viernes, 15 de julio de 2016

CONTRADICCION ES!

La vida humana es trágica;
termina en el dolor y en la muerte.

Mika Waltari. Sinuhé el Egipcio

Si alguien pudiera enseñarme cómo comprender al hombre, para ver si logro comprenderme a mí mismo, en este mundo en que “todo es mentira, vanidad, locura” (Espronceda).

Viendo los documentales de NatGeo se hacen evidentes las contradicciones que sufrimos (o que sufro y soporto, si nadie más las tiene). Y son contradicciones que hacen que tomemos partido, de inmediato, no luego de reflexión, sino para antier, pues hasta en esos documentales nos manipulan.

Estaba viendo las persecuciones a que están sometidos los diferentes animales, los depredadores contra los vecinos, entre ellos mismos, depredador contra depredador, todos luchando por la supervivencia, la de ellos y la de su progenie. En el mundo salvaje, eso es así, salvaje, supervivencia, sobrevivencia del más fuerte, muchas veces; pero algunas, sobrevive el más vivo, el más inteligente. Sabiendo que eso es así, aún así tomamos partido.

El zorro polar, por alimentarse él y su manada, persiguiendo a las liebres árticas, a ellas y a sus crías. Ver cómo los zorros comienzan por identificar a su presa y los televidentes ya tratando de avisarle a la liebre que cuidado, porque ya se toma partido por la bella liebre. A su vez, el zorro perseguido por un oso necesitado y uno ya toma partido, el pobre zorro, minutos antes un villano. Pero acaso de villano pasó a ser víctima? Uno se ve obligado a tomar partido, porque manipulan nuestros sentimientos, aún en un documental. Uno toma partido y lucha internamente porque no sea alcanzada la víctima, no importa quién sea en ese momento el villano, la víctima debe salvarse, debe ser avisada.

Ver al zorro y a sus crías en su cubil, ver a la liebre y a sus crías en el suyo. Como espectador uno queda en un mundo de manipulación. Si muestran a las crías del zorro: ayyy tan lindas! Si las de la liebre, pero qué belleza! La cría inspira más compasión, inspira ternura, no importa la raza, el animal, casi siempre, porque recién paridos, esos no son mostrables, como los seres humanos, parecemos ratones al nacer, pero ayyy tan lindoooo (y lo que es peor es lo que normalmente agregan quienes no son capaces de asumir la realidad: se parece al papá!)

Y pienso, el zorro si no come liebre, desaparece; el oso hambriento, si no come zorro, desaparece y así sucesivamente. Es ley de la vida animal, la pantera, el búho, el tigre, si no cazan no comen, si no comen, desaparecen.  Es la ley de la naturaleza y el morir como presa, para el animal, es simplemente una realidad, lo ven objetivamente, saben cuándo muere y le lloran, si tienen tiempo, si no están acosados. Nada más ver la despedida de la manada de elefantes de un ser querido. Ellos lo ven con objetividad, pero aún así demuestran su tristeza.

Una prima nos contaba que estando en una finca bien adentro de los llanos, vio cómo iban a matar a un becerro. Sintió el miedo que el pobre animal tenía, porque éste presentía que iba a morir y era miedo lo que sentía el novillo, en el ambiente se sentía y el resto del ganado lo sintió. Poco a poco, según nos narraba, el resto de animales se iba acercando a la cerca, como si estuvieran brindando solidaridad al sentenciado. Su vida fue arrebatada de una puñalada, como se mata al ganado y al parecer, en el momento en que sintieron el último suspiro del becerro, al unísono, como si se hubieran puesto de acuerdo, todas las reces mugían con lamento, como si el mundo se hubiera acabado. Era el coro más triste que ella había escuchado, un solo lamento mientras el becerro terminaba de desangrarse colgado del árbol donde fue sacrificado. Un lamento que inducía a las lágrimas, según nos relataba, tanto que en su voz de narración se oía la tristeza que padeció en ese momento y nos la contagió imaginando la escena. Cuando ya no había nada más qué hacer, todo el ganado silenció y se fue retirando, al parecer a llorar en su soledad y mudez la vida del sacrificado.

Ese es el mundo real de los animales. Ese es nuestro mundo también, pero no somos objetivos, ni siquiera ante la muerte, siempre sometidos a la subjetividad de la situación, tal vez por eso somos hombres, porque gracias a esa subjetividad nos negamos a ver la realidad, llenando todo de calificativos, de excesos y con exceso de subjetividad. Así como nacemos, hemos de morir, pero nunca nos educan para ello, por el contrario, nos enseñan que morir es para viejitos y que de eso no se habla, no se es imprudente ante la muerte. Ni se le mira a los ojos; hay que desviar la mirada para otro lado; la muerte está vetada, aún sabiendo que llega, en su momento, en el instante declarado. De Samarcanda nadie se salva, allá nos hemos de encontrar obligatoriamente. Allí estaré, puedo asegurarlo y más temprano que tarde, porque como ya no soy joven, la muerte es para los viejitos y es tema de ellos.

Y sigue con esos pensamientos? Oiré decir a mi alter ego externo. Por qué no escribe cosas bonitas como sabe hacerlo? Ya veo decir. (Dirá oigo, dice el cínico!). Me prepararé a responder: “Un hombre prudente obra con cautela en previsión de todo lo que puede ocurrir”. (Oriana Fallaci. Un Hombre.)

Ya llegarán mejores reflexiones, pero mientras llegan…

El crepúsculo de la desaparición lo baña todo
con la magia de la nostalgia.


Gore Vidal. Juliano el Apóstata.

Foto: JHB (D.R.A.)

miércoles, 13 de julio de 2016

TEMA HAY PARA RATO, PERO…

 Quien no comprende una mirada

tampoco comprenderá una larga explicación.

 

Proverbio árabe


No es que no tenga tema, todavía tengo cuerda para mucho rato, hasta que llegue el fin de mis días o simplemente me canse o llegue al hartazgo, o simplemente me aburra, lo que suceda primero. Sin embargo, me encontré dentro de los guardados que tengo, unas cortas lecturas, que servirán más para que descansen un poco de mí y lean a otros –anónimos ellos, al no tener su nombre en la mayoría de relatos-, bastante cortos, pero que lo dejan a uno pensando, pero, como dije, se merecen un descanso en mis escritos, ya que han tenido la paciencia de leerme de tanto en tanto.

 

LA VERDAD


“Cinco ciegos se encontraron con un elefante, animal que desconocían, y cada uno de ellos palpó la parte que tenía al frente. Uno lo tomó de la cola y concluyó que el elefante era como un lazo. Otro tocó el costado y pensó que el animal era como un muro. El tercero topó con la oreja y dijo que el elefante se parecía a un abanico. El cuarto sobó una de las patas y afirmó que era como un pilar. Finalmente el quinto lo agarró por la trompa y gritó que el animal se parecía a una serpiente. Todos dijeron la verdad, todos estaban equivocados.”

ERASE UNA VEZ


“Erase una vez en que habían cuatro personas cuyos nombres eran: TODO MUNDO; ALGUIEN; NADIE; Y CUALQUIERA. Cuando había un trabajo importante que hacer, "TODO MUNDO" estaba seguro de que "ALGUIEN" lo haría, "CUALQUIERA" pudo haberlo hecho, pero "NADIE" lo hizo. Cuando "NADIE" lo hizo, "TODO MUNDO" se enojó porque el trabajo era de todo mundo, "TODO MUNDO" pensó que "ALGUIEN" lo haría, pero "NADIE" se dio cuenta que nadie lo haría. Así es que esto terminó de tal manera que "TODO MUNDO" culpó a "ALGUIEN" cuando "NADIE" hizo lo que "CUALQUIERA" pudo haber hecho desde el principio.”

 

¡COMO VER A DIOS!


“Un aldeano se acercó a un sanyasi (místico hindú) que estaba meditando a la sombra de un árbol y le dijo: Quiero ver a Dios, dime cómo puedo experimentarlo. El sanyasi, como es típico en ellos, no dijo una palabra y continuó su meditación. El aldeano volvió con la misma petición al día siguiente y al otro y al otro, sin recibir respuesta, hasta que al fin, al ver su perseverancia, el sanyasi le dijo: Pareces un verdadero buscador de Dios. Esta tarde bajaré al río a tomar un baño. Encuéntrate conmigo allí. Cuando aquella tarde estaban los dos en el río, el sanyasi agarró al aldeano por la cabeza, lo sumergió en el agua y lo mantuvo así durante un rato largo mientras el pobre hombre luchaba desesperado por salir a la superficie. Al cabo de un par de minutos, el sanyasi lo soltó y le dijo: Por qué luchabas de esa manera cuando estabas dentro del agua? Porque quería respirar, de lo contrario habría muerto, respondió el aldeano. El sanyasi sonrío y le dijo: El día en que desees a Dios, con la misma ansia con que querías respirar, ese día lo encontrarás, sin ninguna duda…”

 

LAS DOS PERLAS


“Un maestro espiritual estaba meditando a la orilla del río, cuando llegó un discípulo y le dio dos enormes perlas, como prueba de respeto y devoción.
El santo hombre abrió los ojos y tomó una de las perlas con tan poco cuidado, que ésta rodó hasta caer al río.
Horrorizado, el discípulo se zambulló en el agua para recuperarla. Buceó sin tregua hasta la noche pero no consiguió dar con ella.
Al fin, completamente empapado y exhausto, sacó al maestro de su meditación y le dijo: Tu viste donde cayó. Indícame el lugar exacto para que yo pueda encontrarla.
El buen hombre tomó la otra perla, la lanzó al río y dijo: "Justo allí".

 

LA PAZ PERFECTA


“Había una vez un Rey que ofreció un gran premio a aquel artista que pudiera captar en una pintura la paz perfecta. Muchos artistas intentaron. El rey observó y admiró todas las pinturas, pero solamente hubo dos que a él realmente le gustaron y tuvo que escoger entre ellas.
La primera era un lago muy tranquilo. Este lago era un espejo perfecto donde se reflejaban unas plácidas montañas que lo rodeaban. Sobre éstas se encontraba un cielo muy azul con tenues nubes blancas. Todos los que miraron esta pintura pensaron que reflejaba la paz perfecta.
La segunda pintura también tenía montañas. Pero eran escabrosas y descubiertas. Sobre ellas había un cielo furioso del cual brotaba un impetuoso aguacero con rayos y truenos. La montaña abajo parecía retumbar un espumoso torrente de agua. Todo esto no se revelaba para nada pacífico. Pero cuando el Rey observó cuidadosamente, miró tras la cascada un delicado arbusto creciendo en una grieta de la roca. En este arbusto se encontraba un nido. Allí, en medio del rugir de la violenta caída de agua, estaba sentado plácidamente un pajarito en el medio de su nido... Paz perfecta.
El Rey escogió la segunda. Y explicó a sus súbditos el por qué. "Paz no significa estar en un lugar sin ruidos, sin problemas, sin trabajo duro o sin dolor. Paz significa que a pesar de estar en medio de todas estas cosas permanezcamos calmados dentro de nuestro corazón. Creo que éste es el verdadero significado de la paz".
Cuando encontremos la paz en nuestro interior, tendremos equilibrio en la vida.”
 Jorge L. Vázquez.


Son reflexiones, para meditar. (Ya empezó con la redundancia, me dice el intolerante docto que tengo; acaso los pensamientos no son para pensar? Le contesté, como fiel educado de jesuitas, la que no pierdes, empatas!)




Errata a MI YO, MI OTRO YO Y LOS DEMÁS: Recibí el correspondiente llamado de atención que por un error cometido merecí. Dice: "Mi yo lo leyó (creo que uno de ellos) y el corrector me pidió que le mandara el siguiente recorte de la RAE; infligir Del lat. infligĕre 'herir', 'golpear'. 1. tr. Causar daño. 2. tr. Imponer un castigo. porque "infringir" un castigo debe ser escapar de él o eludirlo." Gracias por la corrección porque eso demuestra que cada día uno puede ser menos bruto!

lunes, 11 de julio de 2016

MI YO, MI OTRO YO Y LOS DEMÁS

Mi pecado ha sido una tendencia irreprimible
a la divagación[1].


Sigo pensando en mis preguntas impertinentes. O más bien sigo pensando pendejadas, dirán algunos más letrados y conocedores. Pero antes de continuar, desde la mañana venía pensando en las contradicciones que uno mismo tiene, unas que se dicen de viva voz, otras que se ocultan en la caja de pandora, para que no sean escuchadas, por el temor de compartirlas y de que alguien conozca el secreto, secreto que nos llevaremos a la tumba, porque cada cual ha de tener su secreto en lo más recóndito del alma. Por eso no confesaré los míos ni espero conocer los de ustedes, es mejor así: “Nadie sabe muy bien  qué es lo que teme pero todo el que sabe, sabe que teme[2].

Aunque a mi favor, “Ninguna pregunta carece de mérito o es indigna de atención. Las preguntas son como las personas[3], y otra cosa que sí es cierta es que “La vida propia del secreto es desear escaparse: cuanto más grave es, más cuesta guardarlo.[4]

Pero bueno, dejo las disquisiciones que enredan aún más mi vida, como habrán notado y el problema es que efectivamente tengo un pensamiento saltarín que hace que efectivamente tenga en mi mente “una loca en la casa” y mientras no la aplaque, harán oídos sordos a mi alter ego que sigue insistiendo: “escriba cosas bonitas…”.

Y entonces brinco a otro tema que, como decía, estaba pensando esta mañana. Cuántos yoes[5] tengo en mi cabeza? Pensé inicialmente que era una pregunta deshonesta para conmigo mismo –Un pleonasmo? Dice el yo docto. Pero suena bonito! Replica mi yo poeta.- Soy uno –piensa el yo egoísta ya que con él también son uno!- y teóricamente soy uno –Pero uno bien curioso, replica el del sarcasmo. Dirá el sarcástico, precisa el elocuente-.

Si ven? Quiero escribir, pero me es imposible mantenerme concentrado en un tema, en el tema elegido, porque como acostumbro a dejar en libertad a todos los pensamientos, ellos son los que se me atraviesan e impiden que culmine… Me acabo de acordar que tengo por ahí reservados unos grafitis que coleccioné en su oportunidad, que son muy dicientes –dice el yo olvidadizo-:

Usted y yo, qué lástima,
únicamente podemos establecer
una comunicación en un solo sentido;
porque usted es una persona
y yo una simple frase.

Y pienso que en efecto, si bien cada pensamiento es una identidad, parodiando la trinidad -multiplicada a la ene potencia, precisa el calculador-, todos ellos soy yo, cada uno es fruto de mi conciencia y nace, cuando lo traigo a mi realidad –Puf! Se iluminó, dice mi yo que acostumbra a echar vainas y no es propiamente el sarcástico- Pero sigo:

El lector de esta frase
solamente existe cuando me lee.


Yo soy la corriente eléctrica
que va de neurona en neurona en su cerebro,
mientras usted lee la serie de letras
que forman esta frase y piensa en mí.


Esta frase inerte es mi cuerpo,
pero mi alma está viva
y baila en los chispazos de su cerebro.

Los anteriores grafitis definen la existencia de mis yoes, porque qué sería sin la neurona, sin la energía que se les imprime para que tomen vida propia y literalmente toman vida e individualidad en nuestra cabeza, en nuestra mente, en ese pequeño espacio que llamamos cerebro –y yo celebro también su existencia, dice el yo… ese, el que se cree muy gracioso-.

Para aquellos que no entienden francés,
la siguiente frase no significa nada:
"A ceux qui ne comprennet pas l'espagnol,
la phrase espagnole qui introduit ce passage
entre quille­ mets ne dit rien".

La ironía se hace presente en los siguientes:

Cuando usted no la mira,
esta frase está en francés.


Tuve que traducir esta frase al español
porque no la podía leer en sánscrito.

Y culmina el siguiente, que puede resultar el más diciente y preciso (Más de uno de los lectores lo ha pensado hace ratooo, dice el realista, y no de los grafitis, precisa):

Dejen de hacer grafitis tan maricas.  Atte. El papel

Y eso que también hay yoes disfrazados, o que operan bajo seudónimo, como aquél del sexto sentido, el de la intuición, el ángel y el malo, al que es mejor llamar malo y no demonio. Son todos esos pensamientos que nos llevan a cambiar de opinión a última hora, aquellos que nos soplan las respuestas antes de que acontezca el hecho.

Capítulo aparte también tienen esos yoes, como catalogarlos? Religiosos? Producto de la educación religiosa? Esos que se escudan en la fe, en la esperanza, que nos dicen que no nos rindamos, que nunca hay que rendirse, porque nunca habrá un nunca, así como nunca alcanzaremos el horizonte, sólo lo divisaremos, pero no lo probaremos, como fue el castigo impuesto a Moisés.

Otro inalcanzable el del mañana, porque “El mañana nunca muere[6].

El tímido (Ya se metió conmigo, dice); el arriesgado (pero qué es una montaña rusa?); el inseguro (yo que, yo no hice nada…) y así podría seguir la lista, porque creo que todos nosotros –plural que incluye al escritor de estas letras y a los lectores de ellas mismas-, a pesar de no haber divisado su alcance ni su presencia, nos hemos encontrado con todos ellos, hemos participado algunas veces de sus conversaciones, nos hemos infringido castigo (pero bien marica que fui…!), nos felicitamos a veces (Buena esa campeón!), pero los peores –espero que no me estén oyendo- son esos yoes odiosos, el buscapleitos, el depresivo, el deprimente, el retador, el mala gente, el mala leche y no sigo para no abrir esa caja de pandora a la que tanto tememos. Sin olvidar los egos napoleónicos y hitlerianos que también cargamos, como si el mundo girara exclusivamente a nuestro alrededor.

Tengo –en singular, hummm-  tantos yoes como pecados capitales, como obras de caridad y de misericordia tiene la madre iglesia, un híbrido de bien y mal y entre el bien y el mal, que nos lleva precisamente a ser contradictorios en ciertos momentos, como cuando se pretende el bien y podemos terminar haciendo el mal –el caso del yo celoso, por ejemplo y lo cito antes de que se despierte-. Muchas veces la reacción que esperan de uno resulta la contraria a lo esperado, en donde se funde bondad y maldad, sin explicación, porque eso somos, en eso consistimos.

Tengo tantos yoes y tan abundantes, que van del bobito al vivo, del excesivamente crédulo al incrédulo obsesionado, según el tema; del dictador fascista al penitente bondadoso. Es decir, soy un mar de ambigüedades! (Aplaude el poeta!)

Y por hoy, he desahogado otra pregunta inútil e impertinente, cuya respuesta no existe (piensa el pesimista).

Que no oiga el diablo, señor Ministro,
El diablo tiene tan buen oído que no necesita
que se le digan las cosas en voz alta,
Entonces que dios nos valga,
No vale la pena,
ése es sordo de nacimiento[7].




[1] Fernando Savater. Criaturas del Aire
[2] Fernando Savater. Criaturas del Aire
[3] Walsch, Neale Donald - Conversaciones con Dios 2
[4] Eliette Abécassis. Qumrám
[5] Tenía la duda de cuál era el plural de yo. Lo natural, que naturalmente no pensé pero que vi en revisión de internet es el nosotros, pero para el caso no cala. Me ayuda a no sentirme abusivo con el lenguaje: “2. Se emplea también como sustantivo que designa la propia personalidad individual. Su plural es yos o yoes ( plural, 1b): «Son tantos los yos que en mí murieron» (Tusquets Mar [Esp. 1978]); «Esta participación significa, por un lado, un trascender del yo hacia la instancia suprema, pero también un trascender hacia los demás yoes» (Aisenson Cuerpo [Méx. 1981])” http://lema.rae.es/dpd/srv/search?id=4xAX3ECMnD6xEwWR4V
[6] Título de película de James Bond.
[7] Ensayo sobre la lucidez. Saramago


viernes, 8 de julio de 2016

REFLEXION ES

Usted está a mi merced
Porque yo estoy escogiendo
todas las palabras que la forman,
así como el orden de aparición.

Grafiti


Somos inmortales si pensamos que vamos de vida en vida, de un tiempo en otro, pero somos tan mortales que la inmortalidad nos parece mentira. Y eso me lleva a pensar: Y si todo esto que llamamos vida es una mentira? Y si no hay inmortalidad? Otros se preguntarán: Y si no hay vida? Si estamos viviendo una mentira?

Me lleva el pensamiento a aquellos cuentos, increíbles por demás, que dicen que somos meros juguetes de la imaginación de un niño que a su vez está leyendo un cuento y sólo somos parte de ese cuento, en la parte de la historia que nos hace reales y luego, dejamos de serlo.

Entonces solo somos letras de palabras ajenas, ni siquiera somos nosotros por nuestras propias palabras o imaginaciones y no nos inmortalizamos por nuestras propias palabras, sino por palabras de quien escribe nuestra historia o escribe una historia en la que nos involucra, sin nuestro consentimiento.

Y entonces, como personaje transitorio de un cuento, no existimos y todo se reduce a una mentira que deseamos convertir en verdad, pretensión como la de Pinocho que de palo quería ser niño, de carne y hueso, simple mortal, mientras que como Pinocho, por sí mismo, ya era inmortal.

Es una locura de pensamiento, pero y si todo eso fuera verdad? Y si la mentira fuera verdad, porque la mentira no existe? Y viceversa, igualmente válido.

Sólo queda pensar que nuestra farsa sea la mayor mentira, como aquella que nos hará desaparecer, al momento en que al niño lector aquél le dé sueño y termine la lectura, o le aburra el libro o llegue al final y pronuncie ese impronunciable FIN que termina con la lectura y con la vida de sus personajes.

Momento en que nace la esperanza que nos permita resucitar en los ojos de otro lector, del mismo niño que pueda, por nuestro bienestar, no tener otro cuento más o que le haya gustado hasta el cansancio o simplemente se le ocurra nuevamente volver a abrir ese libro, para ojearlo por puro aburrimiento, ojalá para releerlo, para que podamos revivir en toda nuestra dimensión, porque de lo contrario, seguiremos siendo sólo palabras olvidadas en un libro imaginario.

Y si todo esto es sólo mi imaginación?

Y si realmente no hubiera inmortalidad? Jesús fue inmortal? O simplemente resucitó de entre los muertos, es decir, revivió, se aburrió de los difuntos y decidió volver, no inmortalizado, porque inmortal lo es por su propio nombre y divinidad, aparente contradicción, pero si Jesús no fuera en virtud a su propia contradicción? Revivió, es decir vivió dos veces, ambas en nuestro imaginario, o eso dicen los libros sagrados. Pero cómo corroborarlo? Necesitamos entonces a Tomás, el eterno incrédulo, el hombre que necesitamos para que nos ayude a dilucidar el asunto que nos ocupa. Pero él ya murió, no creo que haya resucitado, ni revivido, simplemente anda muerto. Y si hubiera reencarnado, sería yo? Ese eterno incrédulo?

Y por el contrario, si la inmortalidad existiera? Sería el único caso en que sería válida la esperanza, de resto es sólo una frase más de los retóricos, un espejismo para bobos, un horizonte que nadie ha alcanzado. Por eso es inalcanzable la esperanza.

Y si la inmortalidad existiera? Para qué fregarse tanto en esta vida? Para demostrarnos qué? Si ni siquiera tenemos conciencia de otra vida, a duras penas tenemos conciencia de lo poco que somos, de lo que nos toca sufrir, de la inutilidad de la vida, con todas sus contradicciones y contradictores.

Y si la inmortalidad existiera, en qué cambia la vida? Si existiera, vuelvo y me digo, para qué fregarse en esta vida? Mejor no sería disfrutarla en toda su plenitud, bueno y malo, blanco y negro, porque de todos modos, pase lo que pase en ésta, ya la otra está asegurada.

Me dirán, es que vino a esta vida a ser bueno y como bueno que ha de ser, debe sufrir esa bondad, la persecución por ser bueno, soportar el destino de los buenos, que no es tan bueno al final de cuentas. O vino a ser malo, en ese caso, venga ese apretón de mano, porque vale todo y el bueno que venga a interrumpir mi fatalidad, se verá con la suya, porque yo si no me lo aguanto, porque precisamente soy malo y a eso he venido, a hacer y deshacer, a mentir y engañar, a disfrutar las delicias de este edén del mal, por más pretensiones que tengan los buenos.

Vino a aprender cosas nuevas, dirán. Como qué, diré. Ninguno tendrá respuesta.

Vino a acabar de aprender lo que no aprendió en otra vida, dirán. Como qué, diré. Y tampoco encontraré respuesta, por ninguno de los dos lados, porque no me acuerdo de haber perdido el año, en otra vida.

Reencarnó para continuar su viaje, dirán. Cuál viaje, diré. Y tampoco tendremos respuesta porque ni siquiera somos conscientes de esa agencia de viajes llamada vida, ni de la anterior y menos de la que viene, según dirán.

Eres un hijo de dios, dirán. De cuál, diré. Y no sabrán decírmelo, no sabrán cuál padre: Yahve, Dios, Alá, el sin nombre, el que no se pronuncia, cuál? Y si el padre no es ese, sino el otro, el contrario? Satán, Diablo, la fuerza, el Luzbel caído, cuál? Y si fueran ambos? Tampoco encontraré respuesta, ni de ellos ni mía, porque esta pregunta sí que resulta odiosa.

Y si solo soy mi propia imaginación? Perdiste el año, me dirán. Si es producto de su propia imaginación, parece que escogió mal, un hombre invisible, en vez de haber sido el líder, el príncipe. Sí, la embarré, diré. Corto de imaginación, la mía. En ese caso, eso me merezco, diré. Eso se merece, dirán.

Y si no es? Me dirán. Pero soy, eso sí lo puedo asegurar, a pesar de ser indiferente, invisible, indistinto, imperfecto, a pesar de no ser inmortal, pellizcándome sé qué tan mortal soy, diré.

Y nadie me podrá contradecir, soy, en mi imaginación, en el libro aquél, en las palabras que me forman, en la historia escrita por mí o por alguien más, y la esperanza…

La única esperanza que desearía tener es la de poder tener conciencia de quién soy realmente!

No, es usted quien está a mi merced
porque tendrá que leerme
hasta que llegue a mi fin.

Grafiti


miércoles, 6 de julio de 2016

TRES EN UNO

(Es) como si, aproximándose al comienzo,
pensaran alcanzar el fin.

Eliette Abécassis. Qumrám

Hay tantos temas de qué hablar. Cada día nos inundan las noticias, tantas noticias, malas, peores y hasta algunas imposibles de creer y las buenas, pocas. Dicen que nos manipulan los medios de comunicación, al parecer es parte de su negocio, tal como nos manipulan los grandes empresarios para que nos volvamos cada día más consumistas, para que solo pensemos en consumismo, como su mismo nombre lo indica.

UNO

Y a propósito de la terminación ‘ismo’, recordé una alusión al tema que Oriana Fallaci escribió acertadamente (y aún no pierde vigencia, a pesar de que lo leí a finales de los 80):
“Ésta es la época de los ismos -comunismo, capitalismo, marxismo, historicismo, progresismo, socialismo, desviacionismo, corporativismo, socialismo, fascismo-, pero nadie se percata de que todo ismo rima con fanatismo. Ésta es la época de los anti -anticomunista, anticapitalista, antimarxista, antihistoricista, antiprogresista, antisocialista, antidesviacionista, anticorporativista, antisocialista, antifascista-, pero nadie se percata de que todo ista rima con fascista. Nadie dice que el verdadero fascismo consiste en ser anti por principio, como quien agarra una rabieta, negando a priori que en cada corriente de pensamiento haya algo justo o algo susceptible de ser utilizado para buscar lo justo. El sentido e incluso el significado de la libertad se pierde al encasillarse en el dogma, en la ciega certeza de haber conquistado la verdad absoluta, sea éste el dogma de la virginidad de María o el dogma de la dictadura del proletariado o el dogma del Orden y la Ley, cuando la libertad es el único concepto inapelable e indiscutible. Tanto es así, que la palabra libertad no tiene sinónimos, tan sólo extensiones o adjetivos : libertad individual, colectiva, personal, moral, física, natural, religiosa, política, cívica, comercial, jurídica social, artística, de expresión, de opinión, de culto, de prensa, de huelga, de palabra, de fe, de conciencia. En última instancia, ella es el único ismo o sea el único fanatismo admisible, pero sin ella un hombre no es un hombre y el pensamiento no es pensamiento.”( Un Hombre.)

DOS

La última alocución del Papa, pide que los purpurados y de ahí para abajo pidan perdón, perdón por lo que han sido, por el desprecio en que nos han mantenido, por lo que son pero que ocultan, por lo que practican pero que no admiten. Naturalmente la humildad no es propia del clero, en su gran mayoría. Es por eso que, supongo, me alejé hace tanto tiempo de la madre iglesia, me mantengo al margen, aunque Ignoro si Dios existe, pero no quiero contrariar su voluntad ni las señalas que envía.” (Eliette Abécassis. Qumrám)

Sabiamente dijo el Papa (según recorte de prensa):

"Creo que la Iglesia no sólo debe pedir disculpas (...) a una persona homosexual que ofendió, sino que hay que pedir perdón a los pobres, a las mujeres que han sido explotadas, a los niños obligados a trabajar, pedir perdón por haber bendecido tantas armas" y por no haber acompañado a las familias que se enfrentaron a divorcios o experimentan otros problemas, dijo. “El catecismo dice que no deben ser discriminados. Deben ser respetados, acompañados pastoralmente", agregó.” (http://www.semana.com/mundo/articulo/papa-francisco-sugiere-que-iglesia-debe-pedir-perdon-a-homosexuales/479483#)

Cómo hacer para que le paren bolas al Papa? Al menos que esa iglesia se comporte como lo que debería ser, simplemente decente, con eso bastaría. Por eso, como decía algún grafiti “Es que no les clero!

TRES

Me llamó la atención un programa que hablaba de la generación X, para designar a los nacidos en la década del 60. (Por estar mirando a cuál podría pertenecer yo, nacido a mediados de la década de los 50, me encontré unos perfiles diseñados, que dejo para más adelante, por ahora a lo que iba). Y me encuentro a los últimos llamados ‘millennials’, supongo que porque provienen de este milenio inicial, definidos por un artículo que decía:

“¿Los milenios son más perezosos? El doctor en Física (…), que es un problema de pereza y facilismo de la generación de los ´millennials´. “Antes nos formaban para presentar exámenes, había que memorizar. Teníamos que trabajar duro y lo sabíamos”. Sin embargo, ahora ya no se les exige a los jóvenes: la principal preocupación de los gobiernos es frenar las cifras de deserción y mantener a los niños motivados. Los ´millennials´ se han acostumbrado a que todo lo difícil, asusta, y a que trabajar duro es malo. Entonces, estudian carreras que creen que serán fáciles: por eso no estudian ingeniería y ciencias. Lo que luego se dan cuenta es que no hay carreras fáciles, sólo eran fáciles en sus cabezas. Se enteran demasiado tarde de que la vida es difícil para todos los profesionales. ¿Miedo a las Matemáticas en los primeros semestres? Los estudiantes en Colombia salen del colegio con pésimos niveles en Matemáticas y en Ciencias. Según Gonzalo Ulloa, las Matemáticas les causan terror a los jóvenes, entonces, escogen carreras con menos números. “Es muy poco probable, por más incentivos del mercado laboral, que un joven que odia a las matemáticas y a las ciencias se inscriba en una ingeniería”. Y si lo hace, es muy posible que deserte en los primeros semestres de la carrera, porque las clases de cálculo les cuestan mucho trabajo.” http://www.semana.com/educacion/articulo/ingenierias-en-colombia/478860#

Eso dice todo. Afortunadamente, para mí, ellos serán los gobernantes después de que me muera!

Y como el título dice que tres en uno, y hay más tela qué cortar, me tengo que explayar a través de las subdivisiones, para hablar, someramente, de las otras generaciones (las tres primeras son muy pocos los que ya pueden defenderse).

Generación perdida: De la primera guerra mundial (1918) a la gran depresión de los gringos (1929). Hace más referencia a los grandes escritores de esa época de la posguerra a la quiebra. Se caracterizan por: “El pesimismo y desconcierto. La inutilidad y la crueldad de la guerra. La era del Jazz (de por sí depresivo). La depresión económica. Y el liberalismo y radicalismo.”
Generación interbellum, que entiendo la que se dio entre las dos guerras mundiales. “Es una generación que pasa por la segunda guerra mundial donde los hombres trabajan arduamente por conseguir un bienestar a la familia caracterizan por trabajar arduamente, ser pacientes, conformistas, respetuosos e individualistas. Capaces de anteponer el deber al placer, obtienen satisfacción de su trabajo y piensan que todo tiempo pasado fue mejor. Su tiempo fue una de la mejores etapas de la vida en aprender a ganarse la vida con esfuerzo propio y de compromiso.”
Generación silenciosa. La de los cuarentas. “Los miembros de esta generación experimentaron grandes cambios culturales en los Estados Unidos, y muchos de ellos lucharon en conflicto con la moral, las ideas y deseos. Algunos miembros de la reclamación de la Generación Silenciosa de que son una de las generaciones menos comprendido desde el siglo 20, tal vez debido al tamaño relativamente pequeño de esta generación.”
Baby Boomers (1945-1964) “Nacieron en los años posteriores a la segunda guerra mundial, y llevan su nombre por el inusual repunte en las tasas de natalidad (“baby boom”). El trabajo es lo más importante. Valora la productividad y no tolera el ocio. Aprecia los símbolos de status y el crecimiento vertical en una compañía. La mujer se incorpora definitivamente al mercado laboral. Cambio en el modelo tradicional de familia.”
Generación X (1965-1981). “Sufrieron grandes cambios. Vida analógica en su infancia y digital en su madurez. Vivieron la llegada de internet. Acepta las reglas de la tecnología y conectividad. No logra desprenderse del todo de las culturas organizacionales. Es la generación de la transición. Con mayor fricción con las que vienen (Y,Z)
Generación Y (1982-1994). “También llamados Millennials. Son multitareas. No conciben la realidad sin tecnología. La calidad de vida tiene prioridad. Son emprendedores. Es la generación que usó más tipos de tecnología para entretenimiento: Internet, SMS, Reproductor de CD, MP3, MP4, DVD entre otros. Lo que era un lujo para la generación X para la generación Y son productos “básicos”
Generación Z (1995-actualidad) “O “nativos digitales” (desde su niñez que existe internet). Todavía no ingresaron al mundo laboral. Poseen acceso y manejo a toda su tecnología: Internet, mensajes instantáneos, SMS, celulares, iPod, iPad, Notebook, etc. Ven a la tecnología como elemento fundamental (no conciben el acceso a la información sin la existencia de Google). Sus medios de comunicación utilizados principalmente son redes sociales. Profundizan los entornos virtuales.”
“Cada generación está formada por los acontecimientos, novedades y tendencias de su tiempo. Y los medios de comunicación juega un papel importante en la transformación y la configuración de la percepción de las generaciones. No hay duda de que cada diferencia generacional se marca de forma exclusiva. La generación anterior establece el camino para el siguiente. Por supuesto, los conflictos entre generaciones son muy comunes, como una generación de espera de la conformidad de la otra generación. Esto sin duda haría que nuestras relaciones menos complicado, pero que no es la realidad. La realidad es que las diferencias generacionales deben ser aceptadas y respetadas.” FUENTE: Wikipedia


Cada día se aprende algo, ya lo tengo claro. Aunque no veo muy claro lo de las fechas en que se sucede cada generación (al parecer los entendidos no se han puesto de acuerdo). La mía, un poquito de la baby y la Y, una mezcla curiosa, pero lo que me llama más la atención es que a pesar de haber sido la de más transformación (la era de acuario, liberación femenina, proletariado, guerra fría, autonomía universitaria, en la primera parte, para pasar a unos adelantos tecnológicos de una manera tan rápida: televisión, grabadora, televisión a color, la luna, surgimiento de electrodomésticos para todo –hablando claro está como un hombre común y corriente, no como científico, que tampoco lo soy-, para culminar con todo esto de la tecnología, internet, celulares y programas que cada día avanzan más rápido de lo que uno puede comprender)… a pesar de haber sido la de más transformación, decía, la que, al menos para mí, puede resultar la más pesimistas, respecto de lo que está por venir.

Por eso cedo la palabra a Juan Manuel Ospina (Y Mafalda tenía razón.  http://www.elespectador.com/opinion/y-mafalda-tenia-razon) hoy (30 de junio) quien por sincronía o por un nosequé interpretó lo que quería decir pero no había podido hacerlo por mí mismo:

“Las seguridades de ayer se evaporaron devoradas por la lógica implacable de una globalización sin control alguno, que se mueve impunemente en un mundo cada vez más extraño y amenazante para los humanos que lo habitan. Desaparecieron las seguridades nacidas de un empleo estable, de  un Estado visible y con autoridad, de vecinos que se conocen y que comparten una historia, de un mundo exterior  no invasivo de ese mundo conocido, de una corrupción “reducida a sus justas proporciones” y no desbordada e incontrolable como ahora, de unos partidos y unos políticos que en medio de todo, conservaban su credibilidad y legitimidad; de un capitalismo y unos capitalistas que eran también ciudadanos del país  y no figuras sin rostro, patria o lealtades, sin controles ni dios. El actual es un mundo signado por la impunidad legal, ética y social, convertido en un verdadero circo de gladiadores.
“Fueron  los viejos nostálgicos y las regiones empobrecidas los que votaron por el regreso a un pasado, recordado como más acogedor y amable. … Son desequilibrios  resultantes   de un capitalismo salvaje, desnaturalizado por la hiperconcentración de riqueza y de poder, y por  el arrinconamiento de la necesaria intervención de una autoridad pública que salvaguarde el interés público y le ponga límites y fije las reglas de juego en el escenario económico. El otro gran actor económico a lo largo de la Historia, el Estado, fue arrinconado y el mercado quedó reinando solo,  capturado por monopolios y oligopolios.
“(…) un poder creciente concentrado en las  manos de  una tecnocracia soberbia, traducido en  un verdadero autoritarismo tecnocrático, que todo lo quiere reglamentar “a su leal saber y entender”, a espaldas de  la voz de “la gente”; y que,  como toda burocracia, tecnocrática o no, se preocupa ante todo por su crecimiento en números,  autonomía y  poder.
“Su crisis no se resuelve con más presupuesto, pues  es de legitimidad  de la autoridad comunitaria; no hay más camino que acotar sus competencias a los asuntos básicos de la vida comunitaria y liberarla del control de los intereses financieros, para no repetir el drama vivido con la crisis griega. Hay que salir del escenario de  la comunidad  enfrentada a las demandas nacionales, pues  por esa vía solo se logra  exacerbar el nacionalismo.”



Es que no puedes escribir algo más bonito? Oí que me decía mi conciencia externa, no sé si como reproche o para que demostrara que también escribo ‘bonito’. Sólo atiné a decir: Primero estoy en plan de desahogar lo que me molesta. (Y es tanto, me dijo el yo irónico!). Ya veremos.

Foto: JHB (D.R.A.). Iglesia de Paipa