miércoles, 23 de julio de 2025

INSPIRACION

             La inspiración como que pareciera que empieza a fallarme, las frases quedan frenadas, hacen un intento por decir algo, pero se contiene, algunas veces por el qué dirán, otras para no ofender, algo las retiene e impide que se pronuncie el pensamiento como quisiera hacerlo.

 

            Eso es ofensivo, dirá alguien. Otro dirá que es muy atrevido, algunos más se sentirán atacados, pero en últimas son lo que son, porque no queremos oírlas, porque preferimos ignorarlas, porque, porque hay muchas razones en las qué ocultarse.

 

            Así somos, a eso nos hemos acostumbrado y nos guardamos nuestros pensamientos para evitar mayores males, cuando en realidad deberían expresarse, decirse lo que realmente pensamos, pero que es mejor ocultar, así nos han enseñado, muchas veces las verdades es mejor no decirlas.

 

Para la muestra unos botones, de un caricaturista[1] que atina, sin ofender, tal vez con sonrisa, lo que hace que hay que caricaturizar las verdades para no ofender, demasiado.

 











Sigo preguntándome por qué no se pueden decir las cosas tal como se piensan, tal como se siente; tal vez sea por cobardía y esa puede ser la razón por la cual aún podamos interactuar.


Simular la paz es la mejor forma de iniciar una guerra. (2)



[1] Juan Matías Loiseau, más conocido como Tute (Buenos Aires, 21 de mayo de 1974), es un humorista gráfico argentino. Dice Wikipedia.

(2) La diosa contra Roma. Pilar Sánchez Vicente.

lunes, 21 de julio de 2025

DE VIAJE

             Estando de viaje he caminado a través de los siglos. Castillos, torretes, monasterios de muchos siglos y me llama la atención que pasados quinientos y seiscientos años si no más, se mantengan en general en buen estado, aunque los hay en ruinas que ni para qué tomarse la molestia de visitarlas.

 

            En una caminata de esas en subida a un monasterio[1], creo que del siglo XII, vi que el camino no era un camino corriente sino que a partir del puente de entrada, por algunos kilómetros, el camino estaba pavimentado por piezas de pizarra, supongo, puestas delicadamente, una a una y el camino era al menos de cuatro metros de ancho.

 

Me preguntaba cómo fue que hicieron esa obra de arte, una a una y que ha aguantado tantos siglos y ahora con el peregrinaje más, sin que haya desaparecido, en medio de la zona boscosa que le rodea. Y es más, de dónde sacaron esa piedra y cómo la transportaron hasta allí, en la cima de una montaña y cuánto trabajo les costó. Y el reto adicional fue la construcción del monasterio que a pesar de verse pequeño es una obra de arquitectura particular, si se parte de la base de la época en que se construyó, lo que no deja de preguntarse también de dónde sacaron la roca para su construcción y cómo la subieron y cuánto se gastaron en hacerlo, sin usar cemento, naturalmente. Y ni hablar de las bóvedas, de los techos y del campanario, no es cualquier obra la que se hizo en su tiempo, son palabras mayores que el tiempo aún mantienen.

 

Son cosas que me asombran cuando visito estas antigüedades y me quedo con la pregunta de si la arquitectura ha aprendido de ellos, si se han tomado la molestia de analizar la ciencia que hay detrás de ellos, porque creo que no, el orgullo moderno impide aprender del ayer, porque es cosa de viejos.

 

Lástima, porque con los avances modernos esas antigüedades podrían ayudarnos en muchas cosas para hacerlas precisamente más duraderas.

 

Pero es lo que hay, dirá cualquier español como conclusión a preguntas retóricas.



[1] Monasterio de San Juan de Caaveiro, Fragas do Eume, Galicia.


viernes, 18 de julio de 2025

UN POQUITO DE POLÍTICA

 

           En tales materias miro a un lado, lo mismo que al otro. Miro más allá, lo mismo que más acá. Me miro y veo a mi país, igual que allí, que allá, que más acá, que más allá. Todo lo mismo. Todos con partidos políticos de derecha, de izquierda, de centro, de un poquito de esto o de aquello. Unos más recalcitrantes que otros. El mío con una izquierda que ni la entiende el que la lidera, se parece más aquellos gobernantes cuyo partido elegido es el de ellos mismos, es decir, ellos mismos son el partido. Y ni qué decir de los que se creen amos del universo (Putin, Trumph, el de Corea del Norte, el Chino).

             Eso me lleva a pensar que se escudan dentro de un partido, porque lo necesitan para llegar al poder pero mirado con lupa qué es el centro, la derecha, la izquierda, los independientes y las demás variantes existentes. Qué son? Y no encuentro respuesta. Si también se vieran con lupa todos los discursos terminan siendo iguales por todos lados, con sutiles cambios de usar el hermano, el pueblo o cualquier alegoría que convenza a la masa, estúpida por demás.

             Naturalmente todos tienen un factor común, muy visible actualmente. La corrupción, de ellos o de sus amigos, o de todos, pues todos quieren además de poder, plata y mucha, no se conforman con un porcentaje.

             Y yo, parte de ese supuesto pueblo lo único que quiero es libertad, paz y tranquilidad, con eso me basta, no me importa si quien la ofrece (y realmente la da) sea de derecha, tibio o de centro, con eso me basta, pues no puedo atajar la corrupción galopante y que por más leyes que pongan no la pararán (con las leyes que hay serían suficientes para eliminarla, si eso se quisiera o como se dice ahora: si hubiera voluntad).

             Sinceramente a lo único que aspiraría es que, como dije, me dieran suficiente libertad, tranquilidad y seguridad, no importa de donde provenga políticamente, porque en el fondo los partidos se han venido evaporando, solo sirven de escudo para que cualquier fulano con buena labia se autoproclame el salvador, si no del mundo, al menos de su país, sabiendo que ahora todos quieren ser reyes, así la monarquía haya caído en declive.

             Son meras reflexiones de un viejo que a veces sigue soñando y que no quiere despertar.

 

Vaya con el comunismo. Se compromete a hacer igualmente ricos a todos, pero hace que todos sean igualmente pobres», reflexionó...[1]

Tomado de Facebook
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[1] Satori. Don Wislow.


miércoles, 16 de julio de 2025

PANEGÍRICO

             Dentro de las vicisitudes de la vida está precisamente la muerte. Naturalmente ésta es la consecuencia de la primera, es innegable.

             Ya en el mundo moderno nos hemos superado a nosotros mismos y cotidianamente compartimos nuestras vidas de alguna manera con una mascota, que más que ser de la familia, son parte de la familia. Y como tal lloramos su enfermedad, sus dolencias y sus ausencias. Son parte de nosotros y algunas veces son algo más que familia. Lo más curioso es que cuando de ellas se trata sabemos desde el principio, a pesar de no tener conciencia cierta, que ese familiar solo va a estar con nosotros diez o hasta quince años de nuestra vida, que si el camino se ajusta, seremos siempre nosotros los que les sobreviviremos.

             Y así fue con Miel. Conmigo una perra particularmente especial y no quiero entrar en detalles de cómo lo fue, eso queda entre ella y yo, teníamos nuestro pacto silencioso, nos queríamos a nuestra manera, expresiva por demás, cada vez que nos veíamos. Hoy sé que su ausencia se notará y no de cualquier manera, sin ser bulliciosa ni loca, su presencia quedará de alguna manera impregnada en nuestro corazón.

             No es hora de dolores ni de añoranzas, es hora de dejarla partir, sabiendo que en todo caso el recuerdo queda en nuestro corazón, así no más, tal como vino, sin compromiso ni obligación.

             Lo que voy a relatar no es para que me lo crean, pueden considerarse senilidades, tampoco es para convencer, tal vez lo soñé, qué importa, dejemos en que es un cuento para entretener y como cuento puede ser cierto o no, poco importa ahora.

             Dormía hace unos días la siesta o si se quiere era hora de la meditación, unos antes de que Miel se fuera, y ya entrando en el entresueño sentí cómo un perro brincaba a la cama, a mi lado; ya se pueden imaginar el susto que me pegué y más al ver que al abrir los ojos no había animal alguno. Aclaro que estoy acostumbrado a que mientras duermo en las oportunidades en que comparto los días con perros, ellos suelen acostarse saltando a la cama en diferentes momentos de la noche, por lo que es sensación cotidiana. Por eso sé distinguir sus saltos y sus pesos.

             Así fue y ya repuesto del susto, luego de un vea pues, traté de seguir con la siesta, audífonos incorporados que es como la hago, pensando en lo curioso que fue la situación. Nuevamente entrando en el entresueño, ya casi dormido, supongo, sentí un nuevo salto a mi lado, con una sensación de que la segunda vez era un llamado de atención o una corroboración de que entendiera que era cierto lo del primer salto. Naturalmente también en esta oportunidad di un salto producto del susto que me pegué y de ver que al abrir los ojos no había nada.

             Puede ser que haya sido imaginación mía, puede ser que por estar viejo veo lo que quiero inventarme, puede ser una despedida, puede ser cualquier cosa, pero lo cierto es que a mi perra le deseo un buen viaje, tal vez nos volvamos a ver, si es que hay algún lugar en que nos reencontremos.

 

"Porque me has visto, has creído; bienaventurados los que no vieron, y creyeron".[1] 



[1] Juan 14:5.


lunes, 14 de julio de 2025

MIS EGOS

             Sin tener el menor conocimiento del asunto, he de confesarlo de antemano, tuve alguna alusión a las diversas personalidades que se suponen habitan en uno (el yo[1], el ego, el alter ego, el super yo y las demás variantes que ignoro) y eso me hizo pensar en el tema, reiterando que no conozco del tema ni tampoco es mi interés profundizar en él.

 

            Yo soy yo, pienso que me limito a pensar, es decir tal como me percibo, pero a la vez ese yo siendo yo, se idealiza en la medida en que quiere ser algo más, quién no tiene anhelos, deseos, se nutre de idealizaciones, tiene ilusiones. Y hago notar que de todos modos como me percibo yo mismo tampoco es que tenga como constante el pordebajeo, pues esa percepción no la tengo de mí mismo, creo, pero eso sí aunque con deseos de ser más.

 

            Con mi tendencia a enredarme en ciertos temas, como podrán haber notado, -endílguese a la ignorancia en este caso- el asunto es que sin vericuetos ni interpretaciones enredadas pensaba que yo soy yo (y entre paréntesis, siguiendo el camino clínico, Jesús tenía un ego ni el barraco: Yo soy la luz, yo soy el camino, vea pues). Pero bueno…

 

            Soy yo, soy uno con mis quereres y mi desamores, mi apreciación de mí mismo y de mi mundo circunstante, de mis circunstancias (buenas, malas o regulares) y no sé para qué carajos tienen que meter al ego para decir que yo no soy yo sino que puedo ser otro yo al que no aprecio (en cualquier sentido, si se quiere) o a lo mejor es lo mejor porque así se le puede echar la culpa de algo no querido a otro inconsciente que no quiere aparecer en primer plano sino que se oculta en las tinieblas de la mente, mientras le conviene.

 

            O sea que esto es más complicado que entender el dogma de la santísima trinidad, todos en uno, uno en todos, todos para uno y uno para todos, siempre que no apliquen términos ni condiciones. O en otras palabras, déjelo así, si no le duele no se rasque, sea usted, que su ego, su alter ego y hasta el super yo lo aguantan todo y lo que opinen los demás le tenga sin cuidado, que ellos no lo mantienen ni lo mandan y que su ego perdure a través de los siglos de los siglos, amén.

 

A veces las personas no tienen un motivo para cometer estupideces —dijo la señora Levy encogiendo ligeramente los hombros—. Lo que sí sé es que no ganas nada diciéndote que si hubieras hecho esto o aquello… —Cogió a Faith por las mejillas y terminó diciendo—: «Confía en el Señor y no en tu propia inteligencia».[2]

Tomado de Facebook
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[1] Dice la IA en su simpleza: En el contexto psicológico, "ego" y "yo" no son sinónimos, aunque a menudo se usan indistintamente. El "yo" se refiere a la percepción de uno mismo, incluyendo la conciencia de la propia identidad, mientras que el "ego" es una construcción más compleja y a menudo se considera una imagen idealizada o una máscara que uno presenta al mundo. El ego puede ser visto como una parte del "yo" que busca validación externa y control, mientras que el "yo" auténtico puede estar más conectado con las emociones y la autenticidad. 

[2] Pecado original. Karin Slaugther.


miércoles, 9 de julio de 2025

DARWIN

             Solo los más fuertes sobreviven, uno de los principios del darwinismo.

             Entonces me pregunté cómo he podido sobrevivir en este mundo al no ser el más fuerte, es más, creo que soy uno más de los debiluchos que cohabitan este planeta. Y conmigo, supongo que la mayoría, los anónimos que no fuimos más que eso, anónimos. Dentro de la teoría darwiniana debí haberme extinguido al no ser considerado como prototipo de ser más fuerte que los otros, esos que según la teoría están destinados a sobrevivir.

             Pero ante la duda, la IA[1] me precisó que la teoría no se refiere a la fuerza física propiamente dicha sino a la capacidad de adaptación y me dije: Ah bueno, eso es otra cosa.

             Entonces, siendo así, ya perdió toda sustancia escribir sobre el asunto, al no ser el más fuerte, ni tampoco el más astuto pues de haberlo sido no estaría en donde estoy, me digo.

             Y al no tener argumentos para continuar, solo me quedó la duda de cómo ha sido posible que me haya adaptado a este mundo, en las actuales circunstancias? 

… sabía que en la vida de cualquier persona llegaba un momento en que ya era demasiado tarde para cambiar nada; lo único que se podía hacer era esperar la muerte para convertirte en algo intrascendente.[2]

Tomado de Facebook
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[1] La teoría darwiniana no postula que "el más fuerte" sobrevive, sino que la supervivencia depende de la adaptación al entorno; es decir, las especies que mejor se ajustan a las condiciones cambiantes tienen mayores probabilidades de sobrevivir y reproducirse. Esta adaptación no implica necesariamente ser el más fuerte físicamente, sino tener las características más ventajosas para el ambiente en el que se vive. La expresión "supervivencia del más apto", a menudo asociada a Darwin, fue en realidad propuesta por Herbert Spencer, un contemporáneo de Darwin, y se refiere a la capacidad de un organismo para sobrevivir y reproducirse con éxito en su entorno específico. Darwin mismo se refirió a este proceso como selección natural, donde las condiciones ambientales favorecen a aquellos individuos con rasgos que les permiten prosperar. En resumen, la teoría de Darwin se centra en la adaptación y la selección natural, no en la fuerza física como único factor determinante de la supervivencia. La frase "supervivencia del más apto" es una simplificación que a veces se interpreta erróneamente como una defensa del más fuerte, cuando en realidad se refiere a la adecuación al entorno. 

[2] Palabras totas. Karin Slaugther.


lunes, 7 de julio de 2025

DUDAS

            La serie se llama 24. Creo que de 2014, Jack Bauer es el actor principal (el mismo de 24 horas). Es como si no la hubiera visto. Supongo que la vi, al haber visto todas las de Bauer. Lo que vi en los primeros capítulos de temporada era como si lo viera por primera vez, aunque la duda estaba latente.

             Me puse a averiguar y resulta que la serie tiene nueve temporadas, parece que empecé precisamente en la novena, al no darme cuenta. Y eso me llevó a pensar si la había visto o no. En una palabra, la duda se instaló.

             Pensándolo no supe si la había visto o no. Muy extraño, demasiado extraño.

             Por más capítulos que veía no daba y la duda estaba ya asentándose. Sé que la vi (o no?) porque de por sí es apasionante, lo tiene a uno intrigado y al finalizar capítulo con deseos de seguir viendo el siguiente, independiente del tiempo y del espacio.

             Lo preocupante es no tener ningún recuerdo, no saber si se vio, lo sé, han pasado más de diez años, pero cosa curiosa todavía recapitulo Bonanza (y estamos hablando de hace más de sesenta años), del señor Cartwright y su familia, hasta el cocinero recuerdo que se llamaba Joutsin, pero de 24 no recuerdo haberla visto.

             Es una duda, razonable, creo, pero, ese pero que queda es demasiado profundo y desentrañable pues del recuerdo no se puede confiar.


Tomado de Facebook
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lunes, 23 de junio de 2025

DESUBICADO

             En estos tiempos mi desubicación es más notoria, preocupante pero comprensible, propia de la edad como dirían los médicos cuando uno es viejo y manifiesta sus dolencias. Son efectos de la modernidad.

             No sé cómo se puede trabajar en estos tiempos en que hay tantos distractores (espero no estar siendo repetitivo) en que hay tantos distractores que hace que la concentración sea cada vez más difícil.

             Iba a la droguería pero por estar pensando en cualquier otra cosa seguí de largo y terminé comprando pan, hasta que luego caí en la nota de que había comprado lo que no necesitaba y dejé de comprar lo que requería.

             Y este hecho me llevó a mi juventud, particularmente a la laboral. No había internet ni celular, eso llegó mucho después. Se concentraba uno en lo que tenía que hacer, hacía la tarea y eso me lleva a pensar que la vida era más asentada. 

            No había quién le estuviera molestando para averiguar cómo  iba el trabajo, hasta podía uno ir a la biblioteca para una investigación más profunda. No había computador ni internet por lo que ni redes, ni juegos, ni chismes, ni chats (haciendo conversaciones insulsas y hasta estúpidas) ni ninguno de esos distractores, los de la época eran diferentes.

             Se era más eficiente, supongo, menos olvidadizo, menos difuso, menos disperso.

             Otros tiempos, otras distracciones, otras situaciones.

             Debo concentrarme más en lo que tengo que comprar en la droguería para no terminar comprando pan. Escribo esto mientras veo una serie de Amazon, eso se llama concentración. 

Era una situación parecida a cuando pierdes las llaves. Cuando dejas de buscarlas, te acuerdas de dónde están.[1]

Tomado de Facebook
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[1] Criminal. Karin Slaugther.


viernes, 20 de junio de 2025

MUERTE DIGNA

             Procurando ser previsivo en esta vida, ya que de la otra me es difícil determinar, he firmado un documento en que manifiesto mi deseo de terminar la vida de una forma digna[1], tal como la he vivido hasta el momento.

             En estos días llegó a mi mano una declaración en tal sentido bastante buena, con profundo sentimiento, más que legalista, de filosofía de vida, por lo que me permito transcribirlo para ser compartido para quienes puedan estar de acuerdo con ella y la hagan conocer, porque considero que lo peor que le puede pasar a uno es morir indignamente, con sufrimiento y con la palabra pobrecito en boca ajena. 

AUTORIZACIÓN DE MUERTE DIGNA O EUTANASIA PASIVA, EUTANASIA ACTIVA Y ASUNTOS DE SALUD. A quienes cuiden de mí, ya sean familiares o parte del equipo de salud, solicito el cumplimiento de mi voluntad.

SEGUNDO. MUERTE DIGNA. (Eutanasia pasiva) A mi familia biológica, familia social (personas de mis afectos), a mis médicos, a cualquier institución médica bajo cuyo cuidado yo estuviere, a cualquier persona responsable de mi salud o de mi asistencia en la enfermedad manifiesto: la muerte es un hecho natural como el del nacimiento; en la vida el ser está incluido dentro de los conceptos ético-morales, donde la dignidad es el deber ser de este proceso humano y así se debe entender la muerte, más que cualquier otro momento de la vida, ya que en la mayoría de los casos de trauma o enfermedad el ser humano puede quedar impedido frente a la toma de decisiones relacionados con su muerte. La modernidad nos ha traído el avance tecnológico y especialmente la ciencia médica se vale de él para mantener hasta el último momento la vida, muchas veces desnaturalizando el sentido mismo de la existencia y reduciendo a la persona a un estado de indignidad, por ello prever la toma de decisiones que atañen a nuestra propia existencia es simplemente facultar a otros, quienes en estos momentos pueden servirnos de intérpretes validos para evitar la indignidad, el sufrimiento, la degradación y dar paso a la naturaleza misma de los hechos y así poder encontrar el descanso en la muerte . No temo a la muerte por sí misma, pero sí a las miserias de la enfermedad, de la dependencia y del dolor sin esperanza, de igual manera abusar involuntariamente del amor, paciencia y abnegación de mis familiares y amigos. Por ello y al amparo de la Constitución y las leyes, en caso de no poder manifestarme de forma cociente en los momentos que me encuentre enfermo, solicito que sean observadas las siguientes disposiciones, producto de mi clara y manifiesta voluntad expresada ante notario con plena capacidad legal y en pleno uso de mis facultades mentales: si se presentare una situación en que no subsista esperanza de tratar o curar mi enfermedad, (entre ellas y a manera enunciativa: coma o muerte cerebral, o encontrarme con una enfermedad crónica con intensos sufrimientos) pido que no se utilicen métodos, medicamentos o medidas extremas que tengan por objeto prolongar sin razón o inútilmente mi vida o mantenerla por medios artificiales, lo cual no excluye que se me suministren los cuidados necesarios para aliviar mis sufrimientos, es decir que me auxilien solo con cuidados paliativo.

TERCERO EUTANASIA ACTIVA: Si me llegase a encontrar con una enfermedad terminal y con graves e intensos sufrimientos pido que me ayuden activamente a morir. Estas decisiones las tomo después de una cuidadosa reflexión y como fundamento en el artículo trece (13) de la ley veintitrés (23) de mil novecientos ochenta y uno (1981), normas sobre ética médica y el principio de autonomía de la voluntad que sirve de sustento a la Constitución Política de Colombia y el fallo de la Corte Constitucional sobre eutanasia.

CUARTA. DONACIÓN DE ÓRGANOS. Manifiesto mi voluntad de que al momento de fallecer se haga donación de los órganos que puedan servir para trasplantes y se lleven a cabo oportunamente todas las diligencias para ello.

QUINTA. TRATAMIENTO. UNIDAD DE CUIDADOS INTENSIVOS. Quiero expresar claramente y sin que quede duda, que se tengan en cuenta estrictamente y al pie de la letra las siguientes indicaciones adicionales:

A. Si por algún motivo (proceso natural de enfermedad o evento accidental agudo) ingreso a una Unidad de Cuidados Intensivos, únicamente permaneceré en ella en la medida que hubiera amplias posibilidades de recuperación de forma que consiga llegar a unas condiciones vitales dignas. Si a pesar de los esfuerzos realizados persisten las precarias condiciones vitales y no recupero el control consciente, deben interrumpirse los procedimientos de tratamiento.

B. Prefiero, en la medida de lo posible, morir en mi casa y solicito que únicamente se permita que mi organismo continúe su curso vital hasta cesar sus funciones, sin soporte extraordinario de ninguna naturaleza lo que incluye alimentación por cualquier vía, excepto analgésicos si llegare a necesitarlos.

C. Si me sobreviene un paro cardiaco o respiratorio, ordeno que no intenten procesos de resucitación.

D. En el evento que los médicos y/o cualquier otro profesional de la salud o persona particular pretenda impedir el cumplimiento de estas disposiciones, les solicito a quienes otorgo poder, ordenar el cumplimiento de las mismas. Igualmente pido a ellas o a cualquier persona que lo desee, que presenten queja para iniciar investigación administrativa y/o disciplinaria, eventualmente otra ante el Tribunal de Ética y si es del caso, tutela o demanda ante el Juez o Tribunal que corresponda para obtener la indemnización de los perjuicios morales causados a las personas allegadas por la negativa a cumplir con estas disposiciones.

SEXTA. EXEQUIAS: Cuando muera deseo que mis exequias se lleven a cabo con la mayor sencillez posible, sin velación. Deseo ser cremada. No es necesario que guarden luto por mí y tampoco que visiten mi tumba, sé que me recordarán. Finalmente, desde ya agradezco que me quisieran y me permitieran quererlos, me dieran felicidad y múltiples satisfacciones y que me auxiliaran y apoyaran en vida.

             No hay más que añadir.

No nos preocupemos hasta que no llegue el momento de preocuparse. Ahora está en manos de Dios.[2]

Tomado de Facebook
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[1] Dice Google y su IA: la "muerte digna" se refiere al derecho de las personas a morir con autonomía, libre de sufrimiento y de acuerdo a sus propios deseos, especialmente cuando enfrentan enfermedades terminales o condiciones irreversibles. Esto implica el acceso a cuidados paliativos, la posibilidad de rechazar tratamientos médicos que prolonguen artificialmente la vida, y en algunos casos, la eutanasia (tanto activa como pasiva). 

[2] Palabras rotas. Karin Slaughter.


miércoles, 18 de junio de 2025

EL INCREIBLE PODER DE NUESTROS SENTIMIENTOS.

               Un podcast de Diego Golombek[1] que en ratos de ocio oí (como si el ocio no fuera permanente en un pensionado)  hablando de percepción y sentimientos, me hizo pensar en los sesgos que tenemos, en lo críticos que somos permanente y adicionalmente en lo quejetas que terminamos siendo. Es decir, en una palabra, los seres humanos no somos buenos ejemplos ni de humanidad ni de sensibilidad.

 Lo que más me llamó la atención fue la palabra sesgo, pensé que era una palabra más del diccionario, transitoria, efímera. Pero resulta que es precisamente de esa palabra de la cual más nos alimentamos y que, desafortunadamente, gobierna más nuestras vidas. Y lo que, según dicen los que saben, está arraigada en la parte más primitiva del cerebro, la que nos hace… cómo decirlo, cagarla más y reconocerlo menos? Y de ahí a que nos volvamos más críticos, no en el mejor sentido de la palabra, y permanentes quejetas como eximente de la responsabilidad que realmente deberíamos tener, en cuanto el sesgo sea una falta de objetividad.

 Pero veamos, Los sesgos  cognitivos son atajos mentales que evolutivamente han sido útiles porque nos han permitido tomar decisiones de forma más rápida. La psicología cognitiva estudia estos atajos, así como otras estrategias y estructuras que utilizamos para procesar la información, habiendo identificado una gran cantidad de ellos, que con frecuencia están relacionados entre sí. Si bien pueden ser útiles, en ocasiones la falta de racionalidad, de información u objetividad nos pueden llevar equivocación. Estos errores sistemáticos en los procesos cognitivos (pensamiento, percepción, memoria, entre otros) nos producen una desviación en el procesamiento mental, nos pueden alejar de la racionalidad o nublar nuestro juicio[2].

 

Y menciona cincuenta de tales sesgos que permiten la desviación del pensamiento, aunque el podcast menciona que se reconocen 300 (o eran 200?). A manera ilustrativa transcribo algunos de ellos, que me han llamado la atención:

  1. Sesgo por interés personal: Nuestros fracasos son circunstanciales, pero nuestros éxitos son por méritos propios. Por ejemplo: Ganas un premio debido al trabajo duro o la perseverancia sin contar con la suerte o la ayuda recibida. En cambio si fallas es porque no habías dormido lo suficiente o cualquier otra excusa.
  2. Efecto arrastre: Las ideas, las modas y las creencias crecen a medida que más personas las adoptan. Es la tendencia a hacer o creer en algo porque muchas personas lo hacen o lo creen.
  3. Pensamiento de grupo: Debido al deseo de conformidad y armonía en el grupo tomamos decisiones irracionales, a menudo para minimizar el conflicto.
  4. Efecto del falso consenso: Cuando creemos que hay más gente que está de acuerdo con nosotros de lo que realmente es el caso.
  5. Maldición del conocimiento: Una vez que sabemos algo, asumimos que todos los demás también lo saben.
  6. Hipótesis del Mundo Justo: Tendemos a creer que el mundo es justo; por lo tanto, asumimos que los actos de injusticia son merecidos.
  7. Realismo ingenuo: Creemos que observamos la realidad objetiva y que otras personas son irracionales, desinformadas o tendenciosas.
  8. Efecto de anclaje: La tendencia a confiar demasiado en la primera información que nos ofrecen a la hora de tomar una decisión.
  9. Sesgo de la automatización: Tendemos a confiar en los sistemas automatizados, llegando a confiar demasiado por ejemplo en la corrección automática del corrector ortográfico.
  10. Sesgo de autoridad: Confiamos y estamos más a menudo influenciados por las opiniones de las figuras de autoridad.
  11. Efecto Zeigarnik: Recordamos más las tareas incompletas que las completadas.
  12. Prejuicio de punto ciego: No creemos que tengamos prejuicios, y lo vemos más en los demás que en nosotros mismos.

Curiosa que es la ciencia y todavía nos creemos que somos la inteligencia máxima de la naturaleza. Vea pues. 

Cuando Cioran, en una pirueta de su complaciente pesimismo, se proclama harto del hombre hasta el punto de exigir «que se largue cuanto antes», es evidente que su invectiva no se dirige exclusivamente a los varones. Es humillante que el feminismo sectario nos obligue a añadir precisiones tan imbéciles.[3]

Tomado de Google
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[1] BBVA Aprendamos juntos 2030.

[2] https://ceciliacorespsicologa.es/50-sesgos-cognitivos/

[3] Memorias. El ladrón en la casa vacía. Jean-François Revel.


lunes, 16 de junio de 2025

UN DIA DE 1985

            Retrotraerme cuarenta años. Un 21 de mayo ya entrando el medio día, en medio de una sala de espera de una clínica, con un libro como compañía. La misma clínica en donde hace setenta años nací. El libro, ya no recuerdo su título, recuerdo el día. Lo único que tengo fresco es esa sala de espera, espera que acompañaba la mirada entre el libro y el reloj, pues ese día me titulé como papá.

             Como buen padre no conozco nada de tu vida, aunque la globalidad la tengo presente; poco de la del ayer, algo de la de hoy, solo retazos, como también debes conocer de la mía, aunque con un poco más de ilustración gracias a los chismes de las reuniones familiares.

             Hoy eso poco importa. Así es esta vida. De los años pasados y compartidos asoman recuerdos, gratos y poco gratos, pero momentos vividos que debieron ser vividos. No hay de otra, esa es la vida.

             Hoy,  cuarenta años después, me veo pensando en ti con orgullo, con tu solo esfuerzo has llegado hasta este punto de la vida, la mitad de la posible vida y se puede decir que lo has hecho bien, aunque espero que la vida te ofrezca más cosas semejantes.

             Nunca se me había ocurrido escribirte, pues considero que el recuerdo es del que lo tiene, otro privilegio de la paternidad, supongo. Además, en la vida que me correspondió muchas cosas se daban por sentado y se presumían por lo que no era necesario expresarlas.

             Supongo igualmente que los mejores recuerdos son los de la primera infancia a pesar de la inexperiencia mutua. Acuden a mí mil recuerdos de los primeros ocho o diez años de tu vida. Así sonrío al recordarlos.

             Pero no se trata de confesiones ni de hacer un libro. Simplemente es un recuerdo que conmocionó mi alma y verte hoy todo un señor, haciendo tu propia vida, siendo director de tu propia vida, me anima a pensar que hice un buen trabajo. Y pensar en todos los avatares que hayas podido superar sin yo saberlo, los has sabido superar y por ello reconozco una vez más el orgullo de verte y eso me hace concluir que en medio de todo, logré ser un buen padre, al verte que has sido un buen ser humano. Con eso basta, apoyado por tu pareja, qué más se puede querer.

             Solo sonrío de satisfacción al ver el paso de los años, afortunadamente nos ha ido bien, gracias a Dios. Esa es nuestra recompensa.




viernes, 13 de junio de 2025

ODIO VISCERAL

             No sé por dónde empezar. Que sea por la definición que me da la IA de Google: "Odio visceral" significa un odio extremadamente intenso e irracional, a menudo asociado a una reacción emocional muy fuerte y profunda. Es como si el odio viniera de las entrañas, de lo más interno de uno. La palabra "visceral" indica que el sentimiento se siente con mucha fuerza, como si fuera parte de la propia naturaleza. En pocas palabras, "odio visceral" describe un odio muy intenso, que va más allá de la mera emoción y se convierte en algo muy personal y casi instintivo. 

             Nunca lo había sentido. Odio sí, piedra mucha, ganas de coger el mundo a patadas, unas cuantas veces, mi perfección no lo es tanta.

             Pero… la pata que le nace al cojo, diría mi mamá. Siempre hay un pero, repito.

             Admiré a don Petro, nuestro presidente (bueno, presidente del resto de colombianos) cuando era senador, me encantaban sus intervenciones, he de confesarlo. Ya cuando lo nombraron alcalde la cosa empezó a cambiar, sus escándalos, sus triquiñuelas ya empezaron a decir mucho de él y de lo inepto que era para administrar. Por no hablar de las palizas que en su momento le daba doña Vero, aunque siempre se explicaban con que se pagaba contra la puerta y eso ya dice mucho de un gobernante, que pueda ser cobarde pero no debe demostrarlo demasiado.

             El colmo es cuando llegó a la presidencia. Los desplantes, la traición, la desbocada en la corrupción tan evidente (le hubiéramos hecho caso a Turbay cuando dijo que la corrupción “hay que pretender bajar la corrupción a sus justas proporciones”, pero todo el mundo lo vilipendio). Y qué decir de sus constantes borracheras y el hecho de que se dice en los corrillos que también mete droga; por algo lo dejaría la Vero.

             Pues bien, cada día al leer los periódicos sale Petro con sus bobadas, cuando no sus estupideces (el tren bala de la Guajira a la Patagonia, o el gas por las líneas eléctricas, etcétera y un largo etcétera), cuando no llega a las citas, cuando se victimiza, cuando su voz hace llamada al populismo (que ni siquiera lo apoya, a menos que les pague por ir) y así una lista de reproches que me llevarían una eternidad simplemente citar. Todo eso me revuelve el estómago, diría mi mamá.

             Y entonces nace en mí un odio, visceral, sí, así, como algo personal e instintivo y no me puedo reprimir a publicar la noticia en Facebook, con el respectivo comentario mío, venenoso hasta más no poder. Es que me da una piedra con la estupidez de ese inepto que no me puedo controlar, de allí que sea en extremo intenso e irracional que además de afectar mi salud mental hace que salga lo peor que hay en mí.

             Ya es una adicción, trato de controlarla, pero al ser una adicción no puedo dejar de hacerlo, a pesar de ser consciente del daño que me hace. Me prometo cada vez que me enervo que no lo vuelvo a hacer, pero la siguiente estupidez de Petro me hace incontrolable y más cuando en mi intimidad pienso que es tan peligroso que puede volverse dictador y eso me preocupa.

             Soy consciente que debo controlar mi odio visceral, extremadamente intenso e irracional, que se convirtió en algo personal e instintivo, pero como cualquier adicto me prometo controlarlo pero no he podido, tanto como que Petro no ha podido dejar de beber ni de meter de aquel polvito blando del que es prohibido hablar, ni de ser inepto y estúpido.

             Una promesa más que me hago, espero cumplirla, solo por mi salud mental. (No vuelvo a publicar mis comentarios en Facebook. No vuelvo a publicar mis comentarios en Facebook. No vuelvo a publicar mis comentarios en Facebook. No vuelvo a publicar mis comentarios en Facebook. No vuelvo a publicar mis comentarios en Facebook. No vuelvo a publicar mis comentarios en Facebook. No vuelvo a publicar mis comentarios en Facebook. No vuelvo a publicar mis comentarios en Facebook. No vuelvo a publicar mis comentarios en Facebook.)

             Creo que ni yo mismo me creo mis promesas, pero al menos ya me desahogué en público. 

A menudo el acceso a un puesto de mando es señal de talento, pero aún más a menudo de su carencia. Para los mediocres que andan tras un puesto, el peor castigo es conseguirlo.[1]

Tomado de Faacebook


[1] Memorias. El ladrón en la casa vacía. Jean-François Revel.


lunes, 9 de junio de 2025

RESPETO TU OPINIÓN

                  Eso decimos cuando no lo sentimos o cuando vamos perdiendo. (Sin eufemismo esa frase es pura mierda!) Todo por lo políticamente correcto que se inventaron los gringos para ofender sin ofender queriendo ofender.

 Nada más pienso en si es la opinión de un estúpido que pretende ser culto, como aquellos terraplanistas, por ejemplo, cómo respetar su opinión? Cómo decirle que respeto su opinión cuando en mis adentros solo pienso en lo estúpido que es, lo mejor no sería decírselo de una vez para que al menos me retire su saludo, con eso me bastaría.

 Respeto tu opinión…

 Quedo sin palabras. 

El odio a la libertad a veces se enmascara como su defensa.[1]

Tomado de Facebook
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[1] Memorias. El ladrón en la casa vacía. Jean-François Revel.


viernes, 6 de junio de 2025

PERDER EL TIEMPO

             En principio, bajo los principios en los que he vivido, la frase me hizo pensar en todo el tiempo que se perdía y que el resto del mundo pierde, procrastinando, de vagos, de sinvergüenzas era una pérdida de tiempo innecesaria. Pero…

             Como siempre, para todo hay un pero. Para un pensionado perder el tiempo es una manera de pasar el tiempo. ¿Y me dije y por qué no? Es nuestro tiempo. A nadie tengo que rendirle cuentas. Puedo perder mi tiempo como se me dé la gana, sin culpabilidad, sin rubor, sin pena.

             ¿Porque qué pasa si lo perdemos de una u otra manera? ¿Acaso hay que rendirle cuentas a alguien?

             Eso me tranquilizó, ya puedo perder mi tiempo en bobadas, en no hacer, en procrastinar, en dejar hacer.

             Ahora ya estoy más tranquilo, es mi tiempo y que no me vengan con reclamos, soy un feliz pensionado, no me dañen esta nueva felicidad. Ese es mi privilegio. 

… siempre le parecía descubrir algo nuevo: una casita en la que no había reparado antes, un puente que había cruzado muchas veces sin fijarse en él. En eso consistía la vida: nunca te das cuenta de lo que pasa hasta que te detienes un momento para observarlo con calma.[1]

Tomado de Facebook
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[1] El número de la traición. Karin Slaughter.


miércoles, 4 de junio de 2025

LA IMAGEN LO ES TODO

             Eso nos han dicho siempre. Una verdad a fuerza de repetición. Aunque también es cierto que la frase encierra parte de verdad. No hay como ver a un médico o a un abogado bien vestidos, impecables como era antaño que los hacía además de respetables, creíbles. No como ahora de tenis y bluyín que uno no sabe si está tratando con el portero o con un profesional, así pierden credibilidad, al menos para mí. 

Pero bueno, la cuestión de marketing o de como se llame el tráfico de imágenes, de reflejos.

 Y a qué viene el cuento de esta perorata? Una desilusión que sufrí. Muchos años engañado. Y me refiero a la imagen que nos vendieron de Yackeline Kennedy, una señora a carta cabal.

 Esa fue la versión que nos vendieron y con la que nos quedamos. Viendo la película de María Callas (en Netflix, muy buena por cierto), la curiosidad, como siempre me pasa, pasé a averiguar sobre el Onassis y de allí a Yacky. Oh sorpresa! Pensar que todo el mundo sabía sobre esa imagen, menos yo.

   Wikipedia dice textualmente: Jacquie evidenció tener gustos extravagantes y costosos que un afligido Onassis debía satisfacer a costa de elevadas sumas de dinero, recursos y personal a su servicio; pronto se hastió de ella. Por ejemplo, para el desayuno matinal, el avión personal de Onassis debía volar más de 300 km en la mañana, a una isla cercana a la isla de Skorpios, para traer un tipo de pan que a Jacquie le encantaba para su desayuno; encargaba leche fresca de vacas griegas para tomar baños. Además, siguiendo el estilo que tuvo en la Casa Blanca cuando era primera dama, cambió suntuosos y elaborados decorados por arreglos aún más costosos y a gusto de ella, haciendo desaparecer cualquier huella de María Callas en su residencia. Jacquie pasaba la mayor parte del tiempo de compras y la vida era vacía para Onassis. Pronto Onassis se fastidió de su cada vez más costosa esposa. Vea pues la joyita que era la tal señora, que descanse en paz (nótese el tono irónico con que lo digo), se supo vender y explotar bien el papel asignado. 

Qué desilusión me encuentro a medida que envejezco, veo cómo me bajan de la nube de las cosas que antaño conocí. No todo es lo que dicen que es. 

Así pues ya nada me puede sorprender. 

Lo característico del prejuicio es, justamente, que no somos conscientes de que lo sea. Alcanza la perfección porque no sospechamos que no está demostrado.[1]

Tomado de Facebook
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[1] Memorias. El ladrón en la casa vacía. Jean-François Revel.