay que agregarles el presunto, para que no se ofendan, para que no se sientan discriminados. Tanto así que un hampón le sacó un cuchillo a un conductor y éste le responde a bala, dado que la policía no aparece por ningún lado y resulta siendo el malo del paseo, por no dejarse atracar[3]. Hasta estas hemos llegado. Pero la otra famosa (no por su cultura, una mera pantallera de una fortuna al parecer cuestionable, ni por ser, como se dirá actualmente… mejor dejo así) al invadir carril no permitido, sale con una excusa que ni ella se cree[4], de sentirse perseguida, resultando, si se me perdona la versión, que era perseguida por sus escoltas? (“Llegué al aeropuerto y me disponía a trabajar como lo hago todos los días, en el transcurso del camino mis escoltas se dieron cuenta que unas personas en unas motos nos estaban persiguiendo con armas, llegando al centro sentí nervios y decidí meterme por el carril de Transmilenio. Sé que está prohibido, aumenté la velocidad, tuve que frenar fuerte y mi escolta no alcanzó a frenar y se estrelló contra mi carro”.)

 

Definitivamente, estamos en el país del sagrado corazón (con minúsculas, pues ya ni eso se respeta, pues ya ni país religioso se es). De allí que para amortiguar mi desazón, vea que la registraduría ha reportado que el seis de enero se registraron 18 nacimientos, de los cuales doce se llamaron Baltasar, cinco Gaspar y un Melchor[5] (sin saber de qué color son los nacidos, pues según la tradición el primero era negro, el segundo asiático -o amarillo si sigo la secuencia de color, así me quieran tildar de racista, pero las cosas como son, me digo- y sólo el tercero era europeo o de raza blanca, si no ofendo a nadie y si se ofenden, me importa un carajo).

 

Y hablando de viajeros, el justo raciocinio de quien habla pero no ve de lo que está hablando, el decir: Así lo señaló José Yesid Rodríguez, presidente de la Asociación para el Desarrollo Integral del Transporte Terrestre Intermunicipal (Aditt). El líder gremial se mostró enfático en que el sector debe proteger al usuario para que no termine migrando al transporte aéreo a raíz de estrategias y beneficios tributarios que ha recibido por parte de las autoridades[6]. Y para dar el contexto, son comentarios del representante del transporte terrestre quien cree que es mejor viajar en bus que en avión, al resultar ahora más barato y rápido, pues quién prefiere doce horas en un bus a media hora en un avión, por el mismo precio, pues montar en bus es proteger al usuario… Y ni qué decir del otro estúpido, un tenista de paso por Australia, es decir un visitante, que no quiere cumplir con la ley, pero como es él, jura que puede estar por encima de la ley, como le dijo el primer ministro, la ley es para todos, pero no, él se cree por encima de la ley y no se vacuna y como le dijo el primer ministro, puede irse cuando quiera, que no está preso, pero se siente preso por estar en un hotel con el pueblo, pero con plata hasta la justicia se compra y en efecto logró sentencia de unos jueces que olvidan que primero está el bienestar del resto del mundo, pero… deje así.

 Y ni sigo, porque no vale la pena, me había prometido cuidar mi lengua, promesa de año nuevo, pero como ven, falsa promesa, como todas las que se hacen al iniciar año.

 Así cómo puede uno ver un nuevo año, si todo ha cambiado siguiendo todo igual o en palabras de su autor: Que todo cambie para que todo siga igual[7]. Lo mejor, mutis en el foro.

 

La devastación nunca deja de ser tendencia. Como decía una viñeta de El Roto: «Las civilizaciones envejecen; las barbaries se renuevan»[8].

Tomado de Facebook
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[1] https://noticias.canal1.com.co/internacional/exploraran-asteroide-que-podria-convertir-en-multimillonarios-a-todos-los-habitantes-de-la-tierra/

[2] https://www.noticiasrcn.com/bogota/corte-constitucional-hablo-sobre-comentario-xenofobico-de-alcaldesa-399216

[3] https://noticias.canal1.com.co/bogota/conductor-disparo-limpia-vidrios-amenazo-cuchillo-bogota/

[4] https://www.semana.com/gente/articulo/epa-colombia-presumio-el-aumento-de-su-enorme-esquema-de-seguridad/202217/

[6] https://www.portafolio.co/negocios/empresas/aerolineas-ahora-compiten-con-flotas-intermunicipales-transporte-559581

[7] Giuseppe Tomasi. El gatopardo. https://es.wikipedia.org/wiki/Giuseppe_Tomasi_di_Lampedusa

[8] El infinito en un junco. Irene Vallejo.

lunes, 10 de enero de 2022

CARTA A UNA DESCONOCIDA

             En efecto, cara mia. Sé que es una frase italiana que lleva a conmover, como me conmovió al recibir, luego de tantos años, esas tus palabras, lacónicas pero muy dicientes, reflejo del sentimiento imperecedero y eterno que nos acompaña, a pesar de los años transcurridos, de tantos años que parecieran describirse en términos de siglos.

 

            En la misma distancia que parecía esfumada en el pensamiento, como un sueño que nunca se hubiera hecho realidad, como efectivamente lo fue, a pesar del corto tiempo que nos duró.

 

            De una parte fue el estupor mi primera reacción, un no me lo puedo creer, un milagro que adquirió vida y que tomó su propia esencia, la más pura que se puede sentir. De otra, el solo leer el remitente, hizo renacer las pulsaciones incontroladas de aquellos viejos tiempos, en que la juventud me permitía sentir que el mundo solo giraba a tu alrededor. Y de otra más, si se me permite, la extraña sensación en la mirada de un viejo, pues eso ya está más que claro, que sabe que lo mejor es guardar para sí los mejores recuerdos que se tienen en la vida, pues es bien sabido que los viejos solo viven del recuerdo, que al ser expresados, los demás no podrán distinguir en la verdad que puede haber entre las palabras del recuerdo y la senilidad que los años hacen que el recuerdo se difumine entre el sueño, el deseo frustrado y lo que acaeció.

 

            Todo esto demuestra la confusión en que caí al sentir tus palabras, llegadas a mí como un eco del recuerdo lejano, de una voz inconfundible que permanentemente me ha acompañado en susurros por tantos años, mantenida en la esperanza de que resucitaran como fresca voz que nunca se hubiera marchado.

 

            Leer y releer tu carta me reconforta y me emociona, tanto que nubla la vista y el recuerdo, haciendo aflorar todo ese sentimiento retenido por el paso de los años ya pasados que incómodos se mantuvieron en lo más recóndito del corazón.

 

            Palabras que, en una palabra, borraron tantos años de ausencia, reconfortados sí, pero dolorosos igualmente, por esos años de abandono. Porque aún en la desesperanza, o si lo prefieres, en la esperanza otrora perdida, en lo más profundo del corazón sabía que compartíamos el sentimiento eterno que nos unió y que con todo, vicisitudes y temporales olvidos, debía permanecer, como efectivamente han permanecido y permanecen, a pesar del tiempo y la distancia.

 

            Curiosos aspectos de la vida, pienso ahora, cuando los años han pasado, mil veces imaginando lo que habría sido de la vida sin la separación, sin ruptura, no se hubiera sucedido. Alternativas varias que pudieron haber sucedido y que en mi cabeza sucedieron al verlas evaluadas en el deseo de su reflejo en el tablero de la vida. Pero todas ellas simples conjeturas que no se dieron, por motivos del azar de la vida, mientras la vida seguía su curso, el uno sin el otro, siendo el uno para el otro.

 

            Visto en la distancia, la intensidad fue más que suficiente y con ella, la vida grabó en el corazón todo aquello de que era merecedor.

 

            Ya hoy no debe haber arrepentimientos, el tiempo simplemente transcurrió como debía hacerlo, en ese decurso que se llama destino, aventura a la que es imposible desligar, pues somos convidados como espectadores obligados a participar de acuerdo al libreto preestablecido, en el que no vale la improvisación.

 

            Extenderme quisiera, explayarme en las quejas contra ese destino, pero te aburriría con discursos bien de reclamo, bien de comprensión, bien también de añoranza infructuosa.

 

            No sé si como llegó tu carta llegue mi respuesta, la que ha de ser leída también en entrelíneas, cuya profundidad es mayor que las palabras escritas, para no dejar en evidencia ni prueba alguna de un sentimiento que no ha de traslucir, a pesar de la permanencia del tiempo que ha pasado.

 

            No sé tampoco si esta respuesta te asustará y hará que nuevamente te evapores en el tiempo, pero es riesgo que he de asumir, pues son palabras que resurgen con el recuerdo de otros tiempos.

 

Seguimi, cara mia, salta quel muro con allegria[1].


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[1] Ahora, mírame querida mía, ¡Y salta esta valla con alegría! https://context.reverso.net/traduccion/italiano-espanol/cara+mia