viernes, 3 de noviembre de 2023

BONDADES DE LA VEJEZ

                 De esos mensajes chistosos que recibe uno por Whatsup o cualquier red, encontré uno que adelante transcribo que es bastante chistoso, pero igualmente es bastante real, de burla pasa a realidad y pueden terminar siendo consejos, esa es una virtualidad de las redes.

 

                Es encontrar en ellos el lado amable para nuestra pobre y agobiada humanidad y qué carajos, de vez en cuando vale la pena reírnos, así sea de la vida misma porque lo que nos espera es una realidad vacilante por no decir, pesimistamente, que la vaina se pondrá jodida. 

 

                Y entrando en tema, esas ventajas de la edad dicen ser:

 

1. EL CURRICULUM TE IMPORTA UNA MIERDA, YA NO TE DARAN UN NUEVO TRABAJO.

2. SI ERES PARTE DE UN GRUPO DE REHENES, SERÁS DE LOS PRIMEROS EN SER LIBERADO.

3. NO TIENES QUE CEDER TU ASIENTO A NINGÚN ANCIANO.

4. YA NO ERES HIPOCONDRÍACO, AHORA SÍ ESTÁS ENFERMO.

5. YA NO TIENES NADA QUE APRENDER PARA EL LARGO Y DIFÍCIL CAMINO DE LA VIDA.

6. TU SEGURO SOCIAL COMIENZA A VALER LA PENA.

7. TUS ARTICULACIONES PRONOSTICAN EL TIEMPO MEJOR QUE LOS METEORÓLOGOS.

8. TUS SECRETOS ESTÁN SEGUROS CON TUS AMIGOS; ELLOS TAMPOCO SE ACUERDAN.

9. TU DOTACIÓN DE NEURONAS ACTIVAS LLEGÓ, POR FIN, A UNA CANTIDAD MANEJABLE.

10. PUEDES VIVIR SIN SEXO..., PERO NO SIN TUS GAFAS !!

11. SI HACES UNA FIESTA, TUS VECINOS NI SE ENTERAN...

12. TU ROPA JAMÁS PASA DE MODA.

13. LOS PECADOS CAPITALES HAN CAMBIADO; EJEMPLO: ... LA  'LUJURIA' ES AHORA 'PEREZA'.

14. A LA MAYORIA DE TUS AMIGOS NO LES IMPORTARÁ RECIBIR ESTE CHAT A LAS 05:00 AM, PORQUE CASI TODOS ESTARAN DESPIERTOS.

15. EN BREVE, NO RECORDARÁS QUIEN TE MANDÓ ESTE MENSAJE, PERO TAMPOCO A ÉL LE IMPORTA, PORQUE TAMBIÉN YA LO OLVIDÓ

PD: LO CAMBIÉ A LETRA GRANDE PORQUE YO TAMPOCO VEO UN CARAJO…

 

                Juventud, divino tesoro, dijo el poeta.  

Carajo. Una vez lo leí, eso nunca se me ha olvidado, que la mayor desgracia de un hombre es sobrevivir a todos sus amigos. No sé si el que lo escribió pasó por eso, pero yo le digo que es verdad… Todos los días, cuando abro los ojos a las cinco de la mañana y descubro que sigo aquí, me hago la misma pregunta: ¿hasta cuándo vas a seguir jodiendo, Rogelito? Es que hace rato estoy convencido de que lo único que me falta por hacer en esta vida es morirme.[1]

Tomado de Facebook
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[1] La neblina del ayer. Leonardo Padura.

miércoles, 1 de noviembre de 2023

DEL ESTRÉS A LA FELICIDAD

                Nombre de un documental sobre budismo de Netflix o Camina conmigo. Pero antes de entrar en tema quiero precisar, sin ningún ánimo de demérito, de desprestigiar o desacreditar a religión alguna, que viendo la entrevista al monje tibetano concluí por qué son felices, según lo afirman. Si estuviera en su misma situación creo que lo sería plenamente, pues no se preocupan por el día a día y sus afugias, ni por pagar impuestos, ni siquiera por el techo o la comida, porque no se preocupan, en fin, por todo lo que el resto de mortales debemos soportar para sobrevivir ese día a día. He ahí la diferencia.

 

                El documental es bueno, concluyendo que es la ansiedad y el miedo lo que impide obtener la felicidad o al menos algún grado aceptable de ella. No estamos preparados para confiar en la vida y por eso, en momentos calamitosos, no somos capaces de decir: qué hijueputas, no puedo hacer nada, que sea lo que Dios quiera (como una forma de delegar el hecho y la consecuencia). Esto me hace recordar algo que oí sobre los hechos acaecidos o las preocupaciones y cómo solucionarlas: Si el problema tiene solución, para qué preocuparse. Si no tiene solución, para qué preocuparse. Una buena respuesta russelliana, a lo inevitable no hay quién se resista.

 

                En el documental se hacían preguntas trascendentales cuya respuesta era bastante simplista, pero, acertada. Qué quiere la vida de mí? Vivirla. Cuál es el propósito de la vida? Vivir. Pero nos encanta complicarnos la vida y más aquellos que vivimos echando globos y haciendo preguntas retóricas -para simular ser filósofos-.

 

                Y otras preguntas que se hicieron en el documental, se preguntaba que en la búsqueda de la felicidad, realmente qué era lo que buscábamos, qué buscamos, qué entendemos por esa felicidad añorada. Y allí el silencio es notorio si es que buscamos respuesta al interior. En el exterior nos dirán miles de respuestas, que hay que motivarse, que hay que hacer automotivación constante, para no decaer, supongo. Tener amor incondicional, amor altruista, tener compasión con la humanidad, frases que caben en un libro de autoayuda, pero eso de tener amor altruista a toda la humanidad a mí no me cabe en la cabeza más sabiendo el odio, la repulsión o el rechazo que tengo respecto de ciertos elementos humanos de los que no es el caso mentar, darles amor altruista… digo, ahí ya no va conmigo en el entendimiento de tan profundo pensamiento.

 

                Pero bueno, el monje daba consejos sencillos, como la meditación, el yoga, el nutrirse de buenos pensamientos, pensamientos positivos, haciéndolos una rutina, de agradecimiento, por ejemplo. Y allí aparece la rutina, la que tanto critico pero que es constante; si se pudiera, se diría que se trata de una rutina buena que se logra a través de la repetición constante y permanente, hasta que el piloto automático lo haga automáticamente, sin ningún esfuerzo de nuestra parte, debiendo ser un proceso de disfrute, porque nada se logra de una.

 

                Y otra frase que me llamó la atención hacía referencia a la frescura pura del momento. Se explicaba como la capacidad de ser conscientes de las cosas bellas o buenas que nos rodean, de hacer un alto en el camino y alejarse del piloto automático, tan simple como parar, respirar y ser conscientes de las campanadas de un reloj, de la admiración del cielo (azul, gris o negro, en cualquier matiz el cielo tiene su encanto). Y se preguntaba por qué en medio de un paseo o en plan turismo allí sí nos contentamos con nada, no necesitamos estar pendientes de un celular, ni de la agitación del día, nos volvemos contemplativos automáticamente, nos damos el placer de mirar un atardecer, cosa que nunca hacemos en la ciudad. El mero paisaje libera y no cuesta nada. Eso se llama frescura pura del momento, o al menos así lo entendí. Porque el mundo está lleno de distractores y esos son los que nos impiden el poder centrarnos.

 

                En fin, el mundo está lleno de distractores y ya no sabemos distinguirlos, por eso estamos como estamos.

 

Sí, he oído hablar de la negación, pero no creo que exista -respondió Langdon con sarcasmo.

Sienna entornó los ojos.

-Muy ingenioso, pero créeme, se trata de algo muy real. La negación es una parte esencial del mecanismo de defensa del ser humano. Sin ella, cada mañana nos despertaríamos aterrorizados ante la posibilidad de morir. La mente bloquea nuestros miedos existenciales y se centra en cuestiones que podamos afrontar, como llegar a tiempo al trabajo o pagar nuestros impuestos. Para sobrevivir nos deshacemos de los miedos existenciales tan rápido como podemos, y dedicamos nuestra atención a tareas simples y triviales diarias.[1]

Tomado de Facebook
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[1] Dan Brown. Inferno.

lunes, 30 de octubre de 2023

MIGO MISMO

                 Si quisiera hablar conmigo mismo, entablaría ese diálogo con la esperanza de que quien me respondiera lo hiciera de una manera directa, objetiva y libre de los prejuicios a los que estoy sometido.

 

                No sé qué tan bueno sería ese diálogo o, en su momento, monólogo, al verme desvestido, enfrentado a traumas, perjuicios, prejuicios y tantas caparazones con que uno se viste a diario, como disfraz para no evidenciar lo que realmente se es.

 

                Diálogo o monólogo tal vez no sería capaz de resistir, ante evidencia contundente.

 

                Pero tal vez, no tal vez, sé que ese diálogo con mi alter ego no se haría porque al hablar conmigo mismo, así sea en intimidad, sigo siendo yo, lleno de prejuicios y perjuicios, igual de disfrazado a mí mismo.

 

… abrió la puerta. Nada más poner un pie tras el umbral, debió reconocer que, al menos para él, aquel pequeño territorio era el mejor de los mundos posibles. ¿De qué te quejas…? De la vida: de algo tengo que quejarme, se dijo y cerró la puerta tras de sí.[1]

Tomado de Facebook
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[1] Herejes. Leonardo Padura.


viernes, 27 de octubre de 2023

EL DILEMA DE LAS REDES SOCIALES

                 En un mismo día de aburrimiento me dediqué a ver diversos programas y películas de la televisión en cable y me llamaron la atención varios comentarios captados al azar, el primero de ellos nada qué ver con las redes sociales, pero sí con el aburrimiento:

 

                Eso (las fábricas) revolucionó el tedio en el lugar de trabajo y el sinsentido del ser humano.[1] En efecto, pensar en el trabajador que durante todo el día, toda la semana, todo el mes y todos los años que labore en ella tenga que hacer la misma tarea rutinaria, coger de aquí, poner allá, coger aquí, poner allá, es casi como la vida del celador, en que el aburrimiento es la rutina diaria. Y hablando del nacimiento de las fábricas especialmente cuando los hombre se iban a la guerra esos obreros debían ser reemplazados y así: La humanidad había descubierto un nuevo tipo de hombre: la mujer[2]. Qué ironía.

 

                Y entrando en materia: Los smartphones revolucionaron la forma en que los humanos interactúan, brindaron una forma socialmente aceptable de ignorar a todos los que nos rodean. Qué más se podría agregar?

 

                Pero no estamos solos. Gracias a las redes sociales, hoy es más rápido y fácil relacionarnos con miles de personas por algo tan tonto como la foto de un gato o el ritual de humillar a un desconocido[3]. Desafortunadamente las buenas frases no salen de mi inspiración. Esas redes saben lo predictivos que somos. Me hizo pensar en la dualidad de cualquier objeto, independientemente de si se concibió como una buena idea para la humanidad pero que termina con su opositor, la mala sangre. El cuchillo se inventó para cortar, pero sirve para matar. Igual que la dinamita, por citar unos solos ejemplos. Y curiosamente, la sicología que pretendía conocer el cerebro, el comportamiento en busca de mejorar situaciones humanas terminó estudiando su comportamiento para poder manipular las masas y al individuo mismo y de ello se aprovecharon las redes sociales, entendidos por los dueños de ellas, por solo negocio que de por sí representan las ganancias y que para tal efecto contratan los sicólogos de comportamiento para que les ayuden a manipular usuarios y solo con el fin exclusivo de hacer más plata.

 

                Y sabemos que es así, lo criticamos, nos emberracamos pero no hacemos nada, seguimos usándolas y todo sigue igual y al parecer la dosis de dopamina diaria es necesaria para poder sobrevivir el día a día. Somos manipulados, pero no nos importa.

 

                De constructores han terminado de destructores de la humanidad y me pregunto si no serán las redes sociales del estado actual de las cosas?

 

 Otra vez comprobaba cómo la historia y la vida eran una maraña de hilos en la cual nunca se sabía dónde se cruzaban y hasta se anudaban determinadas hebras, para darle forma a los destinos de las personas y hasta a las historias de los países.[4]

Tomado de Facebook
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[1] La tierra según Philomena Cunck.

[2] Cita de la misma película.

[3] Diane Morgan. Falsos documentales. El dilema de las redes sociales. O La tierra según Philomena Cunck.

[4] Herejes. Leonardo Padura.

miércoles, 25 de octubre de 2023

JUAN

            Entré a un cementerio, cámara en mano, como suelo hacerlo cada vez que se presenta la oportunidad al visitar pueblos nuevos, son muchas las curiosidades que uno se encuentra allí. Hacer cuentas de cuánto vivió, ver las diferentes decoraciones sobrias o extravagantes, de encontrar en fin nombres o apellidos raros, curiosos o chistosos, al menos para uno, tales como Carro o Amor, como me encontré en esta oportunidad.

 

            No sé si tanta visitadera a cementerios e iglesias se deba a un morbo oculto, al ocultismo propio de esos lugares, a lo misteriosos que son, a su propia estática, su propio olor y, curiosamente, en el caso de las iglesias procuro siempre tomar una foto del altar mayor en su completitud; sin embargo, en casi todos los casos la foto sale borrosa, movida o descentrada y no sé por qué, creo que es la misma iglesia la que se venga de mí, como represalia, tácita o expresamente no dicha, por mis mundanos pensamientos, pero es así, aunque sigo insistiendo para ver si logro vencer los sortilegios.

 

            Y hablando de curiosidades, no recuerdo en qué cementerio ni de qué pueblo (tal vez Espenuca, Galicia), tomé la foto que ilustra este blog, coincidiendo con una lectura que hacía poco había hecho: Apenas traspusieron el umbral (del cementerio de asquenazíes  en Cuba)—¡Oh, los que entráis, dejad toda esperanza!—[1].

 

            Cuando descargué la foto en cuestión, para hacer los arreglos del caso para darle algo más de vida, fuera de la ironía, solo apareció mi nombre y el DEP, por el viejo conocido RIP o el aquí yace.

 

            Lo primero que pensé es que se me presentó como un recordatorio, pero no sé de qué, si de mi propia fragilidad, de mi deseo, de su aproximación o simplemente una mera venganza, como creo que tienen los altares mayores contra mi cámara (nótese que desplacé la responsabilidad en un objeto) y de ser así, sigamos con la ironía, me dije.

 

            Fueron muchos los pensamientos que se agolparon, pero pretendiendo dejar de filosofar, solo pude decidir: Deje así y descanse en paz!

 

asumió la noción de que cada acto de la vida de un individuo tiene connotaciones cósmicas. «¿Comerse un pan, jajám?», una vez, siendo aún muy niño, osó preguntarle Elías, al oírlo hablar en sus clases sobre aquel tema. «Sí, también comerse un pan… Solo piensa en la infinidad de causas y consecuencias que hay antes y después de ese acto: para ti y para el pan», había respondido el erudito. Pero además había adquirido del jajám la amable convicción de que los días de la vida eran como un regalo extraordinario, el cual precisaba disfrutarse gota a gota, pues la muerte de la sustancia física, como solía afirmar desde su púlpito, sólo significa la extinción de las expectativas que ya murieron en vida. «La muerte no equivale al fin», decía el profesor. «Lo que conduce a la muerte es el agotamiento de nuestros anhelos y desasosiegos. Y esa muerte sí resulta definitiva, pues quien muere así no puede aspirar al retorno el día del Juicio… La vida posterior se construye en el mundo de acá. Entre un estado y otro solo existe una conexión: la plenitud, la conciencia y la dignidad con que hayamos vivido nuestras vidas, en apariencia tan pequeñas, aunque en realidad tan trascendentes y únicas como…, como un pan.»[2]

Foto JHB



[1] Herejes. Leonardo Padura.

[2] Herejes. Leonardo Padura.

lunes, 23 de octubre de 2023

CONCURSOS O REALITIES

            Viendo varios programas televisivos, de aquellos que se ven cuando no hay más qué hacer, en que varios personajes variopintos participan en un concurso en donde, en últimas, se muestran las miserias humanas -envidia, odio, trampa, poder-.

 

            Lo curioso, a pesar de tales miserias, lo diseñan de tal manera que el televidente se inclina a favor de alguno de los concursantes, conociendo pero a la vez ocultando tales miserias y así como uno se inclina a favor de alguno, igual manera puede llegar a odiar o rechazar a los demás.

 

            Son variopintos, porque así son escogidos. El fantoche, el que se las da, el hijo de papi, el venido a menos, el sobrado, la pesada, la antipática, por citar algunas de esas joyas variopintas.

 

            En los insoportables la repulsión es automática. Tanto es así que en un concurso español (la rueda de la fortuna) al presentador, sin que lo diga pero se refleja, se nota cuando un concursante no le gusta, se vuelve más parco, menos receptivo.

 

            Es la primera impresión la que genera el rechazo, sin saber si es o no una buena persona, simplemente se cierra uno a ver otra perspectiva de la persona. Y lo fatal es que desde ese momento espera uno que ese concursante no gane.

 

            Y otro concurso que presenta una dualidad. Con una palabra que se hace a otro concursante se pretende que adivine la palabra escrita en el sobre y así gana el punto. Solo una palabra debe contener la pista, una sola, nada de gestos indicadores, hasta aquí bien, pero… viene la trampa que incumple la regla, con la que se puede evadir la limitación, sin ser motivo de sanción. Una mirada indicadora o, como ya se acostumbraron, a voltear la cara hacia la izquierda, para indicar que es lo contrario, o a la derecha para señalar que es sinónimo. Eso no es trampa? Eso no hace que lo honesto se tiña de visos llevándose a los límites de la honradez, tanto como en película gringa en donde el policía bueno puede acudir a argucias que pasan por encima de la ley (lo llaman causa probable: no oíste el grito de auxilio? Cuando el silencio ha sido rotundo.)

 

            Y después criticamos por qué no somos honestos, o más honestos, diría la autoridad como si la honestidad tuviera grados o visos, aunque ya se ha impuesto la palabreja, ya se puede ser honesto, más honesto (que implicaría deshonestidad) o menos honesto (que implicaría lo mismo, me digo). Se es o no se es, pues en algunos temas no valen las mediatintas, a pesar de la democracia o de su generalizada aceptación.

 

            Y de los realities ni hablar, allí abunda la humillación, el pordebajeo, la cizaña, sobre todo en ciertos presentadores que se creen la mama de Dios, con derecho a insultar a los concursantes.

 

            Pero bueno, quién soy yo para criticar?

 

            Son solo percepciones de un viejo en tiempos modernos.

 

Ahora no sé dónde empieza la causa y dónde las mentiras.[1]

Tomado de Facebook
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[1] El hombre que amaba los perros. Leonardo Padura.

viernes, 20 de octubre de 2023

PILOTO AUTOMÁTICO

            No me refiero al de los carros modernos, de los aviones, ni el del calentador. Me refiero a ese que a veces, ahora muchas veces más, conduce mi vida.

 

            Sé que ya lo he mencionado en algunas otras oportunidades y hoy la recalco con un dejo de preocupación preocupante, a pesar de que hoy es ya muy común aquella frase de que a todos nos pasa lo mismo. Y, tal vez por eso mismo hemos alejado la preocupación del asunto, gracias a la frase de autoayuda (curioso que una frase generalizada y repetida tantas veces vuelva secundario algo que puede ser realmente preocupante).

 

            El asunto es que en alguna oportunidad, no muy lejana, realicé una serie de actividades, rutinarias por cierto, que por cualquier detonante me hizo pensar en qué momento las había realizado sin darme cuenta en absoluto de haberlo hecho. Las daba por sentado. Reflexiones sobre a qué hora hice esto, aquello o lo de más allá, todo en un mismo día y secuencialmente, rutinario -claro está recalco-, y no acordarme en absoluto de haberlas ejecutado a conciencia. Si estoy aquí es porque salí y si salí cerré la puerta y si cerré la puerta eché llave y si eché llave el llavero debe estar en mi bolsillo, pues los resultados son obvios y son las explicaciones que hoy me doy para no recaer en el pecado de recordar si cerré el gas, si apagué la luz y ante la duda deba devolver mis pasos.

 

            Las cosas debieron hacerse al hacer la recapitulación, pero por estar pensando en estas pendejadas, ahora me pregunto si ya me tomé las pepas de la noche, pues se me pasó el tiempo echando globos o viendo televisión sin verla, en automático, y siguiendo consejo médico de que si no se acuerda no se las tome, para evitar la sobredosis en determinados casos, como el del losartan, o en contravía de tal consejo, repetir la dosis, como en el caso del omeprazol que no hace daño la repetición, porque el dicho dice que el que es caballero repite.

 

            O asumo que lo hizo el piloto automático y se deja la cosa así, porque si es automático él sabrá qué hace, pues todo se limita a un carisellazo o habituarnos a que en la rutina, nos maneje, que es lo que al parecer sabe hacer, o al menos eso creo.

 

            Lo preocupante es no saber que ese piloto lo que hace es estar avisando una anomalía mental, que la mente se esté yendo y, de ser así, el piloto automático será el único conductor de nuestras vidas. Cómo saber que el bombillo rojo prendido que anuncia el piloto en automático es señal de advertencia de que las cosas pueden estar fallando, cómo poder saberlo. 

Cada vez eran más las cosas que no sabía o descubría no haber sabido nunca. También notaba con cierta frecuencia cómo se olvidaba de otras que ya sabía. Ferrer Machuca, su médico, le había recetado vitaminas, le había aconsejado suprimir el alcohol y le confesó sonriente: «A veces a mí me pasa lo mismo. Se me olvida cualquier cosa… Es que nos vamos poniendo viejos y estamos demasiado traqueteados».[1]

Tomado de Facebook
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[1] Adiós, Hemingway. Leonardo Padura.

miércoles, 18 de octubre de 2023

NIÑOS SANTOS O SANTOS NIÑOS

                 En blog anterior mencioné a unos niños santos lo que llevó mi curiosidad a curiosear sobre el tema, para saber algo más.

 

                Recordaba a Domingo Savio, quien a sus pocos años murió en olor de santidad. De él Wikipedia dice: En la primavera de 1855 se propuso ser santo al escuchar una prédica de don Bosco sobre la facilidad para serlo. Murió 3 semanas antes de cumplir los 15 años de edad. Es uno de los santos no mártires más jóvenes de la Iglesia católica. Vaya, vaya, eso se llama fuerza de voluntad y deseo de no seguir en este mundo agobiado y doliente. Será que a esta edad si me lo propongo en tres semanas estaré muerto? Creo que es vano el ejercicio, ya soy un viejo muy mañoso y supongo que ya no merezco ir al cielo.

 

                Y María Goretti, otra joven santa invocada en nuestra niñez. De ella dice Wikipedia: Una tarde, (5 de julio de 1902, Nettuno) María estaba sentada en lo alto de la escalera de la casa, remendando una camisa. Aunque aún no cumplía los doce años, era ya una mujercita. Alejandro, un joven de 18 años, subió las escaleras con intención de violar a la niña. María opuso resistencia y trató de pedir auxilio; pero como Alejandro la tenía agarrada por el cuello, apenas pudo protestar y decir que prefería morir antes que ofender a Dios. Al oír esto, el joven desgarró el vestido de la muchacha y la apuñaló brutalmente. Ella cayó al suelo pidiendo ayuda y él huyó. María fue transportada a un hospital de la cercana localidad de Nettuno, en donde perdonó a su asesino de todo corazón, invocó a la Virgen y murió veinticuatro horas después. (6 de julio de 1902, aún no había cumplidos los 12 años). Si la tradición católica siguiera hoy estaríamos llenos de santas con tanta barbarie que se presenta a diario. Aunque me pregunto, un violador que se precie no cambia un polvo por una cuchillada, seguro que primero el polvo y luego la cuchillada. No me cala la historia santificadora. Y además qué milagros hizo para subir a los altares?

 

San José Sánchez del Río. En mi vida había oído mencionar a este mejicano. De él se dice[1]: El 25 de enero de 1928, en el curso de una violenta batalla, José fue capturado y llevado a su ciudad natal, donde fue encarcelado en la iglesia parroquial, que había sido profanada y devastada por los federales. Le hicieron la propuesta de huir para evitar la condena a muerte, pero el rechazó. Durante su detención, y con el fin de hacerlo renegar de su fe para que pudiera salvarse, fue torturado y obligado a asistir al ahorcamiento de otro muchacho que estaba prisionero con él. Le desollaron las plantas de los pies y lo obligaron a caminar hasta el cementerio, allí, puesto ante la fosa donde sería enterrado, lo apuñalaron sin darle muerte, pidiéndole de nuevo que renegara de su fe. Pero José, cada vez que lo herían, gritaba: «¡Viva Cristo Rey! ¡Viva la Virgen de Guadalupe!». Por último, fue ejecutado con un disparo de arma de fuego. Era el 10 de febrero de 1928. Tenía casi 15 años de edad. Tres días antes había escrito a su madre: «Resígnate a la voluntad de Dios. Yo muero contento porque muero al lado de Nuestro Señor». Si viera la iglesia las últimas décadas de este país tendría que elevar al altar a multitud de niñitos obligados por la guerrilla. Y sigo preguntándome, qué milagro hizo para ascender a los cielos?

 

Sigue Santa Inés, de doce años. Según la leyenda más conocida, Santa Inés era una joven hermosa, rica y pretendida por muchos nobles romanos. No aceptó a ninguno, aduciendo que ya estaba comprometida con Cristo, y la acusaron de ser cristiana. Fue llevada a un prostíbulo, pero unos ángeles y señales celestes la protegieron. Entonces la pusieron en una hoguera que no la quemó. Finalmente, fue decapitada en el año 304. Constantina, la hija de Constantino, le edificó una basílica en la Vía Nomentana y su fiesta se comenzó a celebrar a mediados del siglo IV. En el tratado de San Ambrosio sobre las vírgenes, se lee que por tradición se sabe que Santa Inés murió a los doce años. Antes de su martirio se mantuvo “inalterable al ser arrastrada por pesadas y chirriantes cadenas”. “No tenía aún edad de ser condenada, pero estaba ya madura para la victoria… Resultó así que fue capaz de dar fe de las cosas de Dios una niña que era incapaz legalmente de dar fe de las cosas humanas, porque el Autor de la naturaleza puede hacer que sean superadas las leyes naturales”, dijo San Ambrosio. Esta historia está de cuento. (Sigo preguntándome si la iglesia lee mis blogs me excomulgará una vez más?)

 

                Y así puedo seguir con San Tarcisio, Santa Eulalia, Santos Cristóbal, Antonio y Juan, los Niños Mártires de Tlaxcala que murieron a golpes de su padre, lo que hoy sería filicidio (palabra poco usada pero sinónima de parricidio según me documenta el doctor Google); beata Laura Vicuña de 13 años (En Argentina, Mercedes Pino llevó a sus hijas a un colegio de las religiosas María Auxiliadora, en Junín, perteneciente a la congregación que había fundado Don Bosco. La relación de concubinato de su madre con el dueño de la hacienda, Manuel Mora, hizo sufrir enormemente a Laura. Profundamente religiosa, a los 10 años ofreció su vida a Dios “para reparar las ofensas que recibes de los hombres, en especial de las personas de mi familia”, promesa ésta que reiteró ante su confesor al confirmarse.); la beata Imelda Lambertini (Su mayor anhelo era recibir a Jesús en la Eucaristía, pero en aquel momento la edad para recibir la Comunión era 14. Sin embargo, ella persistió y dijo: «¿Puede alguien recibir a Jesús en su corazón y no morir?». Otra vez se le denegó, pero después de la fiesta de la Ascensión, Imelda fue vista arrodillada en la iglesia frente a una hostia suspendida en el aire. El sacerdote, mirando el milagro, lo vio como un signo y le dio a Imelda su Primera Comunión. Con una sonrisa en su rostro, Imelda murió momentos después. Sólo tenía 11 años. El día de su fiesta es el 13 de mayo y es la patrona de los que reciben la Primera Comunión.) y así puedo seguir mentando otros santos niños, lo que me lleva a insistir en conocer qué milagros hicieron para lograr el honor celestial. O se trata de negocio clerical como el de las indulgencias plenarias?

 

                Pero no me lo van a creer, me encontré el chisme del siglo, el niño santo de las computadoras y la noticia dice: Carlo Acutis, el adolescente "genio de la informática" que podría ser el primer santo millennial. Un adolescente "genio de la informática" podría estar en camino a ser un santo después de que la Iglesia católica lo beatificara. A Carlo Acutis, quien murió de leucemia en 2006 cuando tenía 15 años, lo beatificaron este sábado en la localidad de Asís, Italia. La beatificación es el penúltimo paso en el proceso de santidad. Significa que se puede llamar "bendecido" al candidato y que un milagro ha sido confirmado en su nombre. Se requiere otro milagro para la canonización, el acto formal en el que se declara santo a alguien. El adolescente utilizó su gusto por la tecnología para crear un sitio web que difundió la historia de los milagros eucarísticos. La página ha sido utilizado por más de 10.000 parroquias en todo el mundo, según el Vaticano. De acuerdo al Vaticano, Acutis fue religioso desde muy joven, a pesar de que su madre solo había ido a misa "tres veces... en su vida". El Vaticano anunció que Acutis sería beatificado tras las afirmaciones de que curó a un niño brasileño que padecía una enfermedad rara a través de la intercesión. Acutis nació en Londres, hijo de padres italianos, antes de que la familia se mudara a Milán, donde vivió hasta su muerte, dijo el Vaticano. Acutis, descrito por el Vaticano como un "genio de las computadoras con amor por la Eucaristía", es considerado la persona contemporánea más joven que ha sido beatificada[2]. Hasta dónde ha llegado la iglesia, pienso con cinismo, esto ya es el colmo, y antes de que me envíen notificación de excomunión, me doy por notificado por conducta concluyente.

 

            He dicho.

 

la verdad es que fue muy divertido asistir al rodaje, viendo cómo se monta una mentira que después puede parecerse a la verdad.[3]

Tomado de Facebook
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[1] https://suyapamedios.hn/10-ninos-que-han-alcanzado-la-santidad/

[2] https://cnnespanol.cnn.com/2020/10/14/carlo-acutis-el-adolescente-genio-de-la-informatica-que-podria-ser-el-primer-santo-millennial/#:~:text=Acutis%20naci%C3%B3%20en%20Londres%2C%20hijo,joven%20que%20ha%20sido%20beatificada

[3] El hombre que amaba los perros. Leonardo Padura.