lunes, 11 de septiembre de 2017

CONSTITUCIONALITIS CRÓNICA?


Crece el coro de quienes proponen una constituyente para solucionar nuestros problemas. Es, sin embargo, un falso dilema. ¿Es consistente refundar el país cada 25 años? Si algo sabemos los colombianos es que las normas “se quedan escritas”. O, lo que es lo mismo, no las respetamos. Las nuevas, si hacemos otra Constitución, ¿correrían distinta suerte? (1)

País de abogados, herencia maldita del santanderismo, país de leguleyos, eso somos.

Ahora se les metió en la cabeza que todo problema debe ser arreglado por la Constitución, como si por ese solo hecho resultara la panacea a todos los males;  como si no se violara la tal ley de leyes con la misma flagrancia con que se viola cualquier ley. Aprendí que la constitución es solo la base de todo estado, de toda nación y a partir de allí surgen las leyes que permiten el discurrir normal de la sociedad.

Que el acuerdo con la guerrilla el acuerdo tiene que estar dentro de la constitución, que el paramilitarismo debe estar expresamente prohibido en la misma, porque si no nadie respeta ni acuerdo ni existencia de los paras. O la necesidad de acabar con la corrupción, especialmente la judicial, por la vía constitucional. Y entonces surge la corriente de que todo lo que no les guste o les guste demasiado si no está en incluido expresamente en la constitución no tiene validez jurídica. Ja!

Acaso la constitución, al igual que su hija la ley, no son derogables, no son modificables? Alguna vez entendí que el derecho era dinámico y en esa misma medida constitución y leyes se movían de acuerdo con los tiempos. La constitución de 1863 era de las aparentemente inmodificables, de las pétreas dirían los conocedores y sin embargo bastó la palabra de Núñez para eliminarla veintitrés años después cuando dijo: La constitución del 63 ha muerto! Y así, fulminantemente desapareció. Y qué pasó? La vida siguió igual.

Acaso no basta la ley? El exceso de leyes es lo que nos tiene como nos tiene y tal vez por eso nadie las respeta, ni el que las hace, ni el que las aplica y menos el pueblo sobre el cual recae. Porque hay leyes para todo, absolutamente para todo, para permitir, para prohibir, para limitar. Pero a la hora de aplicar la ley ésta pierde poder quedando en manos de intérpretes, glosadores y post-glosadores. Abogados o no, torticeros decían antaño, tergiversadores, malintérpretes, todos a granel, según necesidad, según conveniencia, según interés.

Entonces puedo concluir si por sí misma la ley no tiene poder, para qué la ley?

Oí en una película de Netflix la siguiente frase dicha por un campesino: Qué me importa quién se siente en el trono? Eso digo yo, si para mí no cambia nada, ni nada puedo hacer para cambiarlo o remediarlo.

Anda, ve a poner una moneda en los labios de nuestro difunto amigo. Confiemos en que encuentre más honradez en la otra orilla del río eterno que la que existe en esta. (2)


Foto: JHB (D.R.A.)




(1) Luis Carvajal Basto. Es la corrupción, no la Constitución. http://www.elespectador.com/opinion/es-la-corrupcion-no-la-constitucion-columna-711427
(2) Robert Harris Conspiración. Saga: Cicerón - II

viernes, 8 de septiembre de 2017

LECTURAS INCOMPLETAS


(…) reafirmando una vez más su opinión sobre los periodistas: poco profundos, bastante incultos y dados a las más estúpidas elucubraciones. No era de extrañar que se contaran tantas tonterías en los  periódicos.(1)

Por exceso de información, diría uno como primera excusa, nos estamos acostumbrando a leer el solo titular de prensa y a partir de eso empezamos a sacar conclusiones, con la facilidad con que el editor quiere dirigir el pensamiento del lector. Semejante situación se da en las redes sociales en las que sólo se mira el titular, sin entrar en más detalles.

Nuestra lectura está siendo reinventada, dirigiéndola a que destinemos nuestra atención a lo que quieren que leamos. Nunca pensamos en que siempre al menos hay dos interpretaciones, olvidando también que igualmente todo tiene su doble lectura, lo que omitimos a ciencia y conciencia por el afán que ha llevado a no leer el contexto, solo el enunciado, a hacernos la idea que tienen preconcebida y a tomar partido, cualquiera que sea.

Por culiprontos caemos, sobre todo en las redes sociales. Y yo me confieso, he caído más de una vez, replico según el titular, sin verificar. Aunque en mi defensa he de señalar que últimamente trato de no dejarme llevar y si genera duda, al menos consulto un poco más, aunque sigo cayendo por culipronto, me reconfieso.

Y a qué viene todo ésto?

Dos noticias que luego de digeridas dan lugar a una doble lectura.

Los bienes entregados por la guerrilla. Que relacionaron escobas y sal de frutas. El titular me dio piedra, contra la guerrilla, naturalmente. Lo sentí como burla (aunque en últimas esa guerrilla aprovechó el papayazo para ser más papista que el Papa). Sin embargo, días después leí una columna de Ramiro Bejarano(2) y tal como él lo presenta, la guerrilla obró tal como lo exigía la ley, es decir que bien que no relacionaran no podía ser legalizado, en pocas palabras(3). Visto así habría que ser ponderado con la noticia, pero cada cual hizo su agosto y sacó el provecho político que quería.

La otra noticia. Todos contra María Isabel Rueda, por un artículo que publicó en El Tiempo sobre la inutilidad de elevar a rango constitucional la prohibición de las autodefensas, porque la ley, de diversas maneras ya lo ha contemplado como conducta prohibitiva. Entonces salieron los que sí, los que no, los que tal vez, los tibios, los furibundos. Esto me hizo pensar en que la ley, en tal caso, carece de valor porque –según algunos- no lo dice la Constitución y, en tal medida, la ley para que tenga obligatorio cumplimiento requiere estar en la Constitución. Ja! Ley es ley, no hay discusión o como dicen los versados dura lex sed lex, (pareciera que a los abogados y políticos se les olvidó ese principio). Luego leí en otro lado que entonces, según entendí, estamos en un país en que a pesar de existir la norma, nos encanta la reiteración y como es el país del Sagrado Corazón si está en la Constitución reiterada entonces sí tiene más fuerza. Ja! Pero tampoco se cumple.

Es así como estamos condenados a lecturas incompletas, amañadas en un titular que, si se habrán dado cuenta, muchas veces no tiene coherencia con el contenido y queda uno preguntándose si el bruto es uno, el que escribió el artículo o ambos!

Manipulación de información? Tal vez. Pereza de leer completo? Tal vez. Incapacidad de entender en el mundo moderno? Tal vez.


Con la experiencia y los espejos que tenemos, de poco valen formalidades; refundar el país solo para distraernos de problemas que no se saldarán con un cambio de normas: se trata de la corrupción y hace rato está prohibida. No nos equivoquemos.(4)




https://www.facebook.com/photo.php?fbid=10156579879604922&set=gm.1671987896208449&type=3&theater



(1) Julia Navarro. La hermandad de la sábana santa.
(2) Inventarios a disgusto. El Espectador. http://www.elespectador.com/opinion/inventarios-disgusto-columna-710005
(3) Sin embargo, al contrario de lo que piensa el fiscal, la lista es sumamente interesante, porque demuestra que en una guerra también son importantes esas otras cosas que no están hechas para el combate. Esa lista nos habla de la cotidianidad que tienen las confrontaciones armadas; porque la tropa también se enferma: le da dolor de muela, cólicos e indigestión.  (…)  Mientras el fiscal se encarga de revisar la lista de bienes entregada por la guerrilla, quedan para el análisis esas otras cosas miradas con desprecio por Néstor Humberto Martínez, esas que también nos hablan de la guerra, sin la espectacularidad con que estamos acostumbrados a mirarla: las agujas, las máquinas de coser, las sartenes, los colores y las lociones. Cada objeto tiene una historia por contar y ese inventario de la cotidianidad también es importante para conocer la guerra cuando los ejércitos no disparaban sus fusiles. Arturo Charria. La cotidianidad entre las cosas de la guerra.
El mejor ejemplo fue el boroló que armaron en torno a la entrega del inventario de los bienes de las Farc para ser utilizados en la reparación de las víctimas. Nunca antes se había hecho en Colombia un ejercicio de esta naturaleza y, la verdad, no creo que en muchas otras partes. Pero el fiscal parecía más preocupado por la inclusión de traperos y utensilios (si no los hubieran mencionado, la crítica hubiera sido por haberlos excluidos) y “la vaguedad de la información sobre las propiedades”, a sabiendas de que pedirle títulos, facturas o certificados de tradición y libertad a una organización ilegal alzada en armas es un absurdo. Me extraña que aún no les hayan pedido el RUT. Daniel García-Peña. Que les vaya bien
(4) Luis Carvajal Basto. Es la corrupción, no la Constitución. http://www.elespectador.com/opinion/es-la-corrupcion-no-la-constitucion-columna-711427

miércoles, 6 de septiembre de 2017

AL QUE LE VAN A DAR, LE GUARDAN


Debía hacerme un examen de laboratorio, sin afanes, sin madrugadas. Hoy según turno de llegada, previo digiturno. Hay turnos de toda clase, para toda clase y demasiado preferenciales, en algunos casos, pero me estoy desviando.

Subir las escaleras, dirigirse al digiturno, tratando de adelantar con paso largo a quienes eventualmente podrían ser mi competencia en tiempo y espacio. Delante una madre de edad avanzada y la hija, de mi edad, supongo. Aceleré el paso para evitar que tomaran un turno antes que yo, como ven, ágil y raudo. Y les superé; sin embargo, en la señora mayor había un algo –de esos algos que son indescriptibles pero que llaman la atención, tal vez la dignidad de toda una señora- y por ese algo decidí cederles el turno, sabiendo que yo no tenía afán. Una sonrisa de agradecimiento de esa señora fue suficiente para sentirme satisfecho y pensar que efectivamente no tenía ningún afán, porque precisamente ese día desayunaba y quedaba desocupado.

Tomé el mío, el R-40 y me quedé a un lado esperando, ya que no quería sentarme, por el momento. Me puse a ver a la gente, cosa que me agrada siempre que estoy en estas circunstancias, matando el tiempo, tratando de adivinar, por sus caras, gestos y posiciones, cómo les va en la vida o al menos en esos instantes. 

Estando en esas llegó una señora que ayuda con los digiturnos y al ver a la señora del cuento le dijo que a ellas les correspondía otro tipo de papelito y digitando les dio el que correspondía. Luego, viéndome a mí allí parado en espera de la nada, me preguntó por el número que tenía, como le dije que el 40 me dio el 39 que era el que inicialmente tenía la señora. Para mis efectos 39 o 40 era lo mismo, minuto más o menos daba lo mismo. Estando en esas y ya sentado, por el cansancio y aburrimiento de la espera, una muchacha que estaba al lado me preguntó si tenía el 31. Volví a corroborar el mío y le dije que era el 39. Parece que el 31 estaba adormilado o centrado en su celular y había exasperado a mi compañía.

R-39, avisó la pantalla. Fui atendido y me llamó la atención que la hija de la señora aludida estaba preguntando en una caja vecina por su turno que ahora iba en T-183 y ellas tenían el T-178 pero nunca habían aparecido en pantalla. La hija de la señora, por eso sería hija, mantuvo postura en el reclamo y, por el contrario a lo que sucede en estos casos, la clase se notó, por su decencia y el tono de su voz, a pesar de que hizo énfasis en que la habían saltado sin haber anunciado nunca su turno. Nunca perdieron la calma (me hace recordar mi caso en que siempre que me siento ofendido por desconocimiento de mi derecho hago reclamo en viva voz y generalmente termino energúmeno, es decir, siempre pierdo la compostura. Odio verme atacado sin razón e impunemente. Dirá que es fosforito Hernández, oigo decir.)

Tomaron mi muestra de sangre y salí y madre e hija seguían allí, sin perder la compostura. La madre con ese nosequé y ese algo que la hacía distinguida entre el resto de seres humanos. La hija igualmente.


Y pensé en la ironía de la vida, por equivocación o por lo que fuera, fui atendido como primero habiendo sido segundo. Y me quedó un amargo sabor al ver esta situación aparentemente injusta.

Foto: JHB (D.R.A.)

lunes, 4 de septiembre de 2017

EL HIJO, UN DESCONOCIDO?


Una pregunta que me asaltó. Pero antes de intentar una respuesta, vino a mí la imagen de mi papá y me vi ante él en diversas ocasiones, de la niñez a la emancipación época en que me casé; por último, vi su imagen cuando ambos ya éramos adultos, él próximo a su desaparición.

Una relación paterno filial, creo que común para quienes tuvimos padres nacidos a principios del siglo XX. Siempre le vi como un hombre viejo pero que imponía la última palabra sin exceso de dictadura, manteniendo claro está el dominio patriarcal; era mesurado, en algunas cosas avanzado para su época y a pesar de ser godo y católico hasta los tuétanos, con una visión de pensamiento que podría decirse bastante liberal, con todo su propio dogmatismo; en muchas cosas práctico, aunque no le funcionaran siempre.

Ya al cuarto de siglo de su fallecimiento, ahora me pregunto qué tan orgulloso se sentía de mí y de todos sus hijos –bastantes por demás-. No tengo respuesta, no porque no la tenga, sino porque nunca nos expresamos abiertamente como se hace hoy; ayer se expresaba como se hacía en esa época, padres e hijos producto de su propia época. Nada para recriminar, simplemente como recordatorio de cómo se hacían las cosas en el otro siglo. 

Amigos? Teniendo en cuenta la época en que nos tocó compartir, entre padres e hijos no podía haber amistad, al menos durante los primeros treinta años de la vida del hijo. Tal vez, podría ser posible luego de que ese hijo fuera padre, momento en el cual padre e hijo se hacían pares en virtud del nieto nacido.

Pregunté en voz alta si él estaría orgulloso de mí, de lo que logró conocerme hasta que murió. En su intimidad no expresada creo que estuvo siempre orgulloso de mí, tal como lo estuvo de todos sus hijos, a pesar de su falta de expresividad. Curiosamente pienso ahora que esa generación no fue extremadamente expresiva en el manejo de los sentimientos filiales, hasta donde conocí. Naturalmente muchos lectores contemporáneos habrán tenido experiencias diferentes, pero esa era la sensación que yo tuve.

No necesitábamos decirnos ni expresarnos mutuamente el sentimiento de orgullo que cada parte tenía de la otra, se entendía tácitamente, no había necesidad de verbalizar el sentimiento, se daba por descontado, como podría decir él, por eso, para qué puntualizarlo?

Y nos tocó a nosotros la época contraria, en la que nos resultó importante expresar nuestro sentimiento hacia nuestra propia progenie(1). Con la generación de padres nacidos luego de los cincuentas la cosa cambió drásticamente, tengo entendido, por aquello de la era de acuario? Expresamos nuestros sentimientos de amor, de cariño, de afecto libremente y se lo hacíamos conocer a nuestros hijos verbalizándolo en voz alta con todas esas muestras propias del afecto: los besos, los abrazos, el constante te quiero. (Solo hablo en este momento de la afectividad, dejando de lado la de la corrección, el regaño, la juetera, para dar una mejor claridad, pues a algunos se les iría la mano en exageración de uno u otro extremo, es cierto).

Pero me pregunto si quedaron rezagos del intermedio entre padre-hijo-nieto?


Tengo un hijo, al que miro creyendo mirarme pero sabiendo también que es el anti-yo. (2)


Foto: JHB (D.R.A.)


(1) Para precisión la progenie no solo es hacia atrás sino también hacia adelante, como me validó Google (https://www.google.com.co/search?q=progenie+significado&oq=progenie&aqs=chrome.1.69i57j0l5.2464j0j7&sourceid=chrome&ie=UTF-8).
(2) Fernando Savater. Criaturas del Aire.

viernes, 1 de septiembre de 2017

APPs


No sabía lo que era, bueno, lo que traducía esa sigla. Hoy estamos en el mundo de las siglas, para todo hay siglas y lo mejor es que todo el mundo presume que todos deben saber a qué se refieren. En este caso, de la ignorancia me sacó el doctor Google y me dijo que significaba aplication, es decir una aplicación o herramienta para hacer la vida más sencilla o simple (?). Sobre este punto no voy a entrar en controversia.

Y como cuántas aplicaciones existen, me preguntaba? Aproximadamente existen más de 1.000.000 apps en el mercado de apps de Android. Realmente es una locura, pero lo pregunta principal es, ¿de qué sirven tantas apps? La respuesta es “de nada”. Esto es así porque la mayoría de ellas son copias de otras que ya existen.(1)

Cifras para 2014, sin contar con información de China, que es otro mundo aparte, literalmente. Y solo de Android, faltan el resto de sistemas operativos. Y por ahí leí que en un mes se pueden generar hasta 260.000 aplicaciones(2). Para los dados a las estadísticas, son como 8.600 diarias y no me pongan a mirar cuántas por segundo, que debe haber una aplicación para saber eso.

Pero bueno, a lo que iba con el cuento es que hay de todo para todo, aplicaciones inútiles en su mayoría. Por mencionar una cualquiera, de esas que cuentan los pasos dados en el día (no sé cómo puede contar los pasos si ni uno mismo puede, porque al llegar al ciento se le olvida lo que estaba haciendo o pierde la cuenta por cualquier circunstancia) y me surge una inquietud adicional, sabe si los pasos fueron cortos o largos, de afán o a las carreras? Y adicionalmente le dice cuántos latidos del corazón tuvo y cuántas calorías quemó, sin tener conexión directa con el cuerpo, y me pregunto cómo sabe cuáles fueron latidos de tranquilidad, cuáles de euforia y cuántos de excitación? Falta que también diga cuántos pensamientos se le pasaron a uno y si los divide entre buenos y malos, para uno poder llevar la estadística de cada cosa que le ocurre en la vida.

Y mi pregunta era: para qué carajos necesita uno saber diariamente cuántos pasos dio o si el corazón latió? O es que alguien está interesado en saber cuántos peos se tiró en el día? Supongo que habrá una aplicación para quien quisiera saberlo…

Sólo era una pregunta, cuya respuesta sólo conduce a la indiferencia.

He dicho, he pontificado!

Cada letra es un mundo, cada palabra, su universo. (3)


Imagen Google (4)




(1) http://blogs.uab.cat/tecnologiayactualidad/2014/10/16/cuantas-apps-tenemos-en-play-store-android/
(2) Como se puede ver, en Google Play aparecieron nuevas más o menos unas 260.000 apps durante el mes de Febrero de 2015. Es decir, que durante ese mes hubo unas 260.000 nuevas versiones de apps o nuevas apps que un analista de seguridad debería revisar para ver si son maliciosas o no. Además, como se puede ver, se retiraron más de 42.000 apps, lo que significa que o bien su desarrollador se cansó de ellas o bien que fueron tiradas por Google por hacer alguna cosa que incumpliera los términos y condiciones del market. http://www.elladodelmal.com/2015/03/cuantas-apps-nuevas-hay-en-google-play.html
(3) Eliette Abécassis. Qumrám
(4) https://www.google.com.co/search?q=apps+inutiles+android&source=lnms&tbm=isch&sa=X&ved=0ahUKEwjYkfKAj4XWAhUDLmMKHcb8D8kQ_AUICygC&biw=1366&bih=638#imgrc=cD-A2uUzfcppHM:

miércoles, 30 de agosto de 2017

EN SILENCIO


Quería escribir en silencio, pensando en que las palabras no se vieran reflejadas, que fueran escritas como el silencio mismo. Como los pensamientos, que se piensan y no se reflejan, se reescriben, pero en silencio, sin que nadie los vea, sin que se noten.

Recordé que era yo quien escribía, aquél que no puede tener la mente en silencio, que no puede estar en silencio, al que el intento de meditación le conduce al sueño, a pesar de lo que en contrario diga yo mismo.

Mi mente acompañada de pensamiento impiden mantenerse en silencio. Por algo a la primera la llaman la loca de la casa y al segundo le han de decir el loro de la casa, agrego al menos en mi caso.

Mantener la mente en silencio, difícil cosa. Pero no hay como tenderse en la cama, con la conciencia del momento, disfrutando de lo que llamamos el silencio, silencio que resulta inexistente porque el medio ambiente está en constante movimiento.

Sin embargo, no hay cosa más arrulladora que ese silencio que así denominamos, el que se produce luego de las once de la noche, cuando sólo se oyen las llegadas de los últimos noctámbulos; el sonido en la lejanía de carros y buses, porque la distancia permite su distinción; cuando llueve, el sonido del viento y del agua chocando contra la ventana; la puerta que se abre; el vecino quitándose los zapatos y haciendo su última entrada al baño; el último vuelo que se oye alejándose. Todo eso que llamamos silencio de la noche, que no es silencio, pero que arrulla y que conduce al otro silencio, al del sueño, si se sueña, a la nada si no lo recordamos.


            Quería escribir en silencio sobre el silencio, pero en mi caso… no hay silencio, solo atropellados pensamientos que en cualquier caso me arrullan y me permiten alejarme de esta realidad.

Foto: JHB (D.R.A.)

lunes, 28 de agosto de 2017

RENACIENDO LA ESPIRITUALIDAD?



Para iniciar y no ofender de antemano a nadie, quiero aclarar que no tengo ni idea ni soy docto, salvo lo que por encima he leído, por internet, naturalmente sobre tales materias y menos tratándose de religiones, muchos de cuyos temas por el contrario me causan escozor, como habrán podido deducir de otros escritos.

            No hablo entonces de religión ni de esoterismo, credos, doctrinas ni evangelios y al no poder ubicar la palabra precisa creo que con el término espiritualidad comprendo todas esas nociones y muchas más.

            Bajo este entendido voy al cuento. En estos días fui a misa, no porque me guste ir, más por compromiso ineludible y me causó curiosidad la cantidad de gente que pasó a comulgar, cuando, en veces anteriores, veía que ni siquiera el cinco por ciento de asistentes lo hacía. Esta vez el número era considerable (alcancé a contar cerca de ochenta personas, que es más de la mitad de los asistentes. Oigo una voz que dice: Juan, en vez de estar concentrado en el ritual, deja que su imaginación vuele en esos lugares… Así soy, he de confesar).

            Como sea, el tema lo venía pensando de tiempo atrás, al notar cómo pululaban las iglesias de garaje, las páginas esotéricas de internet, las cadenas de oración de las redes sociales, el virtuosismo en todas las anteriores. Y en efecto, pareciera que la gente, por cualquier razón o circunstancia personal o social, anda inclinada al rezo (entendido en la mayor extensión de la palabra), en la búsqueda de algo de más allá, del más allá, de la esperanza ante este mundo que actualmente estamos viviendo.

            Se suponía que la era de Acuario(1), iniciada en los sesentas estaba caracterizada por la rebeldía del pensamiento y entre otros, sobre este tema. O será que esos que nacimos en el inicio de esa era teníamos que madurar (si es posible el símil) para encontrar un sentido diferente a los que estaban detrás(2)? Pero sabiendo que cada era astrológica dura dos mil años, Acuario está en pañales y ya empecé a desviarme del tema.

            Retomo. Noto una proclividad en la gente hacia lo espiritual –insisto en que se entienda el término en la más amplia significancia, para evitar equívocos-, aún existiendo de igual manera un buen número de ateos, incrédulos, agnósticos, a quienes, aún sin su permiso, incluyo dentro de estos pensamientos.

Y por todo ello y sin mayor profundidad ni profundización, mi pregunta se centra en: será que se estará reiniciando algún ciclo que se está centrando en el renacimiento de la espiritualidad?

Es una duda que quería compartir, como simple pregunta que mi inquieta mente hizo!(3)


PD. Aunque luego de escrito me encontré un artículo que hablaba de los países más ateos del mundo(4) y aunque tratara el tema con estadísticas, resulta que los países más pobres son los que se consideran más creyentes(5), mientras China, Suecia, República Checa y Reino Unido, son los más ateos o menos creyentes, como se quiera. Y dice el artículo que según la investigación, la juventud es más creyente, mientras que los adultos que van llegando a la tercera edad van dejando de creer. Quién lo creyera.(6)


Foto: JHB (D.R.A.)


(1) Se habla de eras astrológicas. Las Eras no terminan y cambian abruptamente. Esto es muy importante tenerlo en mente y tratándose de periodos de tiempo tan largos -2000 años- es lógico que los primeros siglos de la Era sean de transición, o sea, queda una parte de la anterior, y se va imponiendo la siguiente. http://www.univision.com/estilo-de-vida/horoscopos/estamos-ya-en-la-era-de-acuario
(2) La anterior fue Piscis y cada era dura 2000 años, según me enteré.
(3) Entiéndase como ensayo de escribir un ensayo.
(4) http://sostenibilidad.semana.com/tendencias/articulo/religiones-en-el-mundo-estos-son-los-paises-mas-ateos-y-creyentes-del-mundo/38458
5) Por países, Tailandia, con el 98 por ciento, Nigeria, con el 97 y Kosovo, India, Ghana, Costa de Marfil y Papúa Nueva Guinea, con el 94 por ciento, encabezan la lista de los países con más fieles y creyentes.
(6) Por último, el estudio muestra que algunas creencias se transforman con la edad. Mientras que el 78 por ciento de los encuestados entre 18 y 24 años cree en Dios, en la franja de 65 en adelante esta cifra cae al 67 por ciento. Esta tendencia se repite en la pregunta sobre si hay vida después de la muerte. El 60 por ciento de los jóvenes dice que sí y apenas el 45 de los ancianos tiene esa concepción.

viernes, 25 de agosto de 2017

SOMOS MUCHOS


Argumento hiperbólico(1) que trata de explicar, pero que realmente esconde, si no mentira al menos sí exageración y al que estamos acostumbrados los colombianos, cuando no podemos cuantificar una situación dada o requerimos de un apoyo inexistente, como soporte de nuestro pensar y a nuestro pesar.

El eterno: es que somos muchos los que ya pensamos así. Y uno contrapregunta y cuántos son muchos? Entonces pareciera que se pasara a la ofensiva, a la defensiva, según el caso, como si se estuviera jugando en ambos bandos. Y me explico: cuando no se tiene razón, cuando no se tiene profundidad de argumentación o se está débil y se quiere convencer basta con decir: es que somos muchos. Y si se pregunta que cuántos, se reitera automáticamente el muchos, mientras se busca un salvavidas mental y al no encontrarse, la eterna reacción de cambiar el tema, de sentirse ofendidos o de entrar en contraofensiva. O el argumento concluyente, decisivo y definitivo: Ni usté se los imagina.  

Lo siento como argumento de soledad dando apariencia de multitud, escondiéndose en esos anónimos que desconocen que por tal anonimato están ficticiamente acompañando a ese uno que cree que media humanidad comparte su pensamiento, sin saber que realmente son muy pocos los que lo hacen, precisamente por ese anonimato etéreo.

Siempre me ha llamado la atención ese: es que somos muchos, imposibles de cuantificar al ser inexistentes o existentes invisibles que no se pueden corporizar o que al ser improvisados (está sutanito, perencejo, melgarejo, mengano y… otros muchos, ni se los imagina) impiden conocer la magnitud y termina uno pensando que el muchos lleva a equívocos y termina en unívocos.

También ese es que somos muchos es utilizado para intimidar, para asustar, para causar miedo y ganar adeptos a la brava, basados en la ignorancia.

Y si digo que somos muchos los que piensan como yo, creo que me jodí, porque desconozco esos muchos, al ser inexistentes o existentes sólo en mi mente, que es lo mismo, pero creo que somos muchos… o como diría un buen creyente: Dios y yo somos mayoría! Y eso es mucho decir!

Cicerón solía decir que, cuanto más numerosa una multitud, más estúpida era, y que un truco que siempre funcionaba en esos casos era apelar a lo sobrenatural.(2)


Foto: JHB (D.R.A.)

[1] Hipérbole. nombre femenino. 1. Exageración de un hecho, una circunstancia o un relato. "Andrés tiene que decírtelo todo con hipérboles, exagerando" 2. Figura retórica de pensamiento que consiste en aumentar o disminuir de forma exagerada lo que se dice. sinónimos: exageración. https://www.google.com.co/search?q=HIPERBOLE&oq=HIPERBOLE&aqs=chrome..69i57j69i60j69i61j69i60l2j69i65.2346j0j7&sourceid=chrome&ie=UTF-8
[2] Robert Harris Conspiración Saga: Cicerón - II

miércoles, 23 de agosto de 2017

CORTO CIRCUITO


Levantarse en un nuevo día.

Transcurre su lento pasar. No hay necesidad de indagar por él, como para qué, los días tienen su propio paso y uno sigue tras el otro, tras el otro y así hasta el fin de los días, pareciera que da lo mismo el día que es con el que no es, porque esos temas sutiles con el tiempo van perdiendo importancia y aún interés. Y lo mejor del cuento, uno les sigue, día tras día, como si no hubiera cambio.

Vida de pensionado, dirán algunos. Otros añadirán que es despreocupación. Habrá a quienes les dé envidia. Así son las cosas.

-         Fui a la zapatería y los zapatos no estaban. Le pregunté si mañana abría y me dijo que todo el día. Tan raro, trabajador el hombre.

Rato después.

-         Yo estaba convencida que mañana era viernes, esta semana está como loca. Comentó Mónica.

-        -                Viernes? Acaso hoy no es viernes?

-              -                 Nooo, mañana es jueves! Me explicó.

-             -           Cómo así y yo preguntándole al zapatero si abría mañana sábado.

-              -         Nooo, hoy es miércoles! Rectificó Mónica.

-          Mierda, pensé yo. Con razón, no es lunes de zapatero.

-          Creo que es mejor no preguntar ni la fecha, porque no la sé. Me atreví a insinuar. Sólo pude anotar: Esta semana está loca.

Hacía mucho tiempo que no sentía el descontrol, la confusión y el caos que mentalmente me acompañó al verme traicionado por mí mismo. Con que yo creía que era viernes, pero tan solo era miércoles, mitad de semana y aún restaban unos días para que se acabara. Mejor no pregunto la fecha, prefiero no desilusionarme. Con razón algo me decía que no había publicado mi blog, pero como se suponía que era jueves, para Mónica y viernes, para mí, qué mejor motivo que este corto circuito?

-         -  Miraste los huevos? Preguntó Mónica en la distancia.
-          - Huele a quemado, repliqué yo.

-       
            Qué semana tan loca.

Foto: JHB (D.R.A.)

lunes, 21 de agosto de 2017

MI HISTORIA?

En alguna película (sería de Tarantino?) oí que cada persona lo único que tiene es su propia historia. Eso me hizo pensar que en efecto, uno no se lleva ni títulos, ni propiedades, ni familia, ni afectividades dejadas en este mundo. Tampoco las tiene, al no ser poseídas, sólo son posesiones, transitorias.

De otra parte, la gente sólo conoce fragmentos de la historia de uno, los fragmentos contados, los convividos, los oídos, los fragmentos unidos con otros, pero nada más.

En teoría, sólo uno conoce su propia historia. Y digo en teoría porque hay muchos fragmentos que quedaron grabados por referencias realizadas por otros testigos, por ejemplo las historias relatadas de aquellas épocas olvidadas de la infancia y aún historias de las que sólo se tiene referencia por comentarios hechos en algún momento, porque estaba borracho, despechado o simplemente desinteresado del tema. De allí que la propia historia no pueda ser completa ni fiel.

Y tampoco hay que olvidar que la memoria es traicionera y que existen tres verdades, la de uno, la del otro y la verdadera. Y uno siempre cuando quiere exculpar una situación o circunstancia no duda ni un segundo en buscar la excusa al comportamiento, para evadirlo, para olvidarlo, para no quedar en evidencia, qué pena, Dios mío!

Y cuando no tergiversa la realidad, la memoria como desmemoriada que es, cuando le conviene, por miedo, por olvido o para ocultar una realidad que sonroja, asume la parte más florida, la menos dolorosa, la más hipócrita, la más suavizada, tal vez para no ofender al yo que escribe la historia. Dios mío, si soy yo!

Y nada qué decir de aquella historia que se oculta en arcano lugar, ese que nadie es capaz de abrir, caja de Pandora que es sonrojo, secreto, misterio, tenebroso o no. Esa historia oculta que ruboriza, avergüenza, que soslaya, que traslapa la realidad. Esa no se cuenta, está oculta, ni Dios puede llegar a saber de esa parte de la vida porque va y no lo deja entrar al paraíso. Dios nos libre!

De esta manera lo único que uno tiene es su historia, lo único que puede quedar es su historia, pero de qué manera contada, con apartes ocultados, con citas olvidadas, con referencias anudadas, con subjetividad escrita y de esa manera una historia inconclusa, una historia acomodada, una vida camuflada. Siendo así, ni siquiera tenemos historia, porque fue manipulada. Qué horror Dios mío!

El hombre debería ser su propia historia, pero sin eufemismos, carajo! Y no pregunten por la mía!

Si temes a los lobos, no entres en el bosque. (1)


Foto: JHB (D.R.A.)


(1) (Cita de Stalin o dicho ruso?) Robert Harris. El hijo de Stalin.